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miércoles, 5 de julio de 2017

SOMOS ASERTIVOS?.

Vengo dándole vueltas a la cabeza, sobre lo que me ocurrió el otro día que di de baja en el Face a dos personas. Mi reflexión viene a cuento que en este mundo tan variado que vivimos, donde hay una multitud de culturas, religiones, etc... me choca que los seres humanos tendemos a crear historias de las personas que nos rodean o que, de oídas, prensa, televisión, Internet, etc., nos llegan sobre ella, sin saber realmente lo que sucede, nos creemos lo que nos cuentan y lo que es peor, es que juzgamos sin saber , muchas veces, la historia real de cada individuo, simplemente componemos un puzzle de lo que nos llega, muchas veces cercenado (cortado) y de oídas, nos da igual, somos tan atrevidos que juzgamos sin elementos de juicio. Bueno me he desviado un poco, solo un poco, del tema y lo retomo para que no perdáis hilo, como abogado, siempre toda persona tiene detrás una historia que contar, una realidad que la define, unos hechos que lo marcan o lo llevan a situaciones sin salida, o a formas de actuar, con esto quiero dar a entender que todos, todos sin excepción, tenemos una historia detrás nuestro y otra que falta por escribir.
Esa impulsividad, ese odio, esa falta de perdón, esa envidia, esa… nos lleva a juzgar premeditadamente a tus mas allegados, y si con estos lo hacemos, imagínate lo que podemos hacer con lo mas lejanos que ni por asomo conocemos, nos creamos un juicio de valor sobre alguien y ya se nos nubla la visión que hay que tener a la hora de evaluar con que tipo de persona hablamos o intentamos conocer, son tanto prejuicios los que tenemos que nos hacen ciegos ante realidades abrumadoras sobre hechos que se cometen por motivos, unas veces justificados y otras veces no justificados por la sociedad pero si, realizados por la persona bajo diferentes presiones o motivos , justificables para ellos, aunque para nosotros no, como el hecho de matar.
Siempre, amigos mios, existe un porque, una causa desencadenante de un suceso, nada se comete al azar, nada, no voy a extenderme en los millones de motivos que pueden llevar a una persona a cometer algo que a nuestra sociedad, con los valores que tenemos, repudiamos, pero todos tenemos una historia y merece ser escuchada.
Se que suena duro pero tantas veces a algún ser querido le ocurre una desgracia, y ya no perdonamos, nos ciega la ira, yo en eso no entro porque lo comprendo, pero siempre hay que escuchar a la parte culpable, si no es por los familiares, si por alguien ajeno que sea capaz de tener juicio propio y no estar condicionado, y hablando de condicionado, eso que todos nos dejamos llevar por ello: “me ha dicho fulanito”, “fulanito dice”, ya nos condicionan, y ¿de quién hablamos? ¿es qué el no tiene algo que decir?, muchas veces los condicionantes no nos dejan tener juicio propio sobre las situaciones, motivos, etc.
Esto que voy a decir es mi opinión, en la vida hay que saber escuchar, intentar liberarte de condicionantes externos, no puedes ir a defender a alguien considerándolo culpable de ante mano, mas te vale decir que no a su defensa, así es la vida cotidiana de todos nosotros: “este es un enfermo”, “este es un vicioso”, “menudo chorizo”, “eres un maricón”, “yonki de mierda”, “este es un camello”, “es un ladrón”, “menuda puta, mírala no sabe ni criar a sus hijos”, así es, aunque muchos al leer esto piensen que son estupideces, somos muy inflexibles a la hora de valorar, pero eso si, que nos valoren o juzguen a nosotros o a nuestro entorno, la cosa cambia, ¿no creéis?.
Hay que escuchar las historias ,que nos cuentan las personas, sobre todo cuando en lo que trabajamos es en ayudar, apoyar y dirigir a otros seres humanos. No se pueden emitir juicios de valor tan a la ligera, hay que ser ASERTIVOS, nos podrán mentir o no, pero hay esta la experiencia de cada uno para trabajar con la persona,sea lo que sea venga de donde venga, haya hecho lo que haya hecho, sabéis que yo siempre tiro a mi campo de la drogodependencia, esa enfermedad donde todavía las personas, muchísimas personas, carecemos de eso que llamas ASERTIVIDAD, si odias al toxicómano, al camello, etc…¿ como puedes ayudar?, es mi opinión, ¿donde esta tu asertividad?, a mi no me gusta la droga, pero me gusta escuchar para comprender, antes condenaba, ahora escucho, porque, me recalco en lo de antes, siempre hay una historia detrás, buena o mala, pero una historia a fin de cuentas, no me gusta la sustancia porque reconozco el daño que hace, pero al ser humano que esta preso de ella, sea lo que sea, lo comprendo y lo trato de entender, ¿cómo?, ¿por qué?, razones para llegar a venderla, a consumirla o lo que sea, hay que trabajar con la persona, que es donde radica el problema, la sustancia esta ahí, unas u otras, pero la persona en un momento de su vida convivió con ella sin tocarla y luego entro en esa espiral, son muchas cosas las que se pueden decir sobre la ASERTIVIDAD, comprensión, no en el sentido de pena, sino en el sentido de análisis del individuo en su entorno y en sus vivencias, lo demás son prejuicios o factores que han ocurrido y que no te facultan, muchas veces, para esas tareas, esa es mi opinión, un buen terapeuta tiene que ser muy asertivo y saber ponerse en lugar del otro y saber empatizar, difícil ¿verdad?, pero es así, porque muchas veces quitamos el consumo pero no curamos a la persona.
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lunes, 24 de abril de 2017

