Continuando con el anterior escrito, la vuelta a casa de mis padres fue otro gran caos cuando uno está en plena adicción no respeta nada ni a nadie, solo vive para el consumo para colocarse esperar la bajada y volver a colocarse sin importarle las consecuencias que en la salud produce y sobre todo le da igual todo lo demás, el pedir ir a comprar y ponerse la primera raya lo convertimos en un ritual. Llamamos a nuestro proveedor y sí no conseguimos contactar con el, empiezan los nervios y la ansiedad queremos las cosas ya no queremos esperar, cuando nos llaman y nos dice que tiene nos cambia el carácter no volvemos afables y habladores somos las mejores personas de este mundo, salimos corriendo al punto de encuentro para no llegar tarde y la espera se nos hace una eternidad, cuando llega y nos da bolsa no esperamos a arrancar el coche para coger con la punta de los dedos lo que podamos y metérnoslo en la nariz, para aplacar esa ansiedad, de camino a casa te entran unas ganas terribles de ir al baño , da la sensación que el cuerpo estaba parado y empieza a funcionar y empieza el vía crusis.
Como contaba anteriormente no tarde en volver a alquilar otro apartamento, lo hacia por estar solo y llevar mi adicción a solas , porque ya era un consumidor compulsivo que solo le gustaba hacerlo a solas, sí salia no traba en irme a casa porque el ir de fiesta no me gustaba como antes, quería estar solo y poner en práctica todo lo que desencadenaba la cocaína esa desinhibición solo la podía poner en práctica en la soledad de mi apartamento esto hacía que consumiese mucho más a menudo pues en cuanto notaba los síntomas de la bajada me ponía otra raya cada ves mas grande y menos espaciadas en el tiempo, pasaba el tiempo y llegaba la mañana y se rompía algo, la noche tiene ese duende de la soledad y la oscuridad y el día conllevaba gente ruidos , nervios por mi parte , no salía ni a comprar, pues me goteaba la nariz o la tenía totalmente taponada y se me notaban los sudores y las pupilas dilatadas y las grandes ojeras que adornaban mi cara así como los nervios y el estado de tensión que tenía , solo salía cuando cogía fuerzas para comprarme películas y revistas pornográficas y vuelta a casa lo mas rápidamente posible.
Y volvía a llegar la noche y yo continuaba snifando como un poseso pero entonces llegaban las paranoias. hoy ruidos detrás de la puerta veía asomar cabezas por la ventana, un día llamé a la policía porque pensaba que me estaban vigilando desde la calle, naturalmente vino y creo que al ver mi estado me aconsejaron que me calmara y que sí volvía a ver gente vigilandome que les volviese a llamar, vamos que vieron el panorama y no me hicieron caso alguno. Madre mía con 10 gramos en casa me estaba de tres a cuatro días sin dormir y sin poder comer, hasta que los gastaba y el cansancio podía conmigo y me quedaba dormido y sí abría los ojos era para comer algo lo que fuera y continuar durmiendo, mi cuerpo se ralentizaba tenía un estreñimiento brutal no podía aunque quisiera, y venga a sonarme y sacar tozos de mocos y sangre que salían de la nariz , manchaba las paredes y la ropa, escalofríos , hambre , nervios , malestar y vergüenza de uno mismo lo que tardaba en recuperarme un poco ya estaba pidiendo de nuevo y la cuenta bancaria bajando a paso ligero no pasaban ni un par de días que me llamasen para darme mas , como buena víctima los buitres no paraban de rondar.Tengo grabado el estreñimiento tan fuerte que me daba y al ponerme las primeras rayas se me quitaba, enseguida mi cuerpo se había acostumbrado a que esa sustancia estuviera siempre circulando por mi cerebro era un adicto total y en esas épocas no pensaba ni en salir.de ella.
En unos momentos de lucides me fui con mi madre a un psiquiatra, el cual me receto unos antidepresivos y mis primeras pastillas " hipnóticos" para dormir y en ellas encontré la solución para cuando me quedaba sin droga, tomaba todas las que podía hasta que sedaban y me dormía y de esta manera no pasaba el bajón, continuaba aumentando mi enfermedad y atendiéndoles nuevos ingredientes.
Ya los efectos no eran nada placenteros las paranoias empezaban rapidísimo , y me encontraba bloqueado agudizando mis oídos y viendo cosa , que con toda sinceridad hasta hoy en día no sé sí eran ciertas o no?.
HAY MUCHO QUE CONTAR, QUINCE AÑOS DAN MUCHO DE SI, Y QUEDA MUCHO QUE PLASMAR, MI RUINA MI BODA MI CAMBIO DE CIUDAD MIS NUEVOS CAMELLOS, LEVANTAR Y TUMBAR UN NEGOCIO EN FIN UNA HISTORIA DENSA Y AGOBIANTE PERO QUE NO DEJARÉ DE ESCRIBIR.
Nace este Blog junto con la Asociación "DROGAS NO, GRACIAS" (DNG)y con la idea de AYUDAR,INFORMAR Y ORIENTAR en Tobarra (Albacete) para ayudar a las personas con problemas de consumos de Drogas y demás sustancias adictivas. Para informar sobre los riesgos en el consumo y para actuar en materia de prevención.
Mostrando entradas con la etiqueta Cocaína. Mostrar todas las entradas
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viernes, 8 de diciembre de 2017
miércoles, 6 de diciembre de 2017
Crudo y Real-III
Como describí anteriormente, volví a casa de mis padres pues en una de las mías tuvieron que llamar a la ambulancia y con la misma me llevaron a casa y ya me quede en ella devolviendo el apartamento en el que vivía , o mejor dicho malvivía.
