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miércoles, 9 de agosto de 2017

¿Se puede curar el alcoholismo?.

A pesar que el alcoholismo es una enfermedad tratable, todavía no existe una cura. Esto significa que un alcohólico que ha estado sobrio (sin beber alcohol) por un período largo de tiempo y que ha recuperado su salud, él (ella) todavía es susceptible a sufrir una recaída y tiene que continuar evitando todo tipo de bebida alcohólica. "Disminuir" la cantidad de alcohol que se consume no funciona; se necesita eliminar por completo el alcohol para lograr una recuperación exitosa.
En todo caso, hasta algunas de las personas que están determinadas a mantenerse sobrias (sin beber alcohol) pueden sufrir uno o varios "deslices" o recaídas, antes de lograr sobriedad por largo tiempo. Las recaídas son bien comunes y éstas no significan que la persona ha fallado o que no puede eventualmente recuperarse del alcoholismo.
Recuerde que cada día que un alcohólico en recuperación se ha mantenido sobrio antes de una recaída es tiempo extremadamente valioso, para ambos, tanto para la persona en recuperación como para su familia. Si una recaída ocurre, es muy importante que la persona trate de parar de tomar alcohol otra vez y que obtenga la ayuda que sea necesaria para poder abstenerse de beber alcohol.

lunes, 20 de febrero de 2017

EL ALCOHOL Y LOS JÓVENES:.

EL ALCOHOL Y LOS JÓVENES:.
Duele mucho que el alcohol, que puede decirse que es la peor droga, se difunda tanto en los medios de comunicación social y que se estimule tanto a las personas para que tomen alcohol. También es lamentable que el alcohol en los medios de comunicación se anuncie como algo que es necesario para tu vida con anuncios que te invitan a consumir. Y que intentan mostrar que tomando su líquido serás mejor persona, o por lo menos alguien más interesante.
Los jóvenes tenemos que cambiar de actitud y decidir que jamás seremos alcohólicos. Nos tenemos que querer mucho a nosotros mismos. La persona que se aprecia a sí misma y a los demás se cuida y evita el consumo de alcohol, porque sabe que no le hace ningún bien. Más bien destruye familias. Este consumo desmesurado también hace mucho daño a la sociedad en general creando ya desde la juventud gente que va a aportar muy poco a la sociedad. Ya que bastante tienen con el problema que se les echara encima a medida que vayan creciendo. En las familias donde existe un alcohólico, sea el padre, la madre o un hijo, se sufre y se derraman muchas lágrimas. Esto de tener un alcohólico no solo se llora si no que puede que halla familias que nunca más se recuperen y salgan para adelante.
Las consecuencias del alcohol pueden llegar a ser graves: sobredosis, accidentes y violencia, problemas médicos, cardiopatía, aumenta los riesgos de cáncer, trastornos mentales y neurológicos, infecciones, diabetes, malnutrición, efectos psicológicos sobre los niños, etc.
Esto es uno de los mayores problemas que tiene el alcohol las enfermedades. Y una de las mas preocupantes son los accidentes ya que mucha gente muere en la carretera por haber consumido alcohol. Otras mueren por culpa de que otras provocaron un accidente por ir borrachas. Y es que si se bebe esta claro que no se debería de conducir ya que las consecuencias que puedes acarrear pueden ser gravísimas. Por eso los jóvenes que salgan de fiesta en coche y vayan a beber es mejor que al volver cojan un taxi o que hagan turnos entre sus amigos y que uno no bebe nada y ese será el que les lleve a casa sin ningún peligro. Que no te puedes jugar la vida por salir una noche de fiesta.
Sí se bebe, hay que beber moderadamente. Las personas que no deben beber bajo ninguna circunstancia son aquellas menores de 21 años, que tienen dependencia en el alcohol u otros problemas médicos, que están tomando medicamentos que interactúan con el alcohol, y las mujeres que están embarazadas. Las personas no deben beber antes ocuparse en las actividades que requieren habilidad y atención. Y que el alcohol reduce nuestros reflejos.
La juventud tiene que defenderse de la terrible plaga del alcohol que azota a la sociedad.
Y si todos ponemos un poco de ganas y como ya dijimos antes no cerramos los ojos y miramos hacia otro lado como pensando que este problema no es nuestro y que a nuestros hijos no les pasa, por que son chicos buenos en casa, estamos muy equivocados. Y es que muchos padres no conocen de verdad a sus hijos y no saben lo que hacen cuando salen por la puerta de casa. A si que este es un problema que empieza dentro de la propia familia de cada de uno y desde ella es donde tenemos que empezar a solucionarlo, cuando los chicos son jóvenes, porque una vez que han crecido metidos en el alcoholismo ya es mas laborioso solucionarlo. A si que muchos padres que empiecen abrir los ojos antes de que sea demasiado tarde.
"Y que muchos jóvenes aprendan a decir NO al alcohol"
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jueves, 16 de febrero de 2017

ALCOHOLISMO:.

