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lunes, 25 de marzo de 2013

Éxtasis (MDMA)

http://efectodrogas.com



Éxtasis¿QUÉ ES?

El éxtasis es la sustancia más popular dentro de las conocidas como “drogas de síntesis”. Es una droga sintética, químicamente similar a la metanfetamina (estimulante) y a la mescalina (alucinógeno), aunque los efectos que produce no son lcaramente la suma de ambas.
El éxtasis tiene un efecto vigorizante y de aumento d ela percepción a través de los sentidos, en especial del tacto produciendo una sensación de bienestar, de carcanía y de conexión con las demás personas.
Se ingiere por vía oral, generalmente en forma d epastilla, tableta o cápsula. Cada tableta puede contener una media de 60 a 120 miligramos de MDMA y suelen llevar dibujos impresos que facilitan su reconocimiento a los consumidores y que, además, dan lugar a una auténtica jerga: love, delfines, pirulas, pastis, etc.
En los últimos años se ha detectado en el mercado español la presencia de una nueva forma de presentación del “éxtasis” llamada cristal (término que se utiliza para designar las sales cristalizadas de dicha sustancia). Se presenta en forma de polvo o de pequeña roca y se consume preferentemente por vía oral introduciéndolo en cápsulas o en un trozo de papel de fumar (“bombitas”), aunque también puede fumarse, inhalarse o inyectarse.
Esta nueva forma de éxtasis pretende sustituir a las tradicionales pastillas presenta ventajas de producción, comercialización y distribución para productores y traficantes y es más fácilmente adulterable.
No debe confundirse el “cristal” (éxtasis cristalizado) con el “crystal” (metanfetamina cristalina), pues son drogas distintas con efectos diferentes.

EFECTOS INMEDIATOS SOBRE EL ORGANISMO

Las pastillas se absorben en el aparato digestivo, desde donde pasan al torrente sanguíneo. Sus efectos comienzan a sentirse a la media hora y duran entre dos y tres horas.
El éxtasis afecta al metabolismo del organismo dificultando su propio proceso de eliminación, por lo que al ingerir nuevas dosis de MDMA para mantener los efectos buscados, pueden producirse concentraciones muy elevadas en sangre y agravar sus efectos tóxicos.

Efectos inmediatos

  • Sociabilidad, eufória, desinhibición.
  • Incremento d ela autoestima
  • Locuacidad
  • Inquietud
  • Confusión, agobio
  • Taquicardia, arritmia e hipertensión
  • Sequedad de la boca, sudoración
  • Escalofríos náuseas
  • Contracción de la mandíbula, temblores
  • Deshidratación
  • Aumento de la temperatura corporal o “golpe de calor”
En el cerebro incrementa la actividad de ciertos neurotransmisores como la serotonina que regula el estado de ánimo, el sueño, las emociones y el apetito, o como la dopamina que es responsable del sistema de gratificación cerebral y de los efectos placenteros de las drogas, o como la norepinefrina que es un potente estimulante cerebral y cardíaco.
Esto explica que se produzcan efectos como estimulación mental, emocional y motora, sensación de bienestar y de aumento de fuerza y resistencia física, así como un característico aumento de la percepción sensorial.

RIESGOS Y CONSECUENCIAS DEL CONSUMO DE ÉXTASIS

El éxtasis puede producir, de forma inmediata, numerosos efectos adversos para la salud, desde náuseas y escalofríos hasta la muerte.
En las horas o días siguientes a la ingestión de la droga se produce una reducción de ciertas habilidades mentales, en especial en la memoria, y de la capacidad del individuo para procesar la información, lo que aumenta el riesgo de accidentes asociados a la conducción.
Además, en consumidores susceptibles, puede producir deshidratación, hipertensión, fallo cardíaco, así como ansiedad, agitación y comportamientos violentos o de riesgo.
La asociación del éxtasis a una gran actividad física, como bailar durante horas, puede dar lugar al “golpe de calor” que consiste en un aumento de la temperatura corporal que puede provocar un fallo renal.
Los usuarios crónicos de éxtasis sufren daño en los procesos de atención, concentración y abstracción, pérdida de memoria, disminución del interés por el sexo, pérdida del apetito y una mayor frecuencia de alteraciones psiquiátricas como ansiedad, depresión, sintomatología obsesiva, ideación paranoide o trastornos del sueño.