Hay que escuchar las historias ,que nos cuentan las personas

Hay que escuchar las historias ,que nos cuentan las personas, sobre todo cuando en lo que trabajamos es en ayudar, apoyar y dirigir a otros seres humanos. No se pueden emitir juicios de valor tan a la ligera, hay que ser ASERTIVOS, nos podrán mentir o no, pero hay esta la experiencia de cada uno para trabajar con la persona,sea lo que sea venga de donde venga, haya hecho lo que haya hecho, sabéis que yo siempre tiro a mi campo de la drogodependencia, esa enfermedad donde todavía las personas, muchísimas personas, carecemos de eso que llamas ASERTIVIDAD, si odias al toxicómano, al camello, etc…¿ cómo puedes ayudar?, es mi opinión, ¿dónde esta tu asertividad?, a mi no me gusta la droga, pero me gusta escuchar para comprender, antes condenaba, ahora escucho, porque, me recalco en lo de antes, siempre hay una historia detrás, buena o mala, pero una historia a fin de cuentas, no me gusta la sustancia porque reconozco el daño que hace, pero al ser humano que esta preso de ella, sea lo que sea, lo comprendo y lo trato de entender, ¿cómo?, ¿por qué?, razones para llegar a venderla, a consumirla o lo que sea, hay que trabajar con la persona, que es donde radica el problema, la sustancia esta ahí, unas u otras, pero la persona en un momento de su vida convivió con ella sin tocarla y luego entro en esa espiral, son muchas cosas las que se pueden decir sobre la ASERTIVIDAD, comprensión, no en el sentido de pena, sino en el sentido de análisis del individuo en su entorno y en sus vivencias, lo demás son prejuicios o factores que han ocurrido y que no te facultan, muchas veces, para esas tareas, esa es mi opinión, un buen terapeuta tiene que ser muy asertivo y saber ponerse en lugar del otro y saber empatizar, difícil ¿verdad?, pero es así, porque muchas veces quitamos el consumo pero no curamos a la persona.
Antes de terminar quiero decir que, bajo mi punto de vista, existen cuatro tipos de personalidades: TORO, que sale sin mirar a los lados, directamente al torero, sin preguntar por que va a por él, Luego, BUITRE ,que se alimenta de su carroña, continua criticando y cebándose con lo que queda de esa persona. ABEJA, esa que le gusta ir de flor en flor enterándose que es lo que ha pasado, para saber de todo y, por ultimo, la mas importante: EL SABUESO, ese que se encarga de saber, de buscar, de encontrar el por que y el como de esa persona, para sacar conclusiones sobre lo que ocurrió realmente y no se deja influenciar por nadie.
Por eso, hay que ser mas SABUESOS .
Fernando Reyes Crespo.