ALCOHOLISMO:.
Enfermedad crónica y habitualmente progresiva producida por la ingestión excesiva de alcohol etílico, bien en forma de bebidas alcohólicas o como constituyente de otras sustancias.
El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, psicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.
Los primeros síntomas incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades. Más adelante empieza a cobrar cada vez mayor importancia, en las relaciones personales, el trabajo, la reputación, e incluso la salud física. El paciente va perdiendo el control sobre el alcohol y es incapaz de evitarlo o moderar su consumo.
El alcohol produce sobre el organismo un efecto tóxico directo y un efecto sedante; además, la ingestión excesiva de alcohol durante periodos prolongados conduce a carencias en la nutrición y en otras necesidades orgánicas.
Se están desarrollando residencias especializadas para su tratamiento y unidades específicas en los hospitales generales y psiquiátricos. Los tratamientos más precoces y mejores están produciendo unas altas y esperanzadoras tasas de recuperación.
Además de resolver las complicaciones orgánicas y los cuadros de abstinencia, el tratamiento pasa por los consejos y entrevistas individualizados y por las técnicas de terapia de grupo encaminadas a conseguir una abstinencia no forzada de alcohol y otras drogas. La abstinencia es el objetivo deseado, a pesar de que algunas opiniones muy discutidas manifiestan que es posible volver a beber con moderación en sociedad sin peligro.
CAUSAS DEL CONSUMO DE ALCOHOL
Las razones por las que la mayoría se inicia en el consumo son más sencillas de entender. A continuación se revisan algunas de ellas.
Primera: La Curiosidad: Quizás se trata de la razón más frecuente, esto es, el querer saber qué es lo que se siente al consumir ya que hay tanta información errónea o distorsionada sobre el alcohol y también existe tanta desinformación que algunas personas, especialmente adolescentes (hombres y mujeres) desean saber qué les puede pasar si las pruebas y aceptan hacerlo desconociendo tanto los efectos inmediatos como las consecuencias a corto o mediano plazos.
Segunda Razón: La Presión de Los "Pares"(conocidos o amigos del barrio).En ocasiones es muy importante sentirse aceptado en un grupo de amigos de la escuela o del barrio y por desgracia en algunas de esas camarillas o pandillas se ha puesto de moda el consumir bebidas alcohólicas sin control alguno.
Para pertenecer a estos grupos o para permanecer en ellos hay que hacer lo que los demás hacen y algunas personas tienen gran necesidad de pertenencia por lo que aceptan lo que les pidan aún y cuando saben que se están arriesgando a sufrir algunas consecuencias negativas. A esta presión de los pares es difícil contrarrestarla con regaños o "sermones" o señalando las terribles consecuencias del consumo de drogas. Existen otras maneras más efectivas.Tercera Razón: La Necesidad De Imitar A Otros Cuando una persona quiere conseguir su propio y personal estilo de ser y de actuar, primero trata de imitar a sus semejantes que admira o que le agrada cómo se comportan y después adquiere para sí mismo algo de esos estilos de ser, convirtiéndolos en parte de su personalidad. Muchas personas se inician en el abuso del alcohol o de drogas por imitación, porque han visto que otros lo hacen y, aparentemente, no les ha pasado nada malo, al contrario, parece ser que son exitosos y esto último invita a seguir su ejemplo. Este fenómeno, el de la necesidad de imitar a alguien especial, es algo natural que se presenta en algunas etapas de la vida, sobre todo durante la pubertad y la adolescencia. El problema reside en el hecho de querer imitar a alguien que consume alcohol o droga.Hay que señalar que la mayoría de los adictos al alcohol o a las drogas se inició consumiendo bebidas con contenido alcohólico durante su pubertad o adolescencia y bajo la "autorización" o invitación de alguien de mayor edad (familiar o amigo de la familia) al que le pareció que ya era oportuno que la persona inexperta aprendiera a sentir lo que sucede cuando se consume alcohol. A nuestras sociedades altamente tecnificadas y "civilizadas" les parece normal el hecho de que u adolescente demuestre que ya es hombre consumiendo fuertes cantidades de bebidas alcohólicas.

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martes, 7 de febrero de 2017

El alcohólico en etapa activa

- Marcados cambios en su forma habitual de comportarse cuando entra en contacto con el alcohol. Puede mostrarse notablemente desinhibido. Si suele ser frío, seco, puede volverse afectuoso; si es tranquilo, puede comportarse agresivamente; si es introvertido actúa en forma sociable… - Constante negación de su enfermedad. Es habitual la frase:
"Yo no soy alcohólico". - El enfermo es cada vez más esclavo del alcohol. - Hay frecuentes períodos de depresión y desesperanza. Esta se acentúa en la etapa de desintoxicación. Tiene conductas autodestructivas -además del consumo de alcohol- y un
constante auto rechazo. Tiene pensamientos fatalistas, como el de considerar "¿Qué importa ya?". - Sentimientos de culpa e impotencia ante los constantes fracasos por controlar su enfermedad y su vida, y también por el daño que causa a los suyos. - Sentimientos falsos, exagerados y/o distorsionados, lo que lleva a cometer actos que sobrio no cometería como agresiones, encuentros sexuales, etc. - Tiene bajo contacto con la realidad. A medida que avanza la enfermedad aumentan los rasgos esquizoides preocupaciones paranoicas (cree que alguien quiere hacerle daño), alejamiento de los demás, fantasías de omnipotencia-. - Tiene un yo débil y paulatinamente va perdiendo el contacto con ese yo. - Su autoestima, su responsabilidad y su autocontrol son débiles y se debilitan cada vez más. - Entra en luchas por cuestiones relacionadas con el dominio-sumisión. - Su dependencia lo hace confiar irracionalmente en agentes externos (una gran dependencia) para lograr seguridad, protección, amor, comida, aceptación, comodidad. Y para lograrlo usa la exigencia, la manipulación y el chantaje. - Usa una fachada agresiva de actividad vigilante respecto a la satisfacción impulsiva de sus deseos o a la búsqueda de protección. - Cuando la intoxicación por alcohol continúa durante el tiempo y con intensidad suficiente, desemboca en síndromes irreversibles. Uno de ellos puede ser la desintegración de la personalidad y el otro la demencia. En la desintegración de la personalidad comienza a desestructurar todo lo adquirido por la educación: normas éticas, modales. El alcohólico va descendiendo en la escala social y profesional. El abuso alcohólico le produce fases de agresividad, crisis de furia y se vuelve antisocial, hasta que tiene que ser internado en un hospital psiquiátrico en forma permanente. La demencia es un deterioro grave de la inteligencia. El alcohólico pierde los conocimientos y las habilidades que tenía bien aprendidos - incluidas las de su trabajo-. Es importante señalar que no todos los alcohólicos tienen estas características. Una persona puede no tener alguna o muchas de ellas, y ser alcohólico, lo que define al alcohólico es su pérdida de libertad frente al alcohol. Ante el que siente una auténtica e irresistible apetencia frente a la que su voluntad fracasa. Pero esto es algo que el alcohólico suele negar: "No es irresistible -dicen- puedo dejar el alcohol cuando quiera…", y sigue cayendo, destruyendo su vida y la de los demás.

martes, 20 de diciembre de 2016

Su Majestad el Alcohol.