Ya en casa de mis Padres estuve varios días durmiendo y recomponiéndome, empecé a volver al trabajo y al gimnasio, lo que se dice intentar dejar atrás la droga , en el la empresa familiar por mi culpa había un agujero en las finanzas muy gordo, y para colmo yo era el que las llevaba osea el diablo metido en casa, esto duro tres meses lo justo para que un día a la salida del gimnasio y presa de una gran ansiedad llamar al camello y comprar tres gramos, y todo se volvió a romper y empezó de nuevo todo el carnaval , maldito carnaval.
Volví a la misma historia encerrado en la habitación sin dormir por las noches metiendo me rayas como sí el mundo fuese a terminar en dos días, mas de lo mismo empezaron las alucinaciones pensaba que mis padres me espiaban detrás de la puerta o que me pian al aspirar la cocaína, haba días que me pasaba la mañana, todo colocado, cambiando la habitación no se cuantas veces, y cuando me venia el bajón el aterrador dolor de nariz y el consiguiente sangrado, el ruido al sonarme era estremecedor, me imagino que mi familia escuchaba todo esto y no sabían como atajarlo. volví a los diez gramos cada tres días y el gasto enorme de dinero, estaba arruinando a mi familia a paso ligero.
Había días que cuando compraba, ya en el coche metía los dedos en la bolsa y cogía una piedra pequeña y me la metía en la nariz par que el efecto durara más , autenticas atrocidades de mi mente adicta y enferma, estaba totalmente atrapado y por esas fechas no pensaba en dejarlo , todo lo contrario solo quería estar todo el día esnifando, no pasaban dos días sin que volviese a comprar, era un circulo vicioso del cual no sabia salir solo vivía para consumir.
No tardé en volver a alquilarme otro apartamento, pero esto lo contare en mi próximo capítulo, así como la reacción de mi familia y como conseguía el dinero, también contaré el año que estuve sin consumir y mi nueva recaída y como entraron en mi vida los tranquilizantes y el abuso que empecé hacer de ellos, etc, etc. Hay mucho que contar y cosas muy duras que plasmar, sólo espero que esto remueva conciencias.
Es la primera ves que me estoy abriendo totalmente y contando todo sin callar nada. También hablaré de los que me rodeaban y todo el daño que hice.
Ya en casa de mis Padres estuve varios días durmiendo y recomponiéndome, empecé a volver al trabajo y al gimnasio, lo que se dice intentar dejar atrás la droga , en el la empresa familiar por mi culpa había un agujero en las finanzas muy gordo, y para colmo yo era el que las llevaba osea el diablo metido en casa, esto duro tres meses lo justo para que un día a la salida del gimnasio y presa de una gran ansiedad llamar al camello y comprar tres gramos, y todo se volvió a romper y empezó de nuevo todo el carnaval , maldito carnaval.
Volví a la misma historia encerrado en la habitación sin dormir por las noches metiendo me rayas como sí el mundo fuese a terminar en dos días, mas de lo mismo empezaron las alucinaciones pensaba que mis padres me espiaban detrás de la puerta o que me pian al aspirar la cocaína, haba días que me pasaba la mañana, todo colocado, cambiando la habitación no se cuantas veces, y cuando me venia el bajón el aterrador dolor de nariz y el consiguiente sangrado, el ruido al sonarme era estremecedor, me imagino que mi familia escuchaba todo esto y no sabían como atajarlo. volví a los diez gramos cada tres días y el gasto enorme de dinero, estaba arruinando a mi familia a paso ligero.
Había días que cuando compraba, ya en el coche metía los dedos en la bolsa y cogía una piedra pequeña y me la metía en la nariz par que el efecto durara más , autenticas atrocidades de mi mente adicta y enferma, estaba totalmente atrapado y por esas fechas no pensaba en dejarlo , todo lo contrario solo quería estar todo el día esnifando, no pasaban dos días sin que volviese a comprar, era un circulo vicioso del cual no sabia salir solo vivía para consumir.
No tardé en volver a alquilarme otro apartamento, pero esto lo contare en mi próximo capítulo, así como la reacción de mi familia y como conseguía el dinero, también contaré el año que estuve sin consumir y mi nueva recaída y como entraron en mi vida los tranquilizantes y el abuso que empecé hacer de ellos, etc, etc. Hay mucho que contar y cosas muy duras que plasmar, sólo espero que esto remueva conciencias.
Es la primera ves que me estoy abriendo totalmente y contando todo sin callar nada. También hablaré de los que me rodeaban y todo el daño que hice.
viernes, 14 de abril de 2017
Reflexión sobre la prevención con la cocaína.
Qué complicada e ingenua puede sonar la relación, en concreto con la cocaína, debido a los cambios sociales e ideológicos que en este mundo globalizado se están experimentando, que nos obliga a estar en constante cambio y aprendizaje sobre las formas y modos de tratar estas adicciones, pues a una gran velocidad se queda obsoleto lo que en años anteriores dábamos por valido y bueno. Todo ello nos obliga a cambiar las estrategias y los modus-operandi, pues cada vez que encontramos una mos una manera que despierta expectativas, las redes de narcotráfico ya se nos han adelantado y puesto en juego nuevas formas de introducir y llegar al consumidor, obligándonos a cambiar sobre la marcha estrategias para poder sacar al consumidor de esa cadena y rehabilitarlo. Es triste, pero es la ley de la oferta y la demanda, y eso es difícil de cortar por la mitad.
Lo ideal sería concienciar, y que hubiese menos demanda, que no por utópico deja de ser algo a tener en cuenta. De hecho muchos estudios y terapeutas así lo intentamos llevar a cabo. Informar y formar.