miércoles, 11 de enero de 2017

Siempre, amigos míos, existe un por qué

Siempre, amigos míos, existe un por qué, una causa desencadenante de un suceso, nada se comete al azar, nada, no voy a extenderme en los millones de motivos que pueden llevar a una persona a cometer algo que a nuestra sociedad, con los valores que tenemos, repudiamos, pero todos tenemos una historia y merece ser escuchada.
Se que suena duro pero tantas veces a algún ser querido le ocurre una desgracia, y ya no perdonamos, nos ciega la ira, yo en eso no entro porque lo comprendo, pero siempre hay que escuchar a la parte culpable, si no es por los familiares, si por alguien ajeno que sea capaz de tener juicio propio y no estar condicionado, y hablando de condicionado, eso que todos nos dejamos llevar por ello: “me ha dicho fulanito”, “fulanito dice”, ya nos condicionan, y ¿de quién hablamos? ¿es qué el no tiene algo que decir?, muchas veces los condicionantes no nos dejan tener juicio propio sobre las situaciones, motivos, etc.
Esto que voy a decir es mi opinión, en la vida hay que saber escuchar, intentar liberarte de condicionantes externos, no puedes ir a defender a alguien considerándolo culpable de ante mano, mas te vale decir que no a su defensa, así es la vida cotidiana de todos nosotros: “este es un enfermo”, “este es un vicioso”, “menudo chorizo”, “eres un maricón”, “yonky de mierda”, “este es un camello”, “es un ladrón”, “menuda puta, mírala no sabe ni criar a sus hijos”, así es, aunque muchos al leer esto piensen que son estupideces, somos muy inflexibles a la hora de valorar, pero eso si, que nos valoren o juzguen a nosotros o a nuestro entorno, la cosa cambia, ¿no creéis?.
Hay que escuchar las historias ,que nos cuentan las personas, sobre todo cuando en lo que trabajamos es en ayudar, apoyar y dirigir a otros seres humanos. No se pueden emitir juicios de valor tan a la ligera, hay que ser ASERTIVOS, nos podrán mentir o no, pero hay esta la experiencia de cada uno para trabajar con la persona,sea lo que sea venga de donde venga, haya hecho lo que haya hecho, sabéis que yo siempre tiro a mi campo de la drogodependencia, esa enfermedad donde todavía las personas, muchísimas personas, carecemos de eso que llamas ASERTIVIDAD, si odias al toxicómano, al camello, etc…¿ como puedes ayudar?, es mi opinión, ¿donde esta tu asertividad?, a mi no me gusta la droga, pero me gusta escuchar para comprender, antes condenaba, ahora escucho, porque, me recalco en lo de antes, siempre hay una historia detrás, buena o mala, pero una historia a fin de cuentas, no me gusta la sustancia porque reconozco el daño que hace, pero al ser humano que esta preso de ella, sea lo que sea, lo comprendo y lo trato de entender, ¿cómo?, ¿por qué?, razones para llegar a venderla, a consumirla o lo que sea, hay que trabajar con la persona, que es donde radica el problema, la sustancia esta ahí, unas u otras, pero la persona en un momento de su vida convivió con ella sin tocarla y luego entro en esa espiral, son muchas cosas las que se pueden decir sobre la ASERTIVIDAD, comprensión, no en el sentido de pena, sino en el sentido de análisis del individuo en su entorno y en sus vivencias, lo demás son prejuicios o factores que han ocurrido y que no te facultan, muchas veces, para esas tareas, esa es mi opinión, un buen terapeuta tiene que ser muy asertivo y saber ponerse en lugar del otro y saber empatizar, difícil ¿verdad?, pero es así, porque muchas veces quitamos el consumo pero no curamos a la persona.
F. Reyes.