Su Majestad el Alcohol.
¿Me conoces?
Soy el príncipe de todas las alegrías, el compañero de todos los goces mundanos, el mensajero de la muerte; el príncipe que gobierna al mundo.
Yo estoy presente en todas partes; en todas las ceremonias, ninguna tiene lugar sin mi presencia; fabrico adulterios, hago nacer en los corazones pensamientos negros y criminales; a jóvenes y adultos los hago inmorales y los contemplo satisfecho; soy padre de la corrupción y de la desgracia, enveneno la raza, mancho los hogares, traigo el envilecimiento y la depravación, la locura, el crimen, el suicidio.
Yo acabo con la familia, degenerando y extinguiendo por completo la raza, ocasionando los conflictos, crímenes y desgracias. En los hogares hago nacer a los niños raquíticos, retardados, idiotas; a los jóvenes hago perder vergüenza, la dignidad, el honor, la educación y la religión; pongo un velo sobre los ojos y la conciencia, haciendo parecer el crimen como venganza, la abyección como pasatiempo, el adulterio e inmoralidad como entretenimiento.
Yo soy causante de las enfermedades y desgracias más asquerosas y viles y dolorosas e incurables; el cáncer, el sida, la sífilis, ulceras, la tuberculosis, tumores y muchas otras; aspiro convertir el mundo en un hospital, en un manicomio y en presidios.
Yo nazco en todas partes; y tengo mi origen en el trigo, el arroz, el maíz, la cebada, el jugo de uva, el jugo de caña.....
Mi patria es la Tierra; mis esclavos, los hombres y las mujeres, mis victimas, los seres inocentes.- Los niños.- El que me envía, El Diablo.
Yo soy vuestro REY.
SU MAJESTAD, EL ALCOHOL.
Hace muchos años, cerca de quince, alguien de alguna manera muy discreta y para no lesionar mi ego, o tal vez, evitando enfrentarse a mi soberbia, que es la madre de mi enfermedad, puso en mi escritorio un folletito, que ahora comparto contigo y quiero hacerme el propósito de imprimir una tarjetita para los que piden información, con el siguiente texto y con el de Su Majestad el Alcohol, el que por cierto, a mi me dio escalofrió.- ¿ A ti, como te cayo?.- Le verdad no peca pero incomoda.-
Testamento de un Alcohólico:
DEJO a la sociedad un carácter detestable un ejemplo funesto y una memoria odiosa....Quien me recuerde lo hará siempre con repugnancia y desprecio......
DEJO a los autores de mis días un dolor, lleno de reclamos y de resentimientos mal infundados de mi parte, que no se como podrán soportar en su vejez.....
DEJO a mis hermanos toda la vergüenza y el sentimiento que les cause con mi manera irresponsable de vivir.....
DEJO a mi esposa un corazón quebrantado, la marca de la esposa de un alcohólico, un hogar disfuncional y una vida de dolorosa miseria y un vil y ruin recuerdo de por vida de mi enfermedad y falta de hombría para aceptarla......
DEJO a cada uno de mis hijos pobreza, ignorancia, embrutecimiento, dolor, resentimientos, frustraciones y la huella eterna que los marca como hijos de un padre carente de amor propio y endeble, que vivo negado ante su enfermedad perversa del alma.- Las emociones, el alcoholismo y la drogadicción........

jueves, 24 de noviembre de 2016

TRATAMIENTO DE ALCOHOLISMO:

El tratamiento primario comienza con el reconocimiento del alcoholismo como un problema que necesita atención específica, en vez de considerarlo secundario a otro problema subyacente como se hacía antaño. Se están desarrollando rápidamente residencias especializadas para su tratamiento y unidades específicas en los hospitales generales y psiquiátricos. A medida que la sociedad se conciencia de la verdadera naturaleza del alcoholismo, disminuye su consideración como estigma social, los enfermos y sus familias lo ocultan menos y el diagnóstico no se retrasa tanto. Los tratamientos más precoces y mejores están produciendo unas altas y esperanzadoras tasas de recuperación.
Además de resolver las complicaciones orgánicas y los cuadros de abstinencia, el tratamiento pasa por los consejos y entrevistas individualizados y por las técnicas de terapia de grupo encaminadas a conseguir una abstinencia no forzada de alcohol y otras drogas. La abstinencia es el objetivo deseado, a pesar de que algunas opiniones muy discutidas manifiestan que es posible volver a beber con moderación en sociedad sin peligro. La adicción a otras drogas, sobre todo tranquilizantes y sedantes, es muy peligrosa para los alcohólicos. El Antabús, fármaco que produce intolerancia grave al alcohol, se utiliza a veces como adyuvante. Alcohólicos Anónimos, grupo de apoyo para enfermos sometidos a otros tratamientos, puede servir a veces para la recuperación sin necesidad de recurrir al tratamiento psiquiátrico formal.
Desintoxicación: Procedimiento terapéutico destinado a eliminar los efectos de una intoxicación aguda o crónica. Habitualmente se refiere a la deshabituación del alcoholismo y las diferentes drogadicciones
Dos principios básicos deben preceder cualquier programa de desintoxicación. Primero, el paciente debe estar convencido realmente de lo pernicioso de la adicción y debe querer rehabilitarse y estar dispuesto a esforzarse y sacrificarse para conseguirlo; el médico y el entorno familiar y social deben influirle en este sentido, pero la decisión firme y constante es estrictamente personal. Segundo, las toxicomanías son problemas crónicos, redundantes, en los que la experiencia de millones de casos en todo el mundo ha demostrado la elevada frecuencia de la recaída y la necesidad de volver a iniciar la terapia; lo menos frecuente es la curación definitiva, por lo que se debe evitar desánimos, rechazos y decepciones en el entorno del toxicómano o alcohólico.

lunes, 21 de noviembre de 2016

ALCOHOLIZACIÓN:

ALCOHOLIZACIÓN:
NUESTRO DEBER ES INFORMAR Y NO DAR IDEAS, A MENUDO CREAMOS CURIOSIDAD, HABLANDO DEMASIADO O ESCRIBIENDO SOBRE NUEVAS DROGAS.
HAY QUE SABER A LO QUE NOS ENFRENTAMOS, PERO NO HAY QUE INCREMENTAR LA CURIOSIDAD.
A menudo, las primeras indicaciones del alcoholismo son las respuestas físicas desagradables a la supresión que ocurren durante los períodos aunque breves de abstinencia. Aún con síntomas de supresión, sin embargo, las personas con alcoholismo casi siempre niegan el problema, dejando que colegas, amigos, o familiares reconozcan los síntomas y tomen las primeras medidas hacia un tratamiento.
El alcoholismo puede desarrollarse insidiosamente; a menudo no hay línea clara entre el beber problemático y el alcoholismo. A veces las personas experimentan depresión de largo plazo o ansiedad, insomnio, dolor crónico o estrés personal o de trabajo que conducen al uso del alcohol para el alivio, pero a menudo ningún suceso extraordinario ha ocurrido que podría explicar el problema del beber alcohol. Las personas que son alcohólicas tienen poco o ningún control de la cantidad que beben o de la duración o la frecuencia de su beber alcohol. Están ocupados con beber, niegan su propia adicción y siguen bebiendo aunque estén conscientes de los peligros. Con el transcurso del tiempo, algunas personas se vuelven tolerantes a los efectos del beber y requieren más para intoxicarse, creando la ilusión de que pueden "sostener su licor". Tienen lapsos de pérdida de memoria (black-outs) después de malestares frecuentes al otro día (crudas) que causan que pierdan el día de trabajo. Pueden beber solos y también comenzar a principios del día. Periódicamente dejan de beber o cambian de un licor duro a la cerveza o al vino, pero rara la vez duran estos períodos. Los alcohólicos severos a menudo tienen una historia de accidentes, de inestabilidad matrimonial y en el trabajo y problemas de salud relacionados con el alcohol. Los incidentes episódicos violentos y abusivos contra los cónyuges y los niños y una historia de accidentes no explicados o frecuentes son a menudo signos del abuso de drogas o del alcohol.
Los miembros de la familia no siempre pueden depender de un médico para hacer un diagnóstico inicial, aunque los signos del alcoholismo se vean durante una exploración física. Aunque 15% a 30% de pacientes que se hospitalizan sufran del alcoholismo o de la dependencia del alcohol, los médicos a menudo fracasan en examinar el problema. Los médicos quizás no reconozcan los síntomas o quizás no quieran confrontar a los pacientes. Es particularmente difícil diagnosticar el alcoholismo en los ancianos, donde los síntomas de la confusión, la pérdida de memoria, o el caerse pueden atribuirse al proceso de envejecimiento. Aunque se identifique el alcoholismo, los pacientes a menudo no reciben tratamiento para la adicción. En un estudio, 23% de pacientes en un hospital se encontraron tener un problema de alcohol, pero sólo a 7.4% se les administró un diagnóstico que podría haber conducido a un tratamiento

jueves, 20 de octubre de 2016

INSISTIMOS CON EL ALCOHOL.

INSISTIMOS CON EL ALCOHOL.
F:Reyes.
El alcoholismo, es una de las adicciones más fuertes y más constantes que se encuentran en nuestros días. Los problemas que genera, tanto dentro como fuera del individuo adicto. En el plano personal, los deficiencias físicas y psicológicas, mientras que en el entorno la angustia y la impotencia.
Una de las dificultades habituales y más complicadas de superar, es concienciarse por parte del alcohólico del problema que tiene, y la ayuda por p
arte de sus familiares y amigos. Es muy posible que las personas alcohólicas no consideren su situación como un problema, considerándolo poco importante, o, como en la mayoría de los casos, no teniendo las fuerzas para enfrentarlo.
Es estas situaciones, es muy importante hablar con el la persona de buena manera, y no mediante amenazas o insultos. Lo más importante es llegar a un acuerdo, razonándolo con el futuro paciente, concienciándolo de su problema en primer instancia, y de su necesidad de mejorar, tanto física como mentalmente, partiendo de él la voluntad y el ímpetu de recuperación.

Los pasos a seguir en la rehabilitación:
Superada esa primera fase, la más importante, comienza el período de desintoxicación. Es en esta instancia en donde entra en juego la voluntad y la fuerza del paciente, por lo que muy importante el apoyo y la contención por parte de sus allegados. Los primeros días de desintoxicación, deben estar supervisados por médicos que proporcionen las medicinas pertinentes y que estén a la orden por cualquier imprevisto de salud.
Luego de sobrepasar estas dos primeras instancias, en donde las dificultades físicas quedaron atrás, se debe seguir con el período de rehabilitación. El paciente tiene que contar con los medios necesarios para seguir adelante. la evaluación médica debe continuar. A su vez, la terapia y los grupos como Alcohólicos Anónimos son una buena opción para que el paciente se mantenga fuera de la tentación de volver a la bebida, con personas que lo ayuden, lo aconsejen y con aquellas que ya superaron el problema.

martes, 11 de octubre de 2016

¿Se puede curar el alcoholismo?.

¿Se puede curar el alcoholismo?.
A pesar de que el alcoholismo es una enfermedad tratable, todavía no existe una cura. Esto significa que un alcohólico que ha estado sobrio (sin beber alcohol) por un período largo de tiempo y que ha recuperado su salud, él (ella) todavía es susceptible a sufrir una recaída y tiene que continuar evitando todo tipo de bebida alcohólica. "Disminuir" la cantidad de alcohol que se consume no funciona; se necesita eliminar por completo el alcohol para lograr una recuperación exitosa.
En todo caso, hasta algunas de las personas que están determinadas a mantenerse sobrias (sin beber alcohol) pueden sufrir uno o varios "deslices" o recaídas, antes de lograr sobriedad por largo tiempo. Las recaídas son bien comunes y éstas no significan que la persona ha fallado o que no puede eventualmente recuperarse del alcoholismo.
Recuerde que cada día que un alcohólico en recuperación se ha mantenido sobrio antes de una recaída es tiempo extremadamente valioso, para ambos, tanto para la persona en recuperación como para su familia. Si una recaída ocurre, es muy importante que la persona trate de parar de tomar alcohol otra vez y que obtenga la ayuda que sea necesaria para poder abstenerse de beber alcohol.
Fernando Reyes Crespo.
"Asociación Drogas no,Gracias"
Tobarra (Albacete).
¡Quieres Gritarlo y se te Hace Difícil!.


miércoles, 10 de febrero de 2016

Alcoholismo en los adolescentes- ¿UNA ENFERMEDAD O UN ENTRETENIMIENTO?