De todas formas hay que ser optimistas y no perderle la cara a la cocaína, como tal, de ahí que se tengan y deban implantar campañas masivas de información y concienciación sobre la cocaína, que es en lo que me he centrado en este escrito.
Hay que promover campañas masivas para quitar clientela a todas estas redes de narcotráfico empeñadas en no dejarnos vivir por las pingües ganancias, luchar contra el consumo que, a fin de cuentas, es una lucha directa contra la oferta, pues es una buena contra-política.
Ya está obsoleto lo del antiguo “NO” (sin explicaciones), el “Basta” (sin alternativas) o el “Hasta aquí” (sin un cambio de criterios morales).
Hay que cambiar ahora, hay que buscar lo que siempre me empeño yo y los que me ayudan, en el “¿Por qué?, ¿Cómo? y ¿Cuándo empezaste?” y acercarnos al corazón del consumidor, que es el corazón del consumo.
El futuro esta ahí y hay que dar soluciones, no patadas a la puerta. Las cosas han cambiado y cambiarán más, y tenemos que hacer un gran esfuerzo de imaginación e investigación que nos ayude en esta tremenda adicción que es la cocaína.
Lo ideal sería concienciar, y que hubiese menos demanda, que no por utópico deja de ser algo a tener en cuenta. De hecho muchos estudios y terapeutas así lo intentamos llevar a cabo. Informar y formar.
De todas formas hay que ser optimistas y no perderle la cara a la cocaína, como tal, de ahí que se tengan y deban implantar campañas masivas de información y concienciación sobre la cocaína, que es en lo que me he centrado en este escrito.
Hay que promover campañas masivas para quitar clientela a todas estas redes de narcotráfico empeñadas en no dejarnos vivir por las pingües ganancias, luchar contra el consumo que, a fin de cuentas, es una lucha directa contra la oferta, pues es una buena contra-política.
Ya está obsoleto lo del antiguo “NO” (sin explicaciones), el “Basta” (sin alternativas) o el “Hasta aquí” (sin un cambio de criterios morales).
Hay que cambiar ahora, hay que buscar lo que siempre me empeño yo y los que me ayudan, en el “¿Por qué?, ¿Cómo? y ¿Cuándo empezaste?” y acercarnos al corazón del consumidor, que es el corazón del consumo.
El futuro esta ahí y hay que dar soluciones, no patadas a la puerta. Las cosas han cambiado y cambiarán más, y tenemos que hacer un gran esfuerzo de imaginación e investigación que nos ayude en esta tremenda adicción que es la cocaína.

miércoles, 12 de abril de 2017
Días y días encerrado en casa,
Creador Fernando Antonio Reyes Crespo.
Días y días encerrado en casa, bloqueado y a la expectativa de mantener el coloque justo que no sé qué fuerza interna te pide, atento al bajón y a toda esa sintomatología tan desagradable, que en estos momentos que recuerdo, me produce un nudo en el estómago muy fuerte con una sensación de náuseas profundas.
Y siempre, siempre apurando el último gramo, hasta la última raya que no se porqué razón entra en tu nariz y el efecto es mucho menos duradero que las otras, y acto seguido llamando al camello para volver a comprar más, un acto compulsivo que es muy difícil evitar.
En mi caso he llegado a llorar y atarme las manos para no llamar al teléfono, pero imposible. Cuando te has dado cuenta vuelta a empezar, con un estado de ansiedad brutal y unas paranoias demenciales, te miran, te siguen. Conduces bajo los efectos de la cocaína. Solo deseas llegar al punto de reunión y sin esperar, con la yema de los dedos, volver a introducirte cocaína en la nariz y sentir que vuelves a estar a punto (colocado).
Las ganas de ir al baño te aumentan pues se te dilata el esfínter. Es como si tu cuerpo no fuera tu cuerpo sin tu dosis.
Vuelta a lo mismo, vuelta a empezar.
Corriendo para casa, a seguir en ese mundo de fantasía donde no existe tabú ni fronteras; donde tus más bajos instintos afloran…
Solo te sientes persona y seguro cuando tienes tu paquetito en el bolsillo. El mundo es tuyo y te vuelves muy sociable hasta que te pones más y más y vienen las ganas de la soledad y los bloqueos y solo deseas ponerte sólo en casa y rodearte de lo que el cuerpo te solicita.
Poner en práctica lo que la droga te libera es horrible, pero es así.
Luego, como en mi caso en los momentos de bajón, te lanzas a los relajantes de todo tipo para dormir y afrontar los bajones y, como en mi caso, estar durmiendo 2 días seguidos sin tener noción del tiempo y cada vez que me despertaba más pastillas para continuar durmiendo… Es una auténtica locura. Ahora que lo analizo desde mi estado actual, era un desecho humano.
Todo esto pasaba hasta que un día, cansado de esta situación, me fui a pedir ayuda a una UCA, en la cual tomamos la decisión de ingresarme en un centro, eso sí, los 15 días que entre análisis y pruebas, así como la aceptación en el centro, fueron brutales. Se me recetaron cantidades industriales de pastillas para, creo yo, poder aguantar, pero ni con ellas. Me lancé a una espiral de coca demencial, donde ya no me importaba nada, me daba igual aparecer muerto que quitarme la vida…
Se sufre y se sufre mucho, por lo menos yo. Vas pidiendo ayuda pero no sabes cómo decirlo. La gente, si no te rechaza, mira hacia otro lado, ya no les interesas, lo entiendo y lo comprendo, pero no quita que me duela.
Bueno, un relato más de mi experiencia…
Y siempre, siempre apurando el último gramo, hasta la última raya que no se porqué razón entra en tu nariz y el efecto es mucho menos duradero que las otras, y acto seguido llamando al camello para volver a comprar más, un acto compulsivo que es muy difícil evitar.