Efectos a largo plazo

  • Depresión
  • Trastornos de ansiedad
  • Trastornos dle sueño
  • Ataques de pánico
  • Agresividad
  • Trastornos psicóticos
  • Flash back con alucinaciones visuales o auditivas
Algunos estudios sugieren la posibilidad de que estos efectos no deseados de larga duración, que no desaparecen con períodos de abstinencia prolongados, ocurran tanto en casos de consumo habitual como de consumo esporádico.
Factores como la edad de inicio en el consumo, la dosis, la frecuencia, el uso simultáneo de otras drogas, así como otros factores ambientales y genéticos, son determinantes en la magnitud de los efectos crónicos producidos.
El éxtasis, como el resto de drogas, produce tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia. Así, alrededor de un 60% de usuarios reconocen haber presentado síntomas del síndrome de abstinencia que incluye, entre otros, cansancio, pérdida del apetito, dificultad de concentración, ansiedad y depresión y un 40% admiten haber experimentado síntomas de dependencia.

SITUACIONES DE ESPECIAL RIESGO

  • Ingestión de dosis sucesivas: la repetición de dosis en una misma noche para mantener los efectos estimulantes puede elevar la concentración de éxtasis en el organismo y aumentar peligrosamente los efectos y riesgos.
  • Condiciones ambientales: el consumo en espacios cerrados poco ventilados o en épocas cálidas aumenta el riesgo del “golpe de calor” que puede llegar a ser mortal.
  • Actividad física intensa: el riesgo aumenta si se realiza ejercicio físico o si se baila durante períodos prolongados.
  • Embarazo y lactancia: el consumo de éxtasis puede provocar daños en el desarrollo del feto y del lactante.
  • Adolescencia: el consumo es muy perjudicial debido al desarrollo que lleva a cabo el organismo, sobretodo el cerebro.
  • Enfermedades asociadas: El consumo aumenta el riesgo de empeorar otras enfermedades como epilepsia, diabetes, hipoglucemia, cardiopatías, hipertensión o trastornos psiquiátricos.
  • Policonsumo: El consumo de éxtasis con otras drogas aumenta su toxicidad y el peligro de reacciones adversas.

jueves, 17 de enero de 2013

Éxtasis (MDMA)




Éxtasis¿QUÉ ES?

El éxtasis es la sustancia más popular dentro de las conocidas como “drogas de síntesis”. Es una droga sintética, químicamente similar a la metanfetamina (estimulante) y a la mescalina (alucinógeno), aunque los efectos que produce no son lcaramente la suma de ambas.
El éxtasis tiene un efecto vigorizante y de aumento d ela percepción a través de los sentidos, en especial del tacto produciendo una sensación de bienestar, de carcanía y de conexión con las demás personas.
Se ingiere por vía oral, generalmente en forma d epastilla, tableta o cápsula. Cada tableta puede contener una media de 60 a 120 miligramos de MDMA y suelen llevar dibujos impresos que facilitan su reconocimiento a los consumidores y que, además, dan lugar a una auténtica jerga: love, delfines, pirulas, pastis, etc.
En los últimos años se ha detectado en el mercado español la presencia de una nueva forma de presentación del “éxtasis” llamada cristal (término que se utiliza para designar las sales cristalizadas de dicha sustancia). Se presenta en forma de polvo o de pequeña roca y se consume preferentemente por vía oral introduciéndolo en cápsulas o en un trozo de papel de fumar (“bombitas”), aunque también puede fumarse, inhalarse o inyectarse.
Esta nueva forma de éxtasis pretende sustituir a las tradicionales pastillas presenta ventajas de producción, comercialización y distribución para productores y traficantes y es más fácilmente adulterable.
No debe confundirse el “cristal” (éxtasis cristalizado) con el “crystal” (metanfetamina cristalina), pues son drogas distintas con efectos diferentes.