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martes, 10 de febrero de 2015

La Asertividad. Técnicas para decir "no" al consumo de drogas

La Asertividad. Técnicas para decir "no" al consumo de drogas

 

Por: Angel Antonio Marcuello García

Jefe del Gabinete de Psicología de la Escuela de Especialidades Antonio de Escaño (Ferrol-La Coruña)


1. INTRODUCCIÓN

Presión de grupo y consumo de drogas
La presión ejercida por el grupo de iguales es uno de los factores que más se asocian al inicio del consumo de drogas, así como a las situaciones de abuso.
Sin embargo, antes de empezar a hablar sobre las estrategias a seguir, si queremos aumentar la resistencia a la presión de grupo, hay que puntualizar algunas cosas.
Uno de los elementos que todas las investigaciones señalan como relevante en el inicio del consumo de drogas, es la presión ejercida por el grupo de iguales. En esta edad el grupo de amigos y amigas se convierte en un aspecto fundamental para el adolescente. El adolescente es especialmente vulnerable ante la presión del grupo de iguales pues necesita sentirse partícipe de él, compartir los rasgos que lo definen, tener un papel que desempeñar en el mismo, sentirse valorado por sus amigos, etc.
La presión del grupo se manifiesta de diferentes formas. Algunas veces la presión del grupo puede ser negativa o perjudicial. Es el caso, por ejemplo, de la presión para hacer cosas perjudiciales o poco inteligentes, como beber alcohol, fumar, violar la ley o destrozar cosas. El actuar así supone ser aceptado por los miembros del grupo y ganarse el aprecio de sus amigos. El no hacerlo puede entrañar el riesgo de ser expulsado del grupo. Son muchas las estrategias que utilizamos las personas para intentar convencer a otros de que hagan lo que deseamos. A continuación te presentamos algunas de las más habituales. Es importante que el individuo las conozca ya que así le será más fácil darse cuenta cuando le estén intentando convencer.
EstrategiaEjemplo
Ridiculizar “Eres un gallina”
“No insistáis más, lo que pasa es que es un niñato”
Retar “A que no te atreves”
“No eres capaz”
Adular, hacer la “pelota” “Con lo inteligente que eres, no te costaría nada”
Amenazar “Como no lo hagas, dejaremos de ser tus amigos”
Prometer recompensas “Si lo haces, te daré lo que quieras”
Insistir “Venga, ven con nosotros. Di que sí.
Venga. Vamos, anímate. Vente....”
Engañar“Yo ya lo he hecho antes y no pasa nada”

Sin embargo, la presión de grupo no siempre es negativa. No siempre que nos intentan persuadir es para hacer algo malo; a veces los otros pueden tener razón, por lo que la forma adecuada de responder a la persuasión no es negarse sistemáticamente a hacer lo que nos piden. El adolescente debe aprender cuándo es conveniente que se resista a la presión de sus iguales y cuándo no es necesario. Primero se debería escuchar lo que nos piden, compararlo con lo que nosotros deseamos y después tomar la decisión por uno mismo, escogiendo lo más conveniente. De esta manera, evitaremos por tanto, las respuestas impulsivas o casi inconscientes.
Pasos para responder a los intentos persuasivos:
  1. Escuchar lo que la otra persona nos dice.
  2. Comparar lo que deseamos hacer nosotros con lo que quiere la otra persona.
  3. Decidir por nosotros mismos lo que debemos hacer.
  4. Comunicar nuestra decisión. Si decidimos no hacer lo que nos piden debemos rechazar la propuesta de forma clara y sencilla. Para ello, es importante poseer la habilidad para decir “no” e imponer unos límites a las actuaciones de los demás si es necesario.
Según se ha demostrado, aprender a decir NO es parte de un proceso a través del cual adolescentes y jóvenes pueden resistirse a la presión negativa de los compañeros. Y eso se puede aprender.