En mi caso he llegado a llorar y atarme las manos para no llamar al teléfono, pero imposible. Cuando te has dado cuenta vuelta a empezar, con un estado de ansiedad brutal y unas paranoias demenciales, te miran, te siguen. Conduces bajo los efectos de la cocaína. Solo deseas llegar al punto de reunión y sin esperar, con la yema de los dedos, volver a introducirte cocaína en la nariz y sentir que vuelves a estar a punto (colocado).
Las ganas de ir al baño te aumentan pues se te dilata el esfínter. Es como si tu cuerpo no fuera tu cuerpo sin tu dosis.
Vuelta a lo mismo, vuelta a empezar.
Corriendo para casa, a seguir en ese mundo de fantasía donde no existe tabú ni fronteras; donde tus más bajos instintos afloran…
Solo te sientes persona y seguro cuando tienes tu paquetito en el bolsillo. El mundo es tuyo y te vuelves muy sociable hasta que te pones más y más y vienen las ganas de la soledad y los bloqueos y solo deseas ponerte sólo en casa y rodearte de lo que el cuerpo te solicita.
Poner en práctica lo que la droga te libera es horrible, pero es así.
Luego, como en mi caso en los momentos de bajón, te lanzas a los relajantes de todo tipo para dormir y afrontar los bajones y, como en mi caso, estar durmiendo 2 días seguidos sin tener noción del tiempo y cada vez que me despertaba más pastillas para continuar durmiendo… Es una auténtica locura. Ahora que lo analizo desde mi estado actual, era un desecho humano.
Todo esto pasaba hasta que un día, cansado de esta situación, me fui a pedir ayuda a una UCA, en la cual tomamos la decisión de ingresarme en un centro, eso sí, los 15 días que entre análisis y pruebas, así como la aceptación en el centro, fueron brutales. Se me recetaron cantidades industriales de pastillas para, creo yo, poder aguantar, pero ni con ellas. Me lancé a una espiral de coca demencial, donde ya no me importaba nada, me daba igual aparecer muerto que quitarme la vida…
Se sufre y se sufre mucho, por lo menos yo. Vas pidiendo ayuda pero no sabes cómo decirlo. La gente, si no te rechaza, mira hacia otro lado, ya no les interesas, lo entiendo y lo comprendo, pero no quita que me duela.
Bueno, un relato más de mi experiencia…
martes, 28 de febrero de 2017
" LA COCAÍNA"
La cocaína es una droga extremadamente adictiva, cuyos efectos se perciben en un lapso de 10 segundos y duran alrededor de 20 minutos. Actúa directamente sobre los centros cerebrales encargados de las sensaciones del placer. Dada su alta capacidad de producir daños y hasta destrucción celular, las sensaciones que eran placenteras en sujetos recién iniciados se convierten en efectos desagradables como agitación, llanto, irritabilidad, alucinaciones visuales auditivas y táctiles, delirio paranoide, amnesia, confusión, fobias o terror desmedido, ansiedad, estupor, depresión grave y tendencias suicidas.
Los efectos psíquicos reconocidos por la mayoría de los autores y recogidos en publicaciones recientes incluyen euforia, inestabilidad, aumento de la comunicación verbal y de la seguridad en uno mismo, inquietud, anorexia, insomnio e hipomanía. El adicto experimenta pérdida de interés e imposibilidad de sentir placer ante la falta de la sustancia. Así, la cocaína se convierte en el único objetivo y motivo en la vida del adicto, desplazando todo tipo de sentimientos. La relación con los fenómenos criminales son expresamente citados por los autores, asociándose su consumo a la predisposición al delito.
La cocaína es consumida por muy variados tipos de sujetos y motivos. Existe un patrón de consumo recreativo, al estilo del alcohol, presentando una ingesta controlada de la sustancia: es el caso de quienes ingieren la droga ocasionalmente cuando se les ofrece. Se diferencian radicalmente de adictos habituales, quienes desarrollan tolerancia y necesitan de mayores dosis para alcanzar iguales resultados. A esta situación puede llegarse por causas diversas pero siempre relacionadas con factores sociales y ambientales determinantes. La adicción a la cocaína posee condicionantes que la desencadenan, que pueden ser el reforzamiento de una personalidad insegura, que recibe un apoyo en el estímulo del tóxico.
En lugar de tratar este déficit patológico con antidepresivos o fármacos estabilizadores del estado de ánimo se recurre a una vía aparentemente rápida. Dado que los efectos de la cocaína sobrepasan su punto álgido a los treinta minutos, el individuo precisa varias dosis durante el día para alcanzar cierta estabilidad emocional y evitar el efecto disfórico que la propia droga ocasiona luego de varias horas desde la ingesta.
La cocaína es consumida por muy variados tipos de sujetos y motivos. Existe un patrón de consumo recreativo, al estilo del alcohol, presentando una ingesta controlada de la sustancia: es el caso de quienes ingieren la droga ocasionalmente cuando se les ofrece. Se diferencian radicalmente de adictos habituales, quienes desarrollan tolerancia y necesitan de mayores dosis para alcanzar iguales resultados. A esta situación puede llegarse por causas diversas pero siempre relacionadas con factores sociales y ambientales determinantes. La adicción a la cocaína posee condicionantes que la desencadenan, que pueden ser el reforzamiento de una personalidad insegura, que recibe un apoyo en el estímulo del tóxico.