EFECTOS INMEDIATOS SOBRE EL ORGANISMO

Las pastillas se absorben en el aparato digestivo, desde donde pasan al torrente sanguíneo. Sus efectos comienzan a sentirse a la media hora y duran entre dos y tres horas.
El éxtasis afecta al metabolismo del organismo dificultando su propio proceso de eliminación, por lo que al ingerir nuevas dosis de MDMA para mantener los efectos buscados, pueden producirse concentraciones muy elevadas en sangre y agravar sus efectos tóxicos.

Efectos inmediatos

  • Sociabilidad, eufória, desinhibición.
  • Incremento d ela autoestima
  • Locuacidad
  • Inquietud
  • Confusión, agobio
  • Taquicardia, arritmia e hipertensión
  • Sequedad de la boca, sudoración
  • Escalofríos náuseas
  • Contracción de la mandíbula, temblores
  • Deshidratación
  • Aumento de la temperatura corporal o “golpe de calor”
En el cerebro incrementa la actividad de ciertos neurotransmisores como la serotonina que regula el estado de ánimo, el sueño, las emociones y el apetito, o como la dopamina que es responsable del sistema de gratificación cerebral y de los efectos placenteros de las drogas, o como la norepinefrina que es un potente estimulante cerebral y cardíaco.
Esto explica que se produzcan efectos como estimulación mental, emocional y motora, sensación de bienestar y de aumento de fuerza y resistencia física, así como un característico aumento de la percepción sensorial.

RIESGOS Y CONSECUENCIAS DEL CONSUMO DE ÉXTASIS

El éxtasis puede producir, de forma inmediata, numerosos efectos adversos para la salud, desde náuseas y escalofríos hasta la muerte.
En las horas o días siguientes a la ingestión de la droga se produce una reducción de ciertas habilidades mentales, en especial en la memoria, y de la capacidad del individuo para procesar la información, lo que aumenta el riesgo de accidentes asociados a la conducción.
Además, en consumidores susceptibles, puede producir deshidratación, hipertensión, fallo cardíaco, así como ansiedad, agitación y comportamientos violentos o de riesgo.
La asociación del éxtasis a una gran actividad física, como bailar durante horas, puede dar lugar al “golpe de calor” que consiste en un aumento de la temperatura corporal que puede provocar un fallo renal.
Los usuarios crónicos de éxtasis sufren daño en los procesos de atención, concentración y abstracción, pérdida de memoria, disminución del interés por el sexo, pérdida del apetito y una mayor frecuencia de alteraciones psiquiátricas como ansiedad, depresión, sintomatología obsesiva, ideación paranoide o trastornos del sueño.

Efectos a largo plazo

  • Depresión
  • Trastornos de ansiedad
  • Trastornos dle sueño
  • Ataques de pánico
  • Agresividad
  • Trastornos psicóticos
  • Flash back con alucinaciones visuales o auditivas
Algunos estudios sugieren la posibilidad de que estos efectos no deseados de larga duración, que no desaparecen con períodos de abstinencia prolongados, ocurran tanto en casos de consumo habitual como de consumo esporádico.
Factores como la edad de inicio en el consumo, la dosis, la frecuencia, el uso simultáneo de otras drogas, así como otros factores ambientales y genéticos, son determinantes en la magnitud de los efectos crónicos producidos.
El éxtasis, como el resto de drogas, produce tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia. Así, alrededor de un 60% de usuarios reconocen haber presentado síntomas del síndrome de abstinencia que incluye, entre otros, cansancio, pérdida del apetito, dificultad de concentración, ansiedad y depresión y un 40% admiten haber experimentado síntomas de dependencia.