Alcoholismo en los adolescentes-
¿UNA ENFERMEDAD O UN ENTRETENIMIENTO?
El consumo de bebidas alcohólicas ha sido siempre fuente de graves problemas, pero en la época actual sus efectos negativos se han agravado por circunstancias nuevas. Una de ellas es que las bebidas alcohólicas se han popularizado rápidamente entre los adolescentes y cada vez son más jóvenes las personas que beben. Las causas que llevan a consumir alcohol a la juventud son múltiples y variadas.
Para algunos, significa el falso atractivo de entrar en el mundo de los adultos y romper con las pautas que marcan el universo de la niñez. Para muchos más, en cambio, no hay verdadera diversión sin alcohol de por medio, y ello porque el alcohol, aun consumido en pequeñas cantidades, estimula la corteza cerebral y vuelve a las personas más desenfadadas y ocurrentes. El problema es que tras esos primeros efectos de euforia aparece una pérdida de autocontrol y las personas asumen conductas que sin el catalizador etílico no serían capaces de adoptar.
El alcohol ingerido en forma abusiva constituye un factor denominador común en muchos de los graves problemas que enfrenta la sociedad Argentina .
El abuso de alcohol en los menores se encuentra instalado y socialmente aceptado. Se ha resuelto impulsar una fuerte ofensiva contra la venta de alcohol a menores.
Cualquier transeúnte puede presenciar el desalentador espectáculo de menores que beben en la vía pública, en algunos casos refugiándose en los umbrales y en otros a la vista y paciencia de los demás. ¿Cómo obtienen las bebidas a pesar de las reglamentaciones vigentes? Éstas son reiteradamente violadas porque nadie se preocupa por hacerlas respetar.
A ello se suman otros dos factores: el cuidado despreocupado de los respectivos núcleos familiares y el desmedido afán de lucro de ciertos comerciantes a los cuales tiene sin cuidado el daño que provocan.
Al traspasar los límites de una ingesta moderada, los bebedores de alcohol se arriesgan a transformarse en adictos.
Las cifras del consumo juvenil comienzan a ser preocupantes por su progresivo asentamiento y por las pocas barreras capaces de contrarrestar su incidencia.
Las estadísticas nos indican que la droga está presente en muchos ámbitos antes incontaminados, sobre todo en los juveniles, donde el camino de introducción es preparado por el consumo desmedido del alcohol.
El alcohol representa una droga "lícita" con la cual se inician los jóvenes en el vicio adictivo porque es barato, accesible y socialmente aceptado. Las organizaciones criminales lo utilizan como una puerta a nuevas experiencias dado que trabaja abriendo brechas en las que se infiltra, gradualmente, el concepto de iniciación en el consumo.
El exceso en el consumo de alcohol suele ser el primer paso antes de probar la marihuana o la cocaína. El alcohol es, en muchos casos, el camino a la droga y muchísimos jóvenes han comenzado a transitarlo.
En A.A., asociación que agrupa a los familiares de alcohólicos, afirman que antes lo más común era hablar de mujeres e hijos de alcohólicos. Pero cada vez es más frecuente ver padres, amigos y maridos, ya que en los últimos años se incrementó el número de adolescentes y mujeres que tienen problemas con el alcohol.
Por ese motivo, fundaron grupos de padres donde es posible compartir experiencias.
¿Por qué beben los adolescentes?
Para los adolescentes el alcohol es como un "quitapenas" que permitirían esquivar los límites que la realidad impone y acceder a un mundo que ofrecería mejores condiciones de sensación.
La adolescencia es un momento particularmente vulnerable en la vida de una persona, por ser un momento de "transición" entre la pérdida de los padres como educadores principales y la búsqueda o el encuentro de otras nuevas figuras, deseos y sensaciones. A todo esto también se suma el enfrentamiento con un mundo que cada vez se les va haciendo más complejo.
Existe además un verdadero "bombardeo" de la publicidad dirigida hacia los adolescentes, apetecible para el mercado; basta ver como ejemplo al respecto, las publicidades de cerveza destinadas a jóvenes y el "encuentro" entre ellos si se la consume juntos.
Los adolescentes también afrontan en esta etapa el erotismo, los encuentros sexuales... que los atemoriza, pero en silencio. En diferentes pueblos y culturas, encontramos ceremonias y rituales de iniciación como forma de marcar en lo simbólico este pasaje de la niñez al "mundo adulto", en muchos casos como marcas en lo real y en todos poniendo en juego cuerpo expuesto al sufrimiento y a la muerte.
Ahora bien, ¿qué sucede en una sociedad en la que se ha perdido el rito de iniciación de los actos simbólicos que marcan esta salida de la niñez y la entrada a la adultez como son todas las sociedades modernas del primer mundo?
Es posible que en nuestra cultura actual, el alcohol juegue algún papel en este sentido para los adolescentes en tanto "se es grande" por estar "tomando alcohol" o por estar borracho. Por otra parte, el alcohol "suelta la lengua" y "da ánimos" para "encarar" el juego de la seducción inicial.
El alcohol es una droga socialmente aceptada, como ya hemos dicho en otros puntos, y esta droga daría, desde la consideración de los jóvenes, la fuerza y el valor necesarios para los primeros encuentros sexuales tan deseados y tan temidos. Entonces, se arman de un escenario: la discoteca, el monte o en cualquier parque o lugar donde hacer el denominado "botellón", en el cual beber para así poder, a través de este acto, estar en un estado de embriaguez o borrachera, sentirse grandes y pensar que están haciendo cosas de personas adultas.

lunes, 1 de febrero de 2016

La dependencia al alcohol:


La dependencia al alcohol:
-¿Cuándo se puede considerar que una persona es "alcohólica"?
Decimos que una persona tiene "problemas con el alcohol" cuando continúa bebiendo a pesar de que el consumo de alcohol está interfiriendo de forma negativa en su vida, ya sea en su salud, en su equilibrio psicológico, en su trabajo, en su vida familiar, en su imagen social, etc.
-¿Es el alcoholismo una enfermedad?
La dependencia del alcohol es, desde luego, un problema serio que afecta a la salud de la persona que la padece en el sentido más amplio de la palabra. Más aún, es un problema que afecta a uno de los elementos esenciales del ser humano: la libertad. La persona que desarrolla la dependencia del alcohol va perdiendo su capacidad de decidir. Se considera una enfermedad, porque afecta al equilibrio personal de quién la padece y de los que le rodean, y porque es necesario un tratamiento adecuado para recuperarse de la misma.
-¿Nacen las personas predispuestas hacia el alcoholismo?
Hay datos para pensar que no todas las personas reaccionan ante el consumo de alcohol de la misma forma. Existen diferencias individuales que hacen a algunas personas más sensibles al alcohol, y por tanto más fácil que desarrollen dependencia. De todos modos, cualquier persona que beba en exceso puede convertirse en adicta al alcohol en más o menos tiempo.
-¿Qué es beber "moderadamente"?
Consideremos una "unidad" de consumo de alcohol a la cantidad contenida en un vaso de vino, en una cerveza, en una copa de cava, vino dulce o jerez, (aproximadamente doce gramos de alcohol puro). Las copas de licor: anís, whisky, cognac, ginebra, etc. o los combinados de estas bebidas equivalen a dos "unidades". Diversos estudios científicos establecen como límites máximos de consumo de alcohol, los siguientes: en el hombre, 4 unidades diarias y 20 semanales; en la mujer, 3 unidades diarias y 15 semanales.
-¿Se puede curar la dependencia del alcohol?
Sí y No. Si entendemos la "curación" como la vuelta a una situación como la que tenía la persona antes de haber bebido su primer trago de alcohol la respuesta es negativa. Una vez que se ha abusado del alcohol y se ha desarrollado la dependencia siempre habrá unas alteraciones fisiológicas y de conducta que permanecerán más o menos latentes en el individuo. Sin embargo, con una terapia adecuada, las personas pueden aprender a vivir sin alcohol de una forma totalmente saludable y equilibrada. Es decir la dependencia se puede superar y la persona puede recuperar su libertad.
-¿Es necesario beber todos los días para ser un alcohólico?
No. Muchas personas desarrollan una forma de dependencia que se manifiesta de forma intermitente. Algunas veces el sujeto es capaz de no beber nada, tal vez durante días o semanas, o incluso de beber moderadamente. Pero esto no evita que en ocasiones beba de una forma descontrolada y que ello le traiga consecuencias negativas de toda índole.