2. EL COMPORTAMIENTO ASERTIVO

Cuando vayamos a decir que “No” a alguien, debemos ser capaces de defender nuestros propios derechos al mismo tiempo que respetar que los demás puedan tener opiniones distintas de las nuestras. Para aprender a decir NO es necesario aprender primero a comportarse asertivamente.
La asertividad es un comportamiento verbal (lo que se dice) y no verbal (como se dice), que defiende nuestros derechos personales al mismo tiempo que se respetan los derechos de los demás.
Así, una persona se comporta asertivamente cuando:
  • Conoce cuáles son sus derechos e intereses personales.
  • Los defiende mediante una serie de habilidades de conducta.
  • Estas habilidades le permiten ser objetivo y respetuoso consigo mismo y con los demás.
Los comportamientos no asertivos pueden ser de dos tipos: agresivos y pasivos. Veamos las diferencias entre los tres:
Conducta pasiva
No se expresan los sentimientos y pensamientos, o se expresan de manera ineficaz, negativa e inadecuada (excusas, sin confianza, con temor...). Sólo tiene en cuenta los derechos de los demás.
Conducta agresiva
Se expresan sentimientos, ideas y pensamientos, pero sin respetar a los demás, emitiendo normalmente conductas agresivas directas (insultos, agresión física) o indirectas (comentarios o bromas sarcásticas, ridiculizaciones). Sólo tiene en cuenta sus propios derechos.
Conducta asertiva
Se expresan directamente sentimientos, ideas, opiniones, derechos, etc., sin amenazar, castigar o manipular a otros. Respeta los derechos propios y los de los demás.
Características del estilo de respuesta pasiva, adecuada (asertiva) y agresiva:
PASIVA
ASERTIVA
AGRESIVA
Frases genéricas
No se dice nada o se utilizan
expresiones indirectas.
“Quizás…”, “No tiene
importancia pero…”
Frases en primera persona
Expresión de preferencias y
Ruegos
“Pienso”, “Siento”,
“Me gustaría”
Frases en segunda persona
Acusaciones, críticas y
Exigencias
“Deja de …”, Harías mejor
en…”. “Ten cuidado”
Tono de voz bajo.
Discurso dubitativo y vacilante.

Tono de voz firme y audible
Discurso calmado
Tono de voz elevado
Discurso rápido y atropellado
Contacto visual mínimo
Postura corporal hundida
Contacto visual.
Postura corporal firme pero
relajada.
Mirada fija y agresiva
Postura tensa

 

3. LOS DERECHOS ASERTIVOS BÁSICOS

Quien desee decir NO a las drogas debe partir del reconocimiento de estos dere¬chos asertivos básicos:
  1. Derecho a ser tratado por los demás con respeto y dignidad.
  2. Derecho a poder expresar libremente nuestros sentimientos y opiniones.
  3. Derecho a tomar nuestras propias decisiones, aún a riesgo de equivocarnos.
  4. Derecho a satisfacer nuestras propias necesidades siempre y cuando con ello no perjudiquemos a los demás.
  5. El derecho a cambiar.
  6. El derecho a cometer errores.
  7. El derecho a gozar y a disfrutar.
  8. El derecho a ser independiente.
  9. Derecho a decir “NO” sin sentirse por ello culpable o egoísta.
  10. El derecho a pedir lo que quiero, dándome cuenta que también los demás tienen derecho a decir “NO”.