En lugar de tratar este déficit patológico con antidepresivos o fármacos estabilizadores del estado de ánimo se recurre a una vía aparentemente rápida. Dado que los efectos de la cocaína sobrepasan su punto álgido a los treinta minutos, el individuo precisa varias dosis durante el día para alcanzar cierta estabilidad emocional y evitar el efecto disfórico que la propia droga ocasiona luego de varias horas desde la ingesta.
miércoles, 22 de febrero de 2017
Alcohol y Cocaína.
El consumo excesivo de drogas tiene sus graves consecuencias. En referencia a lo que nos concierne, la cocaína y el alcohol, son sustancias que mediante el abuso, generan dependencia o adicción, con riesgos de salud física y salud mental importantes.
La combinación y la mezcla de estas drogas, expone al individuo a un riesgo mayor. Para los consumidores de cualquiera de estas dos sustancias, los peligros y las malas consecuencias están latentes. El consumo de ambas sustancias, aumenta los porcentajes del riesgo.
Ambas drogas, parecen funcionar complementariamente entre los consumidores. En muchas ocasiones, la mezcla es algo frecuente. De hecho, los bebedores establecidos utilizan a la cocaína para poder continuar con el consumo de alcohol, mientras que los consumidores de cocaína, consumen alcohol dado que los efectos del mismo, como mareos, vómitos, falta de equilibrio o discapacidad de habla, no se presentan con fuerza bajo los efectos de la cocaína.
Riesgos de drogodependencia y alcoholismo
El consumo simultáneo de cocaína y alcohol, eleva los riesgos de adicción y dependencia, a una droga, a la otra, o a ambas. La cocaína es una droga que, mediante el abuso y el consumo excesivo, puede generar una dependencia psicológica. El alcohol, en cambio, genera una dependencia física.
La mezcla de las sustancias aumenta los riesgos del alcoholismo en gran porcentaje. Las características propias de las sustancias además de los efectos de las mismas. La excitación y al energía que provoca la cocaína, genera un estado de tolerancia mayor del alcohol.
Esto predispone a un mayor consumo de alcohol, superior al habitual, por lo que si el consumo de estas sustancias se da de forma repetitiva, el alcohol consumido es considerablemente mayor, pudiendo alcanzar el alcoholismo de forma más posible.
F. Reyes.
La combinación y la mezcla de estas drogas, expone al individuo a un riesgo mayor. Para los consumidores de cualquiera de estas dos sustancias, los peligros y las malas consecuencias están latentes. El consumo de ambas sustancias, aumenta los porcentajes del riesgo.
Ambas drogas, parecen funcionar complementariamente entre los consumidores. En muchas ocasiones, la mezcla es algo frecuente. De hecho, los bebedores establecidos utilizan a la cocaína para poder continuar con el consumo de alcohol, mientras que los consumidores de cocaína, consumen alcohol dado que los efectos del mismo, como mareos, vómitos, falta de equilibrio o discapacidad de habla, no se presentan con fuerza bajo los efectos de la cocaína.
Riesgos de drogodependencia y alcoholismo
El consumo simultáneo de cocaína y alcohol, eleva los riesgos de adicción y dependencia, a una droga, a la otra, o a ambas. La cocaína es una droga que, mediante el abuso y el consumo excesivo, puede generar una dependencia psicológica. El alcohol, en cambio, genera una dependencia física.
La mezcla de las sustancias aumenta los riesgos del alcoholismo en gran porcentaje. Las características propias de las sustancias además de los efectos de las mismas. La excitación y al energía que provoca la cocaína, genera un estado de tolerancia mayor del alcohol.
Esto predispone a un mayor consumo de alcohol, superior al habitual, por lo que si el consumo de estas sustancias se da de forma repetitiva, el alcohol consumido es considerablemente mayor, pudiendo alcanzar el alcoholismo de forma más posible.
F. Reyes.
martes, 31 de enero de 2017
Maradona descubre cuándo inició su adicción a las drogas | internacional | AS.com
"Tenía 24 años cuando consumí droga por primera vez. En Barcelona. Ha sido el error más grande de mi vida", dijo en una entrevista a Canale 5 de Italia.
BIT.LY/2KUQ4TO
jueves, 27 de octubre de 2016
LA RELACIÓN CON LA COCAÍNA.
F. Reyes.
Que complicado e ingenuo puede sonar la relación, en concreto con la cocaína, debido a los cambios sociales e ideológicos que en este mundo globalizado se están experimentando que nos obliga a estar en constante cambio y aprendizaje sobre las formas y modos de tratar estas adicciones, pues a una gran velocidad se queda obsoleto lo que en años anteriores dábamos por valido y bueno. Todo ello nos obliga a cambiar las estrategias y los modus-operandis, pues cada vez que encontramos una manera que despierta expectativas las redes de narcotráficos ya se nos han adelantado y puesto en juego nuevas formas de introducir y llegar al consumidor obligándonos a cambiar sobre la marcha estrategias para poder sacar al consumidor de esa cadena y rehabilitarlo, es triste, pero es la ley de la oferta y la demanda , y eso es difícil de cortar por la mitad. Lo ideal seria concienciar y que hubiese menos demanda que no por utópico deja de ser algo a tener en cuenta, de hecho muchos estudios y así los terapeutas intentamos llevar a cabo, al informar y formar.
Me pregunto yo si realmente se quiere acabar con el trafico y consumo de cocaína, ya que viendo las cantidades de medios que se dedican a ello no se logran los efectos deseados o no se quiere lograr, tema que seria de muy largo tratamiento, pero bueno, queremos pensar que se lucha contra ello y partamos de la base que se hace de una forma limpia y sin corrupciones, lo que he dicho antes, es lo que tenia que ser, pero me temo que he ido demasiado lejos.