SITUACIONES DE ESPECIAL RIESGO

  • Ingestión de dosis sucesivas: la repetición de dosis en una misma noche para mantener los efectos estimulantes puede elevar la concentración de éxtasis en el organismo y aumentar peligrosamente los efectos y riesgos.
  • Condiciones ambientales: el consumo en espacios cerrados poco ventilados o en épocas cálidas aumenta el riesgo del “golpe de calor” que puede llegar a ser mortal.
  • Actividad física intensa: el riesgo aumenta si se realiza ejercicio físico o si se baila durante períodos prolongados.
  • Embarazo y lactancia: el consumo de éxtasis puede provocar daños en el desarrollo del feto y del lactante.
  • Adolescencia: el consumo es muy perjudicial debido al desarrollo que lleva a cabo el organismo, sobretodo el cerebro.
  • Enfermedades asociadas: El consumo aumenta el riesgo de empeorar otras enfermedades como epilepsia, diabetes, hipoglucemia, cardiopatías, hipertensión o trastornos psiquiátricos.
  • Policonsumo: El consumo de éxtasis con otras drogas aumenta su toxicidad y el peligro de reacciones adversas.



martes, 11 de septiembre de 2012

éxtasis


Juanmanuel Delahozllanos


El éxtasis es una droga psicoactiva de origen sintético con propiedades estimulantes y empatógenas de sabor amargo. El éxtasis se particulariza por sus efectos empatógenos, relativos a una sensación subjetiva de apertura emocional e identificación afectiva con el otro.




Origen del extasis

En 1912 la compañía Merck aisló accidentalmente la MDMA (3,4-metilendioximetanfeta-mina), Al no encontrarle un aplicación médica concreta, los laboratorios abandonaron su investigación. Entre 1953 y 1954 el ejército estadounidense retomó las investigaciones. Aunque los primeros datos biológicos sobre las mismas se publicaron hasta 1973, no fue sino hasta la década de los 80, cuando personajes como el químico estadounidense Alexander Shulguin, la trajeron de nuevo a la luz pública. Según sus propias palabras: "Rescaté esta sustancia por sugerencia de un amigo. La probé y escribí mucho sobre ella en las revistas médicas. Descubrí que tenía notables beneficios terapéuticos. En su momento representó la aparición de una nueva familia de agentes que permiten al individuo expresar y experimentar contenidos afectivos reprimidos por las barreras culturales." El MDMA alcanzó gran popularidad entre la cultura underground californiana y entre la clientela de los clubes nocturnos. Los vendedores, en una acción de marketing, la rebautizaron con el nombre de extasis. En 1985, el gobierno estadounidense declaró esta sustancia ilegal a pesar de que numerosos científicos argumentamos sobre sus propiedades para hacer aflorar pensamientos y recuerdos reprimidos.








Formas de adulteración

En España, según informes recientes del Instituto Nacional de Toxicología (INT), la cantidad del principio activo presente en las muestras incautadas (pastillas o cápsulas de aproximadamente 300 mg) oscila entre 90 y 166 mg. Regularmente se adultera con benzodiacepinas como piracetam; también con buprenorfina, dextropropoxifeno, resina de marihuana, metilfenidato, fenmetrazina, cafeina. Asimismo, es común que se hagan pasar por éxtasis otras sustancias similares como es el caso de la MDEA y MBDB, anfetaminas, compuestos bastantes diferentes como el DOB o sustancias prácticamente inactivas como la PMA o la PMMA.






Formas de ingestión

El modo más común de ingerirla es por vía oral. Cuando se presenta en forma de píldoras, su absorción es más rápida y completa si ésta se coloca debajo de la lengua; en el caso de las cápsulas, regularmente se disuelven en jugos o aguas de frutas. Un modo alternativo de tomarla es a través de la aspiración, en cuyo caso produce un efecto más inmediato aunque su duración se reduce. Los efectos comienzan a notarse entre los 20 y los 60 minutos posteriores a la ingestión, su acción máxima se presenta entre una y dos horas después; tras lo cual disminuye progresivamente hasta desaparecer entre las cuatro y las seis horas. Al llegar al cerebro, la MDMA provoca la liberación de dopamina y noradrenalina. Estimula el Sistema Nervioso Central provocando alteraciones en la esfera emocional.