4. TÉCNICAS ASERTIVAS PARA DECIR “NO”

Cuando una persona ha tomado la decisión de no consumir, es importante que posea la habilidad para comunicar a los demás este hecho e imponer unos límites a las actuaciones de los demás si es necesario. Para ello hay que:
  • Buscar el momento y el lugar apropiados.
  • Utilizar expresiones verbales correctas: expresión directa, sin rodeos; mensajes “yo”, breve y claro, utilizar modismos del tipo: “lo siento, pero no voy a tomarlo”, “te importaría dejar de meterte conmigo”.
  • Utilizar expresión no verbal, lenguaje corporal asertivo (tono de voz firme y tranquilo, contacto ocular, distancia cercana al interlocutor). Se trata de decirlo de forma amable, respetuosa y positiva, sin ser autoritario.
A continuación vamos a conocer algunos procedimientos que nos ayudaran a comunicar a los demás de una forma asertiva nuestra decisión de “No” consumir.
- “Sencillamente di no”
Consiste sencillamente en decir “No” ante cualquier petición que no nos agrade, para que nadie nos manipule. La palabra “sencillamente” se refiere a que no hace falta darle muchas vueltas para decir ciertas cosas, ya que basta con un NO. No hay que poner morros y enfadarse con el grupo.
¿Cómo hacerlo?
  • Decir que NO: un no sencillo y rotundo.
  • Si la otra persona insiste en su petición, continuar diciendo una y otra vez que No empleando nuevas formulas: No, que va, Ni hablar, De eso nada, Que no, etc.
Ejemplo:
· “Toma, prueba ésto con nosotros”
NO
· “¡Venga, pruébalo!
“NO gracias”
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar guay!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¡ Venga no seas borde!”
“Perdona, pero ya sabes que NO”
· “Todo el mundo las toma, ¡venga pruébalo!”
“No, no me líes, he dicho que NO”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
“Muy bien, pero NO quiero....”
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Lees mis labios. NO”
- “Disco rayado”
Consiste en la repetición de las palabras que expresan nuestros deseos, pensamientos, etc., sin enojarnos ni levantar la voz y sin hacer caso de las presionen o intentos de desviación por parte de la otra persona. Es como si tuviera grabada la respuesta automática, y ¡no hay nada que hacer! ya que suscita en el otro la resig¬nación que, ante una máquina, no vale la pena insistir pues repetirá lo grabado cuan¬tas veces sea necesario y sin atender a nuevos mensajes.
¿Cómo hacerlo?
· Repetir la frase que exprese nuestro deseo sobre un aspecto concreto, aunque no aporte demasiadas explicaciones.
· Repetirla una y otra vez, siempre de forma serena, ante las intervenciones de la otra persona.
Ejemplo:
· “Toma, prueba ésto con nosotros”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “¡Venga, pruébalo!
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar guay!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¡Venga no seas borde!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “Todo el mundo las toma, ¡venga pruébalo!”
“Lo siento. NO me interesa....”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
“Lo siento. NO me interesa....”
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Lo siento. NO me interesa....”
- “Ofrecer alternativas”
Consiste en proponer algo positivo, que guste a la gente. Aunque a veces el presentar una alternativa se parece mucho a “cambiar de tema”, el ofrecer algo positivo que guste a la gente supone una cierta riqueza de ofertas y un cierto poder de arrastre.
¿Cómo hacerlo?
- Buscar algo atractivo y proponerlo con entusiasmo.
- Insistir sin decaer ante la posible reacción negativa de los demás.
- Buscarse el apoyo de alguien dispuesto a seguir lo propuesto.
Ejemplo:
“Toma prueba ésto con nosotros”
“Que os parece si mejor hacemos una apuesta a ver quien aguanta más bailando”
- “Para ti - Para mí”