viernes, 29 de enero de 2016

EL ALCOHOLISMO UN GRAN PROBLEMA


EL ALCOHOLISMO UN GRAN PROBLEMA
El alcoholismo es un problema que tiene poco que ver con el tipo de alcohol que se consume, cuanto tiempo se ha estado bebiendo, o la cantidad exacta de alcohol que se consume. Sin embargo, el alcoholismo tiene mucho que ver con la necesidad incontrolable de beber de la persona. Esta definición de alcoholismo nos ayuda a entender porque para la mayoría de los alcohólicos un "poco de fuerza de voluntad" no es suficiente para dejar de beber. El alcohólico o la alcohólica se encuentran frecuentemente bajo el control de un deseo poderoso o necesidad de ingerir alcohol, una necesidad que puede sentirse tan fuerte como la necesidad de agua o comida. A pesar de que algunas personas se pueden recuperar sin ayuda, la mayoría de las personas alcohólicas necesitan ayuda externa para recuperarse de esta enfermedad. Con ayuda, apoyo y tratamiento, muchas personas son capaces de dejar de beber y de rehacer sus vidas.
Muchas personas se preguntan: ¿Por qué algunas personas pueden beber alcohol sin problemas, mientras que otras son totalmente incapaces de controlar sus hábitos de beber alcohol? Investigaciones recientes han demostrado que para muchas personas la vulnerabilidad al alcoholismo es heredada. Sin embargo, es importante reconocer que los factores en el ambiente de la persona tales como las influencias de los compañeros y la disponibilidad de alcohol influyen significativamente. Ambos factores, los heredados y los del ambiente, son llamados "factores de riesgo." A pesar de estos factores, el riesgo no determina el destino. El hecho de que el alcoholismo tiende a ser común en algunas familias no significa que el hijo o la hija de un padre o una madre alcohólica automáticamente desarrollarán alcoholismo.
 

domingo, 11 de octubre de 2015

EFECTOS DEL ALCOHOL***

Efectos del alcohol en el cuerpo humano ***

Son muy diversos los efectos del alcohol a medio y largo plazo y actúan sobre múltiples órganos y sistemas.

En el cerebro y sistema nervioso ***

El consumo de alcohol afecta gradualmente las funciones cerebrales, en primer lugar a las emociones (cambios súbitos de humor), los procesos de pensamiento y el juicio. Si continúa la ingesta de alcohol se altera el control motor, produciendo mala pronunciación al hablar, reacciones más lentas y pérdida del equilibrio.

Altera la acción de los neurotransmisores, y modifica su estructura y función.... Ello produce múltiples efectos:::: disminución de la alerta, retardo de los reflejos, cambios en la visión, pérdida de coordinación muscular, temblores y alucinaciones. Disminuye el autocontrol, afecta a la memoria, la capacidad de concentración y las funciones motoras.
La combinación de los anteriores efectos es causa de múltiples accidentes laborales y de circulación, que cuestan la vida cada año a millones de personas en todo el mundo.
El alcohol es responsable de más del 73% de los accidentes con víctimas mortales.
El alcohol daña las células cerebrales, así como los nervios periféricos, de forma irreversible.
La disminución de vitamina B1 producida por el alcohol puede llevar a la enfermedad de Wernicke-Korsakoff, que provoca alteraciones de los sentimientos, pensamientos y memoria de la persona. Los afectados confunden la realidad con sus invenciones.
Produce trastornos del sueño.
Las personas alcohólicas se aíslan de su entorno social, suelen padecer crisis en los ámbitos familiares (discusiones, divorcios, abandonos) y laboral (pérdida del empleo), lo que los conduce a la depresión y, en algunos casos, al suicidio.
Pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales.
La mayor parte de sus efectos depende del grado de consumo, centros superiores como: el habla o el juicio se deprimen en primera instancia tiempo después centros inferiores como: la respiración y los reflejos espinales.
En dosis mayores tanto los mecanismos inhibitorios como excitatorios se ven disminuidos, pudiendo llegar hasta el estado de coma.
En fases avanzadas produce alteraciones mentales serias y daño cerebral irreversible.
Periodos de amnesia, con alteración profunda de la memoria y la conciencia de diversa duración (minutos, horas o hasta días).

En el corazón y aparato circulatorio***

Aumenta la actividad cardíaca (aunque un consumo muy moderado mejora la circulación, una dosis superior produce daños).
En dosis elevadas aumenta la presión sanguínea (hipertensión) y produce daño en el músculo cardíaco por sus efectos tóxicos.
Debilita la musculatura cardíaca y por consiguiente, la capacidad para bombear sangre.
Produce vaso dilatación periférica, lo que genera enrojecimiento y un aumento de la temperatura superficial de la piel.

En el aparato digestivo: estómago, páncreas, hígado, esófago... ***

Las molestias gástricas son debidas a erosiones en las mucosas producidas por el etanol. El ardor estomacal será mayor si se han mezclado diferentes bebidas o combinados, ya que la irritación gástrica se deberá a todos los componentes bebidos.