Usos terapéuticos

Al estar clasificada como un entactógeno (generador de contacto intersubjetivo a niveles profundos), varios psicólogos y psiquiatras la incluyeron en sus terapias reportando excelentes resultados hasta antes de su prohibición. Ann Shulgin, investigadora de sustancias psicoactivas, asegura que es una herramienta extraordinaria para descubrir recuerdos reprimidos. El Dr. Grinspoon, profesor de psiquiatría en Harvard, dice que ayuda a la gente a ponerse en relación con sentimientos habitualmente no disponibles. El Dr. Ingrici, profesor de Cambridge que usó la droga con más de 500 pacientes, la considera muy útil para curar miedos. El psiquiatra G. Greer, definió la terapia con esta droga como un modo de explorar sentimientos sin alterar percepciones, sugiriendo que incrementa la propia estima y facilita una comunicación más directa entre personas reunidas por algún vínculo, por lo que uno de sus mejores campos de acción está en el de parejas que se quieren conocer a sí mismas para desarrollar su personalidad. Por último, un grupo de psicólogos californianos publicó un manifiesto donde se afirma que tiene el increíble poder de lograr que las personas confíen unas en otras.








Efectos del extasis


Físicos:

Energía, alta sensibilidad y reducción de la ansiedad al contacto físico, mayor tolerancia a la fatiga, taquicardia, arritmia e hipertensión, pérdida del apetito, sequedad de boca, sudoración, deshidratación, hipertermia, sobrestimulación (aumento del estado de alerta, insomnio). En altas dosis produce náuseas, vómitos, temblores, hiperactividad motora, escalofríos y deshidratación severa; pueden experimentarse problemas cardiacos o una insuficiencia renal aguda, que podrían provocar la muerte.




Psicológicos:

Ansiedad, irritabilidad, sensación de euforia, estado de placer, sensación de empatía con los demás, locuacidad, omnipotencia. Dosis elevadas pueden producir ansiedad, pánico, confusión, insomnio, sicosis y fuertes alucinaciones visuales o auditivas.

Cuando estas sensaciones decaen, sobreviene agotamiento, fatiga, inquietud y depresión, estados que pueden durar varios días.

Dado el alto número de personas que se supone ha empleado éxtasis en las últimas décadas, esta droga puede provocar abuso y dependencia.




Peligros para la salud



Altas dosis pueden causar agitación, convulsiones, deshidratación, vómitos y alucinaciones.

El éxtasis afecta la producción interna del neurotransmisor serotonina, uno de los mecanismos a través de los cuales se regula la temperatura corporal, por lo cual, cuando los efectos del éxtasis son combinados con una actividad física como el baile, el usuario puede experimentar un descontrol de la temperatura corporal y sufrir lo que se conoce con el nombre de "golpe de calor" y deshidratarse.

Para poder combatir la deshidratación y re-hidratar el cuerpo, las personas necesitan regular la cantidad de líquidos que consumen. Sin embargo, se estima que el éxtasis también tiene la capacidad de distorsionar la habilidad del cerebro para saber cuando una persona ha tomado suficiente liquido. Es por esto que el consumo excesivo de agua puede causar también una distorsión en la estructura celular con posterior muerte de células en algunos casos. Muchos órganos vitales como el hígado, corazón, pulmones y cerebro son especialmente susceptibles a esta distorsión de la estructura celular.

Por estas razones los usuarios de éxtasis en fiestas Rave y Dance deben consumir agua regularmente para reponer los fluidos perdidos a través de la transpiración (aproximadamente medio litro por hora y no más).

