Nace este Blog junto con la Asociación "DROGAS NO, GRACIAS" (DNG)y con la idea de AYUDAR,INFORMAR Y ORIENTAR en Tobarra (Albacete) para ayudar a las personas con problemas de consumos de Drogas y demás sustancias adictivas. Para informar sobre los riesgos en el consumo y para actuar en materia de prevención.
Estoy muy cansado del mismo ritual y de saber lo que va a pasar después. Consigo dinero y me dirijo al casino. Cuando me voy acercando, me voy poniendo nervioso y me entra una ansiedad que me pide a gritos cambiar "YA" mi dinero y sentarme a jugar. Toda la noche había estado pensando en mi zona, la zona del cero, lo que llevo jugando desde hace mucho tiempo. http://ttsiyofueratu.blogspot.com.es/2014/02/la-vida-en-juego.html
ALERTA DEL PELIGRO DE ADICCIÓN DE JUEGOS COMO EL CANDY CRUSH DE FACEBOOK: “son peligrosos” y “están creando muchos adictos a los juegos de azar”, afirma Abad.
lunes, 27 de enero de 2014
ALERTA DEL PELIGRO DE ADICCIÓN DE JUEGOS COMO EL CANDY CRUSH DE FACEBOOK: “son peligrosos” y “están creando muchos adictos a los juegos de azar”, afirma Abad.
Parecen juegos inocentes, pero Francisco Abad, presidente de Fajer (Federación Andaluza de Jugadores Rehabilitados) alertó ayer de que pasatiempos de Facebook como Candy Crush Saga (consiste en unir tres caramelos del mismo color en una cuadrícula), que ha enganchado ya a más de 130 millones de personas en el mundo, “son peligrosos” y “están creando muchos adictos a los juegos de azar”. “Da igual que no se juegue dinero (Candy Crush es gratis hasta cierto nivel) porque se genera una adicción que luego se extiende a otros juegos donde sí hay dinero de por medio”, afirma Abad. Además, puede romper el perfil tradicional de los adictos al juego patológico, en el que un 90% son hombres, mientras que Candy Crush Saga es un pasatiempo con mayoría femenina de usuarios. Pero, al igual que sucede con el resto de juegos y apuestas en Internet, ni Fajer ni la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta tienen datos todavía de su incidencia como adicción patológica, ya que se pueden tardar “años” en reconocer la enfermedad.
En lo que va de año 596 andaluces han iniciado tratamiento ambulatorio por su adicción a los juegos de azar (en todo 2012 fueron 775) y la Junta desconoce cuántos proceden del juego on line, según reconocióla consejera, María José Sanchez. En la actualidad, 2.527 personas están siendo tratadas en la comunidad por su adicción al juego, la mayoría (70%) con dependencia a las máquinas tragaperras y en mucha menor medida al bingo o los casinos, según la información aportada ayer por la Consejería con motivo de la celebración, hoy, del Día Mundial Sin Juegos de Azar. La Junta atiende desde julio de 2012 de forma diferenciada adicciones distintas del juego patológico (compras compulsivas, sexo, videojuegos, Internet...) y este año ya han pasado por los centros ambulatorios 261 personas, pero el juego en Internet todavía no aporta datos, pese a que “preocupa” mucho a la consejera, porque “mujeres y menores de edad se enganchan ahora más fácilmente a los juegos de azar a través del juego on line”, afirma María José Rubio.
Según el presidente de Fajer, en España hay 1,6 millones de personas registradas en juegos de azar o de apuestas en Internet, lo que suponen “potenciales adictos patológicos”. Se desconoce cuántas de ellas hay en Andalucía. Francisco Abad cree que los usuarios de juegos online “no lo ven como algo peligroso y además tiene el efecto balsámico de que se paga con tarjeta bancaria”. “Hay gente que confía en tener un golpe de suerte con estos juegos y apuestas para salir de la crisis”, dice. Además, Abad avisa de que el juego en Internet no solo afecta a jóvenes, más familiarizados con la Red, sino que “muchas personas mayores que descubren las nuevas tecnologías se están enganchando a los juegos de azar online”, asegura.
Antes buscaban un falso bienestar a la luz de las máquinas tragaperras y ahora lo hacen a la sombra de sus ordenadores: el perfil de los ludópatas está cambiando, la cara más amarga del juego compulsivo es cada vez más joven. Partidas de póker, casinos en línea, apuestas deportivas... La red ofrece miles de juegos y cada día los empresarios que realmente mueven las cartas «pescan» a decenas de adolescentes que se convierten en esclavos del azar. Carlos -nombre ficticio- fue jugador y ahora es el responsable de la delegación avilesina de Jugadores Anónimos. Teme más el «bombardeo» on line que la previsible instalación de Eurovegas en Alcorcón (Madrid).