De todas formas hay que ser optimistas y no perderle la cara a la cocaína, como tal, de ahí que se tengan y deban implantar campañas masivas de información y concienciación sobre la cocaína que es en lo que me he centrado en este escrito. Hay que promover campañas masivas para quitar clientela a todas estas redes de narcotráficos empeñadas en no dejarnos vivir por las pingues ganancias, luchar contra el consumo que, a fin de cuentas, es una lucha directa contra la oferta, pues es una buena contra-política.
Ya esta obsoleto lo de antiguo “NO” (sin explicaciones), el “Basta” (sin alternativas) o el “Hasta aquí” (sin un cambio de criterios morales). Hay que cambiar ahora, hay que buscar lo que siempre me empeño yo ,y los que me ayudan, en el "¿Por qué?, ¿Cómo? y ¿Cuando empezaste?” y acercarnos al corazón del consumidor, que es el corazón del consumo.
El futuro esta ahí y hay que dar soluciones no patadas a la puerta, las cosas han cambiado y cambiaran mas y tenemos que hacer un gran esfuerzo de imaginación e investigación que nos ayude en esta tremenda adicción que es la cocaína.
lunes, 23 de marzo de 2015
El cerebro cocainómano
Oscar Franco
El cerebro cocainómano
March 22, 2015
Iván García
La cocaína es la droga dura más consumida, se sabe mucho acerca de sus efectos, tanto a corto como a largo plazo, pero aún así, el abuso que se hace de esta sustancia sigue siendo un problema para la sociedad.
La sustancia que produce la adicción es el Benzoilmetilecgonina, un alcaloide que se extrae de las hojas de la planta de coca. Sus efectos más importantes a corto plazo (muy inmediatos, debido a que supera la barrera hematoencefálica sin dificultad) son:
- Inhibir la recaptación de la serotonina y noradrenalina (neurotransmisores) causando así un efecto analgésico
- suprimir el apetito
- estimular el sistema nervioso central, haciendo sentir al sujeto eufórico.
Entre los efectos neuropsicológicos a largo plazo está la gran adicción que provoca esta sustancia, ya que activa el sistema de recompensa que se sitúa en el mesencéfalo; la cocaína hace liberar dopamina (un neurotransmisor que al ser liberado produce la sensación de placer) pero no permite que se reabsorba, con lo cual el efecto es más prolongado, cuando la cocaína deja de actuar, la dopamina se reabsorbe rápidamente, creando así una sensación de “bajón”. Otros neurotransmisores también interfieren en el funcionamiento del cerebro cuando la cocaína es consumida: seronotina, norepirefrina, glutamato, acetilcolina… como resultado de este mecanismo de recompensa lo que ocurre es un sistema de refuerzo, creando así una gran dependencia a esta droga, esto va unido a que su uso habitual crea tolerancia, necesitando más cantidad de sustancia para conseguir los mismos efectos, incluso si su uso es prolongado los efectos de placer disminuyen pero aumenta la sensación de “bajón” siendo mucho más grave el malestar que se produce cuando no se está bajo los efectos de la cocaína.
Si la exposición a cocaína induce una pérdida celular, es posible que la funcionalidad de las vías de recompensa se vea afectada y se produzca una intensificación del uso compulsivo de la cocaína. Además del papel que las neuronas dopaminérgicas tienen en la actividad motora, estas fibras inervan de manera muy amplia la corteza cerebral y contribuyen a los procesos de atención y toma de decisiones, que también están alteradas en los consumidores de cocaína. La disminución de la función dopaminérgica, junto con un aumento de la funcionalidad del transportador de dopamina, podría producir una marcada hipodopaminergia, causante de los síntomas de la abstinencia, depresión y craving. En este sentido, se ha demostrado que la sintomatología depresiva es habitual entre los consumidores de cocaína y se asocia con las recaídas en el consumo. En :L. Urigüen, L.F. Callado, (2010). Cocaine and brain. Trastornos adictivos. 12
La cocaína provoca una psicopatología que se conoce como psicosis cocainómana o cocaínica, que se caracteriza por la ruptura del sujeto con la realidad, paranoia, alucinaciones auditivas, visuales y táctiles, gran ansiedad, ideas delirantes, agresividad, incluso ideas suicidas u homicidas.
Otros efectos psicológicos que produce su uso prolongado son depresión, irritabilidad, cambios de humor violentos, nerviosismo.
Pero si esto no fuese suficiente, esta droga no solo ataca al SNC, sino que también deja su huella en el cuerpo de diferentes formas, deterioro de los dientes y nariz, aumento de presión arterial, frecuencia cardiaca, predisposición a accidentes cardiovasculares, insuficiencia renal, agotamiento y mas consecuencias perjudiciales.
Referencias:
- L. Urigüen, L.F. Callado, (2010). Cocaine and brain. Trastornos adictivos. 12
- Siniscalchi A, Bonci A, Mercuri NB, De Siena A, De Sarro G, Malferrari G, Diana M, Gallelli L., (2015). Cocaine Dependence and Stroke: Pathogenesis and Management.. Curr Neurovasc Res. 4 Mar
- MC Ritz, RJ Lamb, Goldberg SR, MJ Kuhar, (1987). COCAINE RECEPTORS ON DOPAMINE TRANSPORTERS ARE RELATED TO SELF-ADMINISTRATION OF COCAINE. Science. 4 Sept /(), pp.1219-1223
lunes, 2 de febrero de 2015
Que complicado e ingenuo puede sonar la relación, en concreto con la cocaína
Una Reflexión mas:
Que complicado e ingenuo puede sonar la relación, en concreto con la cocaína, debido a los cambios sociales e ideológicos que en este mundo globalizado se están experimentando que nos obliga a estar en constante cambio y aprendizaje sobre las formas y modos de tratar estas adicciones, pues a una gran velocidad se queda obsoleto lo que en años anteriores dábamos por valido y bueno. Todo ello nos obliga a cambiar las estrategias y los modus-operandis, pues cada vez que encontramos una manera que despierta expectativas las redes de narcotráficos ya se nos han adelantado y puesto en juego nuevas formas de introducir y llegar al consumidor obligándonos a cambiar sobre la marcha estrategias para poder sacar al consumidor de esa cadena y rehabilitarlo, es triste, pero es la ley de la oferta y la demanda , y eso es difícil de cortar por la mitad. Lo ideal seria concienciar y que hubiese menos demanda que no por utópico deja de ser algo a tener en cuenta, de hecho muchos estudios y así los terapeutas intentamos llevar a cabo, al informar y formar.