El éxtasis puede en algunos casos llegar a producir un “efecto resaca” al otro día de haberlo consumido. Algunos síntomas pueden incluir:

Dolores musculares.
Pérdida de apetito.
Insomnio.
Perdida de concentración.
Depresión

El éxtasis no genera dependencia física. Sin embargo, esto no excluye que su consumo se pueda tornar problemático para la vida de quienes lo toman en forma habitual y sistemática.

miércoles, 15 de agosto de 2012

ecstasy


El uso recreacional de la droga ilegal conocida como ecstasy está asociado con cambios a largo plazo en los químicos cerebrales, según revela un nuevo estudio.
Basado en una investigación realizada con mujeres, parece ser que la llamada droga del “delirio” puede inducir a un descenso en los niveles de serotonina que puede durar hasta dos años. La serotonina es crítica en la regulación del ánimo, el apetito, sueño, aprendizaje y la memoria.
Según explica uno de los autores de dicho estudio, se ha sabido por mucho tiempo que esta droga produce efectos transitorios, pero con la estimación de que existiría una recuperación con el tiempo. Pero en este nuevo estudio se halló que estos efectos podrían ser sustanciales durante mucho más tiempo sin evidencias de una reversa.Sin embargo, este es un estudio observacional, por lo que no se puede hacer más que sugerir causalidad. Pero los investigadores, aun así, se animan a decir que esta es la evidencia más fuerte que tienen de que existe un cambio crónico en los niveles de serotonina debido al uso de esta droga.
Han existido otros estudios similares que sugieren la posibilidad de algunos cambios a largo plazo por el uso de la droga. Pero el problema con los estudios en retrospectiva basados en auto-informes es que existen otros factores que podrían ser pasados o, de hecho, la veracidad de la información otorgada.
Este tipo de cosas pueden resultar muy poco claras cuando se les pide a las personas que recuerden su conducta pasada.

sábado, 9 de junio de 2012

EXTASIS



El éxtasis es una droga alucinógena de síntesis que se fabrica en laboratorios clandestinos. Son derivados anfetamínicos, capaces de alterar el comportamiento y las funciones vitales del organismo.
Al estar fabricado de forma clandestina y sin ningún control, nunca se sabe la cantidad real de componentes anfetamínicos que llevan, o si llevan otras sustancias psicoactivas, algunas sólo llevan cafeína, pero la gente cree que hay otras drogas y se "colocan" por el efecto placebo. En algunas se ha encontrado que tienen pequeñas dosis de heroína, por lo que sus efectos no son nunca los mismos.
En la presentación de los comprimidos se da una enorme variedad. Se distinguen unos de otros por el tamaño, la forma, el color, así como por los signos que a menudo llevan grabados en su superficie, que sirve como una etiqueta o incluso como una garantía de calidad del laboratorio.
Cuando se consume éxtasis no se puede beber alcohol, ya que existe el riesgo de padecer lo que se llama "golpe de calor" en que el consumidor deja de sudar, no orina, el pulso es rápido (taquicardia), siente mareos, vómitos, calambres, cansancio, nerviosismo y puede sufrir paranoia. Por este motivo sólo toman agua, además cuanta más tomen menor es el riesgo de padecer este síndrome.
Efectos del consumo: Tiene una acción estimulante del sistema nervioso central. Algunos consumidores creen que les facilita la comunicación. Producen euforia, fuerza, alucinaciones, quitan el hambre y el cansancio (a este estado le llaman "buen rollo"). En ocasiones perturban el contenido del pensamiento (se le llama tener un "mal rollo").
Los efectos más graves:
  • Trastornos del ritmo cardíaco.
  • Dolor de pecho que puede generar angina de corazón o infarto.
  • Convulsiones y ataques epilépticos.
  • Trastornos psicóticos agudos o tipo paranoicos.
  • Accidentes por exceso de confianza, conjuntamente con la pérdida de reflejos y de concentración.
  • Aumento de la presión de la sangre (hemorragias cerebrales).
  • Edema pulmonar.
  • Trastorno de la coagulación de la sangre (CID).
  • Trombosis venosa cerebral.
  • Insuficiencia hepática aguda (necrosis y muerte celular por hepatotoxicidad).
  • Fallo renal agudo.
La duración de los efectos también es imprevisible. El "bajón" puede aparecer en cualquier momento.