«Internet está haciendo mucho daño. Lo que empieza por un entretenimiento acaba siendo una enfermedad, así que los padres deberían estar más atentos y controlar bien qué hacen sus hijos cuando están hasta las tres de la madrugada con el ordenador, sobre todo si estos utilizan sus tarjetas de crédito para jugar ya que nadie pregunta la edad y apenas hay control», asegura Carlos, que igual que alerta de los riesgos del juego en línea resta importancia a Eurovegas: «Para nosotros no es bueno, pero si queremos jugar basta con cruzar la acera y entrar en un bar. A Eurovegas irá la gente pudiente que ya ahora se desplaza a casinos de otros países y vendrán jugadores de Portugal, Marruecos, Francia?». En cualquier caso, según Carlos, los juegos de azar están ahí «porque al Estado le interesa». Por este motivo Jugadores Anónimos es una institución sin ánimo de lucro que se autofinancia: «No queremos estar hipotecados».
La edad de los enfermos de ludopatía en Avilés oscila entre los 28 y los 35 años cuando hace una década superaba los cincuenta. El pasado año atendieron a unas treinta personas de las que la mitad eran casos nuevos, y el resto ludópatas a tratamiento desde hace tiempo. Las recaídas son frecuentes. Y es que en esto del juego no es lo mismo, según Carlos, la abstinencia que la recuperación. «Para la recuperación hay que cambiar muchos hábitos y moldear el carácter. Dejar de jugar es la base pero no es suficiente», confiesa este hombre que advierte de que Internet es una herramienta de comunicación que abre un sinfín de caminos a esas personas que sufren el descontrol de impulsos que define la ludopatía.
«Las causas que llevan al juego son muchas: aburrimiento, soledad, malas relaciones de pareja. En el fondo somos personas inmaduras, esclavos», dice. Y los adolescentes, presas fáciles. «El problema que hay con los jóvenes que se enganchan al juego es que ven la enfermedad muy lejos y a esto hay que añadir que la ludopatía pasa desapercibida hasta que el jugador tiene, habitualmente, problemas con la familia, con el dinero?», reconoce el responsable en Avilés de Jugadores Anónimos, un hombre que vestía de traje y corbata cuando entraba en los casinos. Nadie sospechaba de su adicción. «Llegué a hacer verdaderas locuras por el juego. Personas que han hecho menos que yo están en la cárcel», confiesa Carlos, que cada día que pasa se recuerda que es jugador aunque hace ya muchos años que se dio cuenta de que nadie da un duro por tres pesetas.
Aunque pasar por alto los reclamos publicitarios, en ocasiones agresivos y destinados supuestamente al entretenimiento, es complicado. «Hay páginas dedicadas a la curación de la ludopatía que incluyen juegos», dice. El «clic» en el juego on line abre la puerta al abismo de la diversión. El juego presencial en España ha disminuido alrededor de un ocho por ciento, pero en internet ha crecido hasta el 50 por ciento. Detrás de estas cifras hay cada vez más jóvenes y también mujeres a las que, al contrario que los hombres, les cuesta más solicitar ayuda. «Hay un miedo atroz a ser jugador en recuperación», manifiesta Carlos, que agrega: «Pero la recuperación engrandece, sólo hay que ser consciente que lo que nos ocurre no es un fallo del juego, es un fallo personal. Por eso nosotros desde Jugadores Anónimos recuperamos personas».
Y quienes acuden por primera vez a este colectivo suelen ser enfermos -la ludopatía está considerada una patología por la Organización Mundial de la Salud desde 1992- que llevan ya años jugando. Por eso se estima que los jóvenes que hoy juegan al póker compulsivo on line serán mañana pacientes. «Cuando vienen a visitarnos suele ser porque tienen ya serios problemas económicos», subraya Carlos. La crisis, además, hace ahora mella en quienes buscan en el juego la solución a sus problemas. Pero lejos de aportar beneficios, las máquinas, bingos y apuestas sólo enganchan a cientos de personas que dejan parte de su vida en cada moneda que utilizan para el juego.