Aumenta la producción de ácido gástrico que genera irritación e inflamación en las paredes del estómago por lo que, a largo plazo, pueden aparecer úlceras, hemorragias y perforaciones de la pared gástrica.
El cáncer de estómago ha sido relacionado con el abuso del alcohol. También provoca cáncer de laringe, esófago,páncreas y en algunas casos de vejiga.
Provoca esofagitis, una inflamación del esófago, varices esofágicas sangrantes y desgarros de Mallory-Weiss.
Puede producir pancreatitis aguda, una enfermedad inflamatoria severa del páncreas, con peligro de muerte.
Puede provocar pancreatitis crónica, que se caracteriza por un intenso dolor permanente.
Otras alteraciones posibles son la diabetes tipo II y peritonitis.
El hígado es el órgano encargado de metabolizar el alcohol, que es transformado por las enzimas del hígado primero en acetaldehído y después en acetato y otros compuestos. Este proceso es lento y no está exento de daños (el acetaldehído despolariza las proteínas, oxida los lípidos, consume vitaminas del grupo B y daña los tejidos).
Al irritarse la célula hepática es posible que se produzca hepatitis alcohólica, debido a la destrucción celular e inflamación tisular. Con el tiempo, el hígado evoluciona (hígado graso o esteatosis) para adaptarse a la sobrecarga metabólica, pudiendo llegar a hepatitis y más tarde a la cirrosis hepática, producto de la muerte celular y la degeneración del órgano. Esta grave enfermedad puede degenerar finalmente en cáncer de hígado y producir la muerte.
Otros signos de alteración hepática son la ictericia, un tono amarillento que adquiere la piel y la esclerótica, y los edemas, acumulación de líquido en las extremidades.
Altera la función del riñón, reduciendo los niveles de la hormona antidiurética, provocando deshidratación y tomando agua de otros órganos como el cerebro, lo cual genera dolor de cabeza.
El alcohol aporta abundantes calorías (7 kcal por gramo de alcohol) con escaso valor nutritivo. No nutre pero elimina el apetito, sustituye a otros alimentos más completos y a la larga puede generar desnutrición. Esto se agrava pues inhibe la absorción de algunas vitaminas y minerales.

En la sangre***

Inhibe la producción de glóbulos blancos y rojos.
Sin la suficiente cantidad de glóbulos rojos para transportar oxígeno, sobreviene la anemia megaloblástica.

En los sistemas inmunitario y reproductor***

La falta de glóbulos blancos origina un fallo en el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de infecciones bacterianas y virales.
Disminuye la libido y la actividad sexual.[cita requerida]
Puede causar infertilidad y disfunción eréctil.

En el embarazo y el feto***

El abuso del alcohol en el embarazo puede desencadenar el Síndrome alcohólico fetal. Sus síntomas son un retardo del crecimiento, alteración de rasgos cráneo-faciales, malformaciones cardíacas, malformaciones hepáticas, malformaciones renales,malformaciones oculares y malformación cerebral.
El mayor daño se produce en el sistema nervioso central del feto, en el que puede aparecer retraso mental.

miércoles, 4 de febrero de 2015

AHOGADOS POR EL ALCOHOLISMO


Vanesa Iglesias De la Fuente

Hola Fernando Antonio Reyes Crespo Emoticono smile Me gustaría compartir con vosotros esta entrevista en forma de carta de una madre y esposa que ha sufrido un calvario durante más de 20 años por culpa de la enfermedad de su marido... Siempre comentamos y hablamos de todo lo que pasan y la lucha diaria de quienes sufren la adiccion, pero ¿qué hay de las personas que están al otro lado, aguantando y viendo como su pareja se va descomponiendo poco a poco...? Lo que ella cuenta al final deja un mensaje cuanto menos esperanzador

Una enfermedad que ha tenido a Sergi 23 años abusando del alcohol, mientras su mujer intentaba sobrevivir a su lado.

AHOGADOS POR EL ALCOHOLISMO

“¡Me han despertado Ester, me han despertado!” – Esa frase no la olvidaré jamás.