sábado, 25 de febrero de 2012

EXTASIS


Stella M. Rodríguez Meaurigt:


La metilendioximetanfetamina (MDMA) (también conocida como "éxtasis", "ectasi", "XTC", "tiza", "cristal", "X", etc.) es una droga sintética sicoactiva con propiedades alucinógenas de gran potencial emotivo y perturbador psicológico, con efectos similares a las anfetaminas. Es una droga peligrosa en extremo por sus propiedades neurotóxicas y alta adicción, afectando a diversas zonas del sistema nervioso central. Su producción se realiza en laboratorios clandestinos a partir de materias primas relativamente fáciles de conseguir. De color blanco, sin olor pero con sabor amargo, se presenta en forma de comprimidos, cápsulas o en polvo cristalino que se disuelve en líquidos, pudiendo ser bebida, ingerida o inyectada. Sus consumidores son principalmente jóvenes adultos, que buscan en ella un estimulante que los lleva a bailar durante extensos períodos de tiempo (por ello se las suele denominar "disco-drogas", "club-drugs", "dance-drugs", etc.). Durante los años sesenta se utilizó con fines terapéuticos dado que según determinados sectores de la psiquiatría ayudaba a la comunicación y al tratamiento de neurosis fóbicas. Surgió entonces la polémica médico - legal, atribuyendo a su consumo repercusiones en la delincuencia, por lo que finalmente fue ilegalizado.



El éxtasis produce efectos síquicos de gran potencial perturbador, cuya duración fluctúa entre las 3 y las 6 horas desde su consumo. Inicialmente el sujeto experimenta sensaciones de confianza y excitación, a las que sigue un estado de hiperactividad. Los efectos del estimulante se diluyen provocando trastornos sicológicos, confusión, problemas con el sueño (pesadillas, insomnio), pérdida de memoria, deseo incontenible de consumir nuevamente drogas, depresión, violencia, ansiedad grave, psicosis y paranoia. Estos efectos se presentan incluso luego de varias semanas del consumo. También se informaron casos graves de psicosis. Entre los síntomas físicos se citan: hiperpnea, taquicardia, anorexia, tensión y trastornos musculares similares a los presentes en la enfermedad de Parkinson, bruxismo, náuseas, visión borrosa, nistagmus, desmayos, escalofríos y sudación excesiva, signo característico durante la intoxicación. Se ha comprobado que el aumento de la frecuencia cardíaca y la tensión arterial es causal de ataques cardíacos y otros trastornos cardiocirculatorios. Informes forenses indican que es causal de muerte súbita. La hiperactividad acarrea, además de los problemas cardíacos, hipertermia, deshidratación y fallas renales.

Las investigaciones demuestran que la MDMA destruye las neuronas productoras de serotonina, que regulan directamente la agresión, el estado de ánimo, la actividad sexual, el sueño y la sensibilidad al dolor. Es probable que esta acción sobre el sistema productor de serotonina sea el origen de las propiedades síquicas. La MDMA también guarda relación en su estructura y sus efectos con la metanfetamina, la cual ha demostrado ser causante de la degeneración de las neuronas que contienen la sustancia neurotransmisora dopamina.

En experimentos de laboratorio, una sola exposición a la metanfetamina en dosis elevadas o el uso prolongado en dosis bajas destruye hasta un 50% de las células cerebrales. Aunque éste daño no sea inmediatamente aparente, los estudios científicos muestran que con el envejecimiento o la exposición a otros tóxicos pueden aparecer síntomas de la enfermedad de Parkinson. Estos comienzan con falta de coordinación y temblores y a la larga pueden causar una forma de parálisis.