Me pregunto yo si realmente se quiere acabar con el trafico y consumo de cocaína, ya que viendo las cantidades de medios que se dedican a ello no se logran los efectos deseados o no se quiere lograr, tema que seria de muy largo tratamiento, pero bueno, queremos pensar que se lucha contra ello y partamos de la base que se hace de una forma limpia y sin corrupciones, lo que he dicho antes, es lo que tenia que ser, pero me temo que he ido demasiado lejos.
De todas formas hay que ser optimistas y no perderle la cara a la cocaína, como tal, de ahí que se tengan y deban implantar campañas masivas de información y concienciación sobre la cocaína que es en lo que me he centrado en este escrito. Hay que promover campañas masivas para quitar clientela a todas estas redes de narcotráficos empeñadas en no dejarnos vivir por las pingues ganancias, luchar contra el consumo que, a fin de cuentas, es una lucha directa contra la oferta, pues es una buena contra-política.
Que complicado e ingenuo puede sonar la relación, en concreto con la cocaína, debido a los cambios sociales e ideológicos que en este mundo globalizado se están experimentando que nos obliga a estar en constante cambio y aprendizaje sobre las formas y modos de tratar estas adicciones, pues a una gran velocidad se queda obsoleto lo que en años anteriores dábamos por valido y bueno. Todo ello nos obliga a cambiar las estrategias y los modus-operandis, pues cada vez que encontramos una manera que despierta expectativas las redes de narcotráficos ya se nos han adelantado y puesto en juego nuevas formas de introducir y llegar al consumidor obligándonos a cambiar sobre la marcha estrategias para poder sacar al consumidor de esa cadena y rehabilitarlo, es triste, pero es la ley de la oferta y la demanda , y eso es difícil de cortar por la mitad. Lo ideal seria concienciar y que hubiese menos demanda que no por utópico deja de ser algo a tener en cuenta, de hecho muchos estudios y así los terapeutas intentamos llevar a cabo, al informar y formar.
Me pregunto yo si realmente se quiere acabar con el trafico y consumo de cocaína, ya que viendo las cantidades de medios que se dedican a ello no se logran los efectos deseados o no se quiere lograr, tema que seria de muy largo tratamiento, pero bueno, queremos pensar que se lucha contra ello y partamos de la base que se hace de una forma limpia y sin corrupciones, lo que he dicho antes, es lo que tenia que ser, pero me temo que he ido demasiado lejos.
De todas formas hay que ser optimistas y no perderle la cara a la cocaína, como tal, de ahí que se tengan y deban implantar campañas masivas de información y concienciación sobre la cocaína que es en lo que me he centrado en este escrito. Hay que promover campañas masivas para quitar clientela a todas estas redes de narcotráficos empeñadas en no dejarnos vivir por las pingues ganancias, luchar contra el consumo que, a fin de cuentas, es una lucha directa contra la oferta, pues es una buena contra-política.

Ya esta obsoleto lo de antiguo “NO” (sin explicaciones), el “Basta” (sin alternativas) o el “Hasta aquí” (sin un cambio de criterios morales). Hay que cambiar ahora, hay que buscar lo que siempre me empeño yo y los que me ayudan, en el "¿Por qué?, ¿Cómo? y ¿Cuándo empezaste?” y acercarnos al corazón del consumidor, que es el corazón del consumo.
El futuro esta ahí y hay que dar soluciones no patadas a la puerta, las cosas han cambiado y cambiaran mas y tenemos que hacer un gran esfuerzo de imaginación e investigación que nos ayude en esta tremenda adicción que es la cocaína.
jueves, 30 de octubre de 2014
´Cocaína
Nota de la Directora
El abuso y la adicción a la cocaína continúan afligiendo a nuestro país. Hoy en día, aproximadamente uno de cada seis norteamericanos (el 15 por ciento de la población en el 2007) ha probado la cocaína al llegar a los 30 años de edad y el 7 por ciento la ha probado antes de haberse graduado de la secundaria. Sin embargo, los últimos descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro y los efectos nocivos de la cocaína nos ofrecen oportunidades sin precedentes para hacer frente a este problema persistente de salud pública.
Los estudios genéticos están aportando información crítica sobre cómo la herencia influye en el riesgo de la adicción a sustancias psicoactivas, incluyendo la cocaína. Además, con tecnologías más avanzadas de imágenes neurológicas, los científicos han podido observar los cambios cerebrales que resultan de la exposición crónica a las drogas o que ocurren cuando una persona adicta se ve expuesta a “señales” asociadas a las drogas, que pueden desencadenar un deseo vehemente por la misma y dar lugar a una recaída. Al realizar un mapeo genético y de las regiones del cerebro encargadas de los efectos diversos de la cocaína, estas nuevas tecnologías están ayudando a identificar nuevas estrategias en el tratamiento de la adicción a la cocaína.