Sergi y Ester se conocieron en una pista de atletismo. Él corría la media maratón, ella era una gacela de los 800 metros. Lo suyo fue amor a primera vista. Ester tenía 22 años y Sergi 28 cuando decidieron dar el paso y decir “sí, quiero”.  Lo que no podían saber, ninguno de los dos, es la enfermedad que iba a perseguirles durante 23 años… Una enfermedad que ha tenido a Sergi 23 años abusando del alcohol, mientras su mujer intentaba sobrevivir a su lado. Nunca se ha separado de él, aunque las veces que ha pensado en dejarle sólo ella lo sabe… Hoy publicamos su carta:
 “He tenido hasta ganas de quitarme la vida, era él o yo. No podía más. Y hoy de lo único que me arrepiento es de no haberos encontrado antes. Lo de alcohol es algo tan normal para el resto de los mortales que tú mismo no eres consciente de lo que está pasando, de lo que puede llegar a suceder cuando abusas así de una sustancia…
En la empresa de logística para la que trabajaba siempre se iban unos cuantos al bar después de terminar la jornada. En realidad no quieres verlo pero empecé yendo a  buscarle al bar cuando tardaba demasiado. Ahí ya pensaba que algo no iba bien, cada vez le veía bebiendo más y él pasaba unas noches horribles vomitando… Pero para eso estaba yo, para cuidarle, en lo bueno y en lo malo.
El día que se quedó sin trabajo porque la empresa cerró fue cuando me llevé las manos a la cabeza y pensé: esto es el final. Se me vino el mundo encima, no por el dinero, siempre hemos salido adelante, y sí porque lo peor que le podía pasar a él era quedarse sin trabajo. ¡No iba a hacer otra cosa que beber! Mi disgusto y preocupación era imaginar a mi marido todo el día en el bar bebiendo descontroladamente cerveza y absenta.
Más de una vez me vi llamando a la ambulancia… ¡Y a la Policía! Y ellos me decían que lo teníamos que arreglar entre nosotros, pero es que yo sola ya no podía con él. Estaba tan desesperada… En una de sus buenas rachas llegué a pensar que ya no volvería a beber más y tuvimos a nuestra hija (hoy tiene 15 años,) pero esos buenos momentos son fugaces, el problema no te lo quitas, radica en el cerebro. Y cada vez peor, todo el sufrimiento por el que tenemos que pasar los familiares, para mí ha sido como vivir en un campo de concentración.
También llegó mi ansiedad, por algún sitio me tenía que salir todo aquello… Me mareaba, no podía respirar, me sentía totalmente fuera de control… Hasta que empecé a tomar pastillas para dormir porque marido estaba terminando con los dos. Todo el día detrás de él, visitando médicos, psicólogos, homeópatas, la seguridad social… pero nunca conseguíamos nada, se piensan que con unas pastillas lo solucionan todo.
Todo era por culpa del alcohol, esas discusiones, ese malestar, esa nube negra… Como una depresión constante,  sobre todo para él, le estaba matando, yo le estaba viendo caer y no sabía qué más podía hacer. La enfermedad la tienes en el cerebro, no estamos preparados para lidiar con algo así, nadie lo está. Los ven como borrachos y son enfermos. Mi marido tuvo un trauma cuando era pequeño, fue maltratado por su madre y por su abuelo y eso le dejó tocado; eso le ha terminado pasando factura, así me lo explicaron los psicólogos de Tavad.
Doy gracias al cielo que siempre he tenido a mis ángeles, acompañándome. Nunca he querido dejarle aunque me hayan sobrado las ganas por todas partes. Los últimos meses, antes de realizar el tratamiento de alcoholismo de Tavad, para mí ya no tenía sentido vivir, todo lo hacía por inercia y sin aliciente alguno. ¿Pero cómo iba a dejarle solo? Tenía claro que estaba en este mundo para ayudar a mi marido, ha sido mi constante, lo que me ha dado fuerzas a seguir y a levantarme de la cama todos los días; había una voz que me decía: “Tú lo curarás, tienes que hacerlo”.
Y entonces aparecisteis vosotros… Me lo tomé como el último cartucho, la última oportunidad. Había muchísimos videos vuestros, comentarios, resultados pero siempre desconfías… Después de 23 años intentándolo ya no te crees nada, él estaba ahogado en el alcoholismo y el cambio que veía en los vídeos me parecía espectacular, no podía ser.  
Pero estaba decidida, llamé y pedí hora sin consultarle a mi marido. Ya me las apañaría después, somos de Barcelona y había que viajar hasta Madrid. Estuve hablando durante varios días con una de vuestras psicólogas para que me explicara las fases del tratamiento de alcoholismo.
Para variar el día que salíamos hacia Madrid, me tocó ir a buscarle al bar, le llamaba por teléfono y no me decía dónde estaba, me mentía. Pero le encontré. De camino paramos a comer y lo cierto es que le dejé beber todo lo que quiso. Iba a ser la última vez que bebiera, aunque fuera la última cosa que hiciera por él, me lo había prometido a mí misma.
Cuando ingresó en el Hospital de Tavad los médicos nos dijeron que su hígado estaba destrozado pero que iba a recuperarlo. ¡Yo no podía creer nada de lo que decían! Pero eran médicos, cómo van a mentirte. A la mañana siguiente empecé a notar algo en él pero creo que la frialdad de los últimos años me impedía ver lo que realmente estaba sucediendo. Salí con mi hija a dar un paseo y cuando volvimos a verle hasta me dio un beso, se interesó por nosotras. Le encontré animado, más tranquilo y sereno; no podéis imaginar lo que me sorprendió todo aquello…
De hecho cuando salimos del hospital le pregunté, para ver cómo reaccionaba:“¿Vamos al bar a tomar una cerveza?” Y me soltó un – “Pero cómo vamos a ir, yo ya no voy a beber más, además no me apetece”- . Mis ojos, como platos, no era capaz de asimilar lo que estaba escuchando… “¡Me han despertado Ester, me han despertado!” – Jamás se me olvidará esa frase, no paraba de repetirla una y otra vez.
El cambio fue espectacular, es para grabarlo. Lo que en años no había hecho, ahora todo de golpe, sin pedírselo y con una sonrisa en la cara. Algo que me tuvo varios días en shock: 23 años aguantando una tortura y 3 días después de salir del hospital verle lleno de vida, de energía y de buen humor… Es como si me hubierais cambiado de marido o hubiera vuelto a  ver al Sergi que conocí en aquella pista de atletismo… He estado varios días llorando, a veces me viene sin más pero es de alegría. Mi hija ha llegado a decirme que tampoco se lo creía, que seguro nos estaba mintiendo. Todavía hay algún día que si veo que tarda en llegar a casa… ¡voy a buscarle al bar pero no está! Me río al pensarlo, cuando me dice: “¡Pero si ya no voy al bar! No me vayas a buscar allí que ya hemos tenido bastante, he estado a punto de perderte.”
Parece que todos sabemos de todo pero nadie sabe lo que es esto, hasta que te toca porque no lo ves venir. Un día tienes todo encima y te das cuenta que tu marido está enfermo, viviendo ahogado en el alcoholismo y, o le sacas tú adelante o le pierdes por el camino.
Ahora, un año después de su tratamiento de alcohol, acaban de darle el alta terapéutica. Hoy hace más de 365 días que no bebe ni un gramo de alcohol, por eso os escribo. Ha sido el regalo más bonito que he podido tener por Navidad. ¡Y encima un mes después de realizarle los análisis clínicos nos han confirmado que su hígado está perfecto!  El médico de la Seguridad Social no puede creérselo pero los resultados ahí están.
Después de un año sin beber alcohol, Sergi ha adelgazado 20 kilos sin hacer ninguna dieta, trabaja, vuelve a hacer deporte, estoy contentísima porque hemos vuelto a salir a caminar y estamos entrando para hacer el Camino de Santiago. Me ayuda en las tareas del hogar, está motivado… ¡Qué más se puede pedir!
No tengo palabras para dar las gracias mil y una de veces a Tavad, os tengo en un pedestal, gracias a vosotros hemos empezado a vivir de nuevo. He pedido con tanta fuerza que mi marido saliera del alcoholismo que alguien ha debido de oírme. Sólo me arrepiento de no haberle traído antes porque no os conocía. Cuando ingresó en Tavad, era un momento crítico, Sergi estaba muy mal, ya casi no se levantaba de la cama, vino sin voluntad alguna y le curasteis. Y ahora tengo marido para rato, es maravilloso.
Si mi testimonio sirve para personas que no somos adictas a nada pero que sufrimos las consecuencias, a esas personas yo les digo que sois vosotros quienes debéis de tomar una decisión y no ellos, porque viven en la oscuridad. No es feliz la persona que huye de los problemas y se divorcia, yo he encontrado lo que es realmente ser feliz logrando ver a mi marido sin un vaso de alcohol, es el mayor triunfo de toda mi vida. Y hoy todavía no te lo acabas de creer.
Si hay alguna persona que quiera saber más por favor que me escriba aquí o que llame a Tavad y se pongan en contacto conmigo. Cuando llamé a Tavad todo era como muy bonito pero entiendo que cueste creérselo. Por eso insisto en que si puedo ayudar a alguien hablando y contándole nuestra experiencia, estaría encantada. Nos habéis cambiado la vida y esto tiene que saberlo la gente. He estado al borde del suicidio, quizá llega todo un poco tarde pero hemos logrado encontrar la felicidad y creedme, ahora puedo decir que es muy bonita.
Hoy, cuando quiere ver el fútbol se va al bar, se va pero no entra. Se queda viéndolo desde fuera, tras el cristal. Yo sé que ya no va a beber pero él prefiere no entrar, y le entiendo.