En Avilés, los grupos de Jugadores Anónimos se llaman Ilusión (el de ludópatas) y Esperanza (el de familiares). El juego no entiende de perfiles ni condiciones sociales. La asociación ofrece dos teléfonos de ayuda: 617865318 (jugadores) y 626398945 (familias). «La recuperación es posible, pero hay que ser conscientes y hay que estar alerta de lo que hacen los adolescentes ante el ordenador, como decía antes eso hace más daño que Eurovegas», concluye Carlos, un hombre seguro de que es posible romper las cadenas que atan al juego compulsivo.
Murcia: Víctimas de la ludopatía ponen el grito en el cielo por la ley del juego
Afectados por esta enfermedad denuncian que el decreto, aprobado en octubre, permite premios en ‘tragaperras’ de hasta 3.000 euros en lugares donde nadie controla el acceso.
El Ejecutivo Regional dio luz verde el pasado mes de octubre a un decreto por el cual se aprobaba la Ley de Apuestas de la Comunidad y se modificaba el reglamento que regula el uso de las máquinas recreativas. Acto seguido, la Asociación Murciana de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Asmujer) puso el grito en el cielo.
El motivo, la alteración del reglamento de las máquinas de azar permiten, desde ese momento y de forma pionera en España, incrementar el premio máximo que una ‘tragaperras’ puede dar. De los 240 euros de entonces ha pasado a los 3.000 euros.
El beneplácito queda reflejado en la disposición final primera, apartado cuatro, donde se explica que incluye un nuevo epígrafe al reglamento en vigor y permite la interconexión de varias máquinas de distintos locales entre sí (incluidos bares y restaurantes).
«El principal problemas es que en esos locales no existe ningún control de acceso ni a menores ni a personas enfermas por trastornos del juego. Es una barbaridad porque a los primeros los ponen en la senda de la ludopatía con el incentivo de un premio considerable y a los segundos los machacan y les golpean donde más les duele dándoles vía libre para jugar con el aliciente de los 3.000 euros», denuncia Francisco Pizcueta, presidente de ASMUJER.
El primer premio de 3.000 euros ya ha caído. Tocó hace dos meses en una cafetería de Mazarrón a un ciudadano chino.
La Asociación cree que esas cantidades solo deberían alcanzarse en establecimientos con controles que impidan el acceso y hagan valer las autoprohibiciones impuestas por los propios ludópata, quienes, para lograr superar su adicción, firman un documento que les impide la entrada a los bingos y casinos. Así, si el adicto acude en un momento de recaída se le impide su acceso al exigir el DNI a la entrada.
«Un local que no disponga de esas medidas de control se convierte en una tentación para quienes padecen esta enfermedad. Por eso con este decreto la Región se ha convertido en un lugar ideal del juego libre, sin limitaciones, donde se han dado todas las facilidades para que el número de personas afectadas por esta enfermedad crezca», alerta Pizcueta.
La Asociación, que funciona desde 1991, cuenta con 200 afiliados, entre afectados por ludopatía y familiares. «Nos preocupa la actitud de mucha gente acerca de este trastorno. La ludopatía no es un problema de personas viciosas. La enfermedad actúa como una droga sobre la persona, modifica sus emociones, actitudes e impulsos hasta llegar a autodestruirle, a él y a su entorno. Y este problema lo vemos cada vez más en gente muy joven. Por eso esta ley es tan nefasta, porque pone la alfombra para dar los pasos hacía las ‘tragaperras’», indica Sonia Pizcueta, psicóloga de ASMUJER.
Esto es algo que confirma uno de los asociados que, después de cinco años, ha logrado superar su adicción al juego.
«Lo peor que le puede pasar a una persona es que le toque el premio y aumentarlo solo hace acrecentar las ganas de jugar. En mi caso recuerdo echarle monedas a la máquina vestido con el traje de comunión. Desde los 8 años he jugado y te puedo decir que por escuchar caer la moneda y ver las luces encenderse y parpadear he llegado a robar, a estafar, a engañar», recuerda el ex ludópata.
La Agencia Tributaria de Murcia, a través de la Consejería de Economía y Hacienda, señala que la normativa establece «requisitos encaminados a que los colectivos vulnerables estén protegidos en todo momento» al tiempo que asegura que «las prohibiciones se mantienen en los mismos términos que antes de la modificación y que en ningún caso se han relajado las exigencias». Y termina recordando que los dispositivos aprobados para las máquinas B “son opcionales, y no obligatorios. Por lo tanto no en todos los bares y locales de hostelería está instalada la interconexión”.