Es una técnica que se emplea cuando al manifestar nuestra negativa, podemos ser objeto de presiones, agresiones verbales o críticas injustas para intentar manipularnos. Cuando la empleamos conseguimos dos cosas: no enfadarnos cuando otros/as nos critican, y que no se salgan con la suya.
¿Cómo hacerlo?
Partimos de una situación en la que otra persona nos hace una petición que no queremos acep¬tar. Por ejemplo: Un amigo nos ofrece una pastilla de éxtasis y le manifestamos nuestro deseo de no consumir.
· Paso previo: EXPLICACIÓN + DECISIÓN.
"No me apetece tomarla, gracias"
Ante cualquier insulto o crítica injusta que nos dirija el otro, por ejemplo: "eres un cobarde, no te atreves..." :
· Primer paso: PARA TI + (Repetir lo que dijo la persona que critica): "Para ti seré un cobarde".
· Segundo paso: PARA MÍ + (Decir algo positivo de uno/a mismo/a): "Pero para mí soy una persona que sabe divertirse." Repetir el proceso el tiempo que sea necesario.
- “Banco de niebla”
Es una técnica que se emplea cuando al manifestar nuestra negativa, podemos ser objeto de presiones, agresiones verbales o críticas injustas para intentar manipularnos. Consiste en reconocer la razón o posible razón que pueda tener la otra persona, pero expresando la decisión de no cambiar nuestra conducta. Es huir del riesgo, sin atacar demasiado al que te dice u ofrece algo. De algún modo, se trata de no entrar en discusión.
¿Cómo hacerlo?
· No entrar en discusión sobre las razones parciales, que incluso pueden ser acep¬tables.
· Dar la razón a la otra persona: reconocer cualquier verdad contenida en sus declaraciones cuando nos propone algo que no nos parece conveniente, pero sin aceptar lo que propone.
· Dar la razón y la posibilidad (sólo la posibilidad) de que las cosas pueden ser como se nos presentan. Utilizar expresiones, tales como: “Es posible que...”, “Puede ser que...”.
· Después de reflejar o parafrasear lo que acaba de decir la otra persona, podemos añadir a continuación una frase que exprese nuestro deseo de no consumir: “pero lo siento, no puedo hacer eso”, “...pero no gracias”, “...pero prefiero no tomarlo”.
Ejemplo:
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar güay!”
“Puede ser que lleves razón, pero prefiero no tomarlo”
· “ ¡ Venga no seas borde!”
Si, puede ser que yo sea un borde, pero no lo tomaré”
· “Todo el mundo las toma, ¡venga pruébalo!”
Es posible que todo el mundo las tome, pero yo no”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
"Es posible que tengas razón y no pase nada, pero no gracias"
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Puede que tengas razón, pero no me apetece”
- RECOMENDACIONES PARA “DECIR NO SIN PERDER AMIGOS”:
1. Ante cualquier petición que no nos agrade, relacionada con el consumo de drogas, decir que NO: un No claro, firme y sin excusas.
2. Repetirlo las veces que sean necesarias (emplear nuevas fórmulas de “decir NO” o utilizar el “disco rayado”):
· “¡Venga, pruébalo!
“NO gracias”
· “ ¡ Venga no seas borde!”
“Perdona, pero ya sabes que NO”
· “Pero si no pasa nada, ¡anímate!
“Muy bien, pero NO quiero....”
· “ ¡Pero si lo vamos a pasar guay!”
“Lo siento. NO me interesa...”
· “ ¿Es que nos vas a dejar a todos colgaos?”
“Lo siento. NO me interesa...”
· “¡Venga tío, enróllate!”
“Lo siento. NO me interesa...”
3. Si es posible, proponer otras alternativas.
· “Toma prueba ésto con nosotros”
“Que os parece si mejor hacemos una apuesta a ver quien aguanta más bailando”
4. Si al manifestar nuestra negativa, la persona que nos intenta convencer, utiliza la agre¬sión verbal y la crítica injusta para intentar manipularnos, podemos utilizar la técnica “Para ti / Para mí” o la técnica “Banco de niebla”:
· “Creo que eres un egoísta”
“Puede que tengas razón y a veces me comporte egoístamente” (banco de niebla).
“Para ti seré un egoísta, pero para mi soy una persona que sabe divertirse” (Para ti/para mí)).
5. Si nos insisten intentando obligarnos, dejar de dar respuestas, marcharnos.