El NIDA se mantiene alerta en la búsqueda de estrategias más eficaces para hacer frente a los graves problemas de salud pública vinculados al abuso de la cocaína. No sólo apoyamos una amplia gama de investigaciones básicas y clínicas, sino también facilitamos la aplicación de estos resultados al mundo real. Con este fin, nos esforzamos por mantener informado al público de los últimos avances científicos en el campo de la adicción. Esperamos que esta compilación de información científica sobre el abuso de la cocaína sirva para informar a los lectores sobre los efectos dañinos del abuso de la cocaína y que también ayude en nuestros esfuerzos para hacer frente al enorme costo personal y social causado por el uso de drogas y la adicción.
Nora D. Volkow, M.D.
Directora
Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas
miércoles, 16 de julio de 2014
La tan venerada y desconocida COCAÍNA.
¿QUÉ ES?
Se trata de una droga que se obtiene a partir del procesamiento químico de las hojas de arbusto de coca Erythroxylum coca. A finales del siglo XIX se consiguió aislar el principio activo contenido en estas hojas y surgieron diversas formas de consumo de la cocaína (esnifada, fumada, inyectada, etc.) que producen efectos más rápidos e intensos que la hoja mascada y por tanto aumentan el riesgo de desarrollar adicción y dependencia.
Existen diferentes preparados a partir de esta droga:
- Cocaína en polvo o clorhidrato de cocaína: Se suele consumir esnifada y tiene unos efectos casi inmediatos que duran entre 2 y 3 horas. Aunque menos frecuentemente, también se usa por vía inyectada, en ocasiones mezclándola con heroína, lo que da lugar a un producto que los consumidores denominanspeed-ball (pelotazo).
- Basuko o pasta de coca: Es sulfato de cocaína y se fuma mezclado con tabaco o marihuana.
- Crack o cocaína base: Se consume fumada y su efecto es rápido, intenso y breve. Es muy adictiva.
En el argot callejero, a la cocaína se la conoce por diferentes nombres: coca, perico, farlopa, merca, dama blanca, nieve, etc.
EFECTOS INMEDIATOS
Aumenta la actividad del sistema de neurotrasmisión dopaminérgico que modula importantes procesos en nuestro organismo y produce los siguientes efectos:
- Estado de excitación motora y aumento del nivel de actividad de la persona.
- Cambios emocionales variados que pueden llegar a provocar crisis de ansiedad u otras alteraciones.
- Aumento inicial de la capacidad de atención y de la concentración que permiten un aparente mayor rendimiento intelectual, aunque el efecto es pasajero.
- Aumento de las frecuencias cardíaca y respiratoria así como de la tensión arterial, lo que favorece la aparición de enfermedades cardíacas y respiratorias.
- Disminución del apetito.
- Dilatación d elas pupilas.
- Aumento de la temperatura corporal.
- Contracción de los vasos sanguíneos.
RIESGOS
La cocacína actúa en el cerebro modificando los circuitos responsables de la gratificación y del placer. Su consumo continuado reduce la capacidad de los consumidores de experimentar placer de forma natural a través del sexo, la comida, etc. y les hace menos sensibles a las gratificaciones y emociones. Por esto, la cocaína resulta tan adictiva.
La adicción se produce tras epríodos de consumo más o menos largos que no tienen por qué ser diarios, y se ha comprobado que, incluso pequeñas cantidades de cocaína, pueden producir tolerancia y cambios cerebrales relacionados con la adicción. Esto hace que los consumidores, especialmente los de fin de semana, tengan en muchas ocasiones una falsa sensación de control y no perciban el problema.
A MEDIO Y LARGO PLAZO
El consimo de cocaína puede producir problemas físicos y psicológicos además de adicción. El consumo habitual afecta al funcionamiento cerebral y puede provocar trastornos psíquicos como ideas paranoides o depresión y desencadenar cuadros de psicosis y esquizofrenia. También provoca daños muy importantes en los sistemas circulatorio y resiratorio y complicaciones neurológicas y gastrointestinales.
A estos daños hay que añadir los propios de la vía de administración. Si la vía es nasal puede provocar pérdida del olfato, hemorragias nasales, ronquera o incluso la perforación del tabique nasal; en el caso de inyectarse puede provocar reacciones alérgicas a la propia droga o a algunos de los componentes con los que se adultera, así como enfermedades infecciosas asociadas a la vía endovenosa (SIDA, hepatitis, etc.).
La dependencia de la cocaína es una d elas más intensas. La supresión de su consumo tras un período prolongado da lugar a un fenómeno de rebote caracterizado por somnolencia, depresión, irritabilidad, etc.
SITUACIONES DE ESPECIAL RIESGO
- Policonsumo: mezclar cocaína con otras sustancias aumenta los riesgos y las consecuencias negativas. Su uso combinado con el alcohol es altamente peligroso.
- Adolescencia: los riesgos y la posibilidad de generar dependencia son mayores cuanto menor es la edad de la persona consumidora.
- Embarazo: la cocaína atraviesa la barrera placentaria, por lo que afecta directamente al feto y puede provocar daños en su desarrollo o incluso abortos espontáneos.
- Consumo recreativo: la mayoría de los adictos a cocaína comenzaron consumiéndola de forma esporádica, simplemente por diversión, quitando importancia a los riesgos derivados del consumo que, al no ser diario, no se percibe como peligroso.
- Vulnerabilidad genética: la rapidez con que se llega a la adicción y su intensidad son distintas en cada persona, dependiendo, entre otras cosas, de factores genéticos. Hay individuos más vulnerables que otros, aunque no se conoce a priori el grado de vulnerabilidad de cada persona
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