jueves, 8 de mayo de 2014

He querido ofrecer la mayor información que desde el punto de vista de la familia se puede dar ante el problema de las drogodependencias, aunque también se puede realizar prevención en otros lugares como pueden ser, la escuela, la salud, y la comunidad. No obstante considero que la familia es donde se debe efectuar la mayor y mejor prevención.


De la prevención, en muchos casos se tiene una idea generalizadora, amplia, pudiera decirse que sin concretar. Podemos preguntarnos entonces que es prevención, y la respuesta seria sencilla, fácil desde el punto de vista el lenguaje: es evitar un daño antes de que aparezca. Es un concepto que nos parece familiar y que, inclusive creemos que aplicamos todos los días de nuestras vidas con respecto a todo lo que nos sucede. Pero no en todos los casos es así, la prevención es una tarea sumamente difícil de llevar a cabo, ya que no se trata de prevenir desde un solo punto de vista, pues en el fenómeno de las drogodependencias están implicados muchos elementos y no hay una sola causa ni una única solución.
Las drogas se han convertido en un problema que se extiende de forma vertiginosa. Su producción masiva en el mundo, el aumento de las comunicaciones y su distribución han contribuido a esta extensión, además la falta de una información apropiada ha hecho que se trate el problema de la droga de forma equivocada. Se ha visto al drogodependiente o como un delincuente o como un enfermo. Se ve el problema de las drogas como un problema de personas marginales, no como algo que puede ocurrirle a cualquiera. Se ha asociado droga a heroína pero son muchas las existentes además de esta. Se han minimizado los efectos nocivos de las demás drogas y no se perciba el riesgo ni se reconoce como problema el consumo de las drogas legales como tabaco y alcohol.
Probablemente todos hayamos escuchado alguna vez hablar de droga y tal vez sepamos expresar lo que para nosotros significa este termino, no obstante para una mejor comprensión del mismo explicare detalladamente el concepto, los efectos, las especificidades de algunas drogas conocidas, así como sus clasificaciones más importantes.
Se entiende por droga: toda sustancia que introducida en el organismo por cualquier vía de administración, puede alterar de algún modo el Sistema Nervioso Central del individuo y es además susceptible de crear dependencia; ya sea psicológica, física o ambas.
Del concepto se puede hacer un desglose para su mejor entendimiento:
Toda sustancia: se especifica, ya que estas pueden ser sustancias químicas de origen vegetal, animal o mineral.
Introducida en el organismo por cualquier vía de administración: las drogas pueden ser introducidas por diferentes vías. Estas son:
Oral: ingerida.
Pulmonar: inhalada.
Parenteral: inyectada. (Puede ser una de las formas mas graves de intoxicación crónica, por la fuerza con que se sienten sus efectos).
A través de las mucosas: nasal, anal, lavativa, ocular, sublingual, etc.
Puede alterar de cualquier forma el Sistema Nervioso Central (S.N.C) del individuo: los efectos de las drogas pueden afectar el S.N.C de diferentes formas, que dependen de muchos factores, entre ellos las dosis, la personalidad del que las consume. Pueden causar al inicio, efectos artificiales de bienestar, euforia, satisfacción, anulan el dolor, disipan la sensación de hambre y fatiga. Luego aparecen los efectos más nocivos, dentro de los cuales, encontramos distorsión sensorial, reacciones paranoides, depresión, coma y muerte en casos extremos, entre otros.
Es susceptible de crear dependencia psicológica, física o ambas: este es uno de los factores más importantes del concepto. La dependencia es el ingrediente más peligroso de la droga. Si bien la dependencia puede ser psicológica o física, la más difícil y peligrosa es la primera, aunque también pueden presentarse ambas formas. Es dependencia psicológica aquella donde los síntomas de abstención no son tan pronunciados; comprende irritabilidad, ataques de enojo descontrolado, determinación de hacer otro "viaje", conducta irracional, delirio de persecución, etc.
Es dependencia física cuando el cuerpo siente la necesidad de recibir la droga. Los síntomas de abstención son físicamente visibles, tales como sudoración, sequedad en la boca, sed, picazón, contracciones, espasmos musculares, irritabilidad,etc.....
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" siempre estaremos aquí para ayudarte."
La familia es la célula fundamental de toda sociedad, y es de gran importancia a la hora de hablar de prevención, porque en su seno se dan las bases de la educación, de la formación de la personalidad de los hijos y desde donde se establecen sus relaciones con el exterior.
Para enfrentar con tranquilidad y eficacia la búsqueda de soluciones efectivas en un problema tan complejo como el de las drogodependencias, hay que tener muy claro que la prevención hay que hacerla ya desde la infancia. Aunque generalmente se hace mayor hincapié en la etapa de la adolescencia porque en ella se fraguan muchas cosa preparadas con antelación no ha de entenderse como durante la infancia de los hijos no puede o no deba hacerse algo. Estar atentos, saber leer en la conducta de un niño lo que puede ser el germen de un conflicto posterior, la satisfacción de las necesidades afectivas de los niños, la seguridad interior que hay que transmitirles frente a las amenazas que sientan, son hitos que requieren una tarea de cuidado por parte de los padres para evitar males posteriores.
Por otro lado hay que resaltar una idea que muchas veces se olvida: el problema de la droga no se da solo en personas calificadas previamente como conflictivas o problemáticas. Desgraciadamente, la problemática de las drogas llega a todos los rincones. Un niño, un adolescente, un joven perfectamente normal en su personalidad y en su comportamiento también puede ser susceptible de iniciarse en el tema, si se dan un conjunto de circunstancias. Por ello hay que estar muy atentos.
Hemos de pensar que todos los problemas tienen solución. El problema de las drogodependencias también. La prevención es la mejor arma para luchar contra el problema de las drogas y la familia tiene un papel privilegiado en la prevención.
Con "La prevención en la familia" tratare de ser el punto de partida para una reflexión y la toma de una actitud activa y participativa por parte de los padres en el tema de la droga y además ofrecer un instrumento de apoyo a la familia en general en las tareas de prevención.
El problema de las drogodependencias es complejo, ya que afecta a las personas que lo sufren, a los familiares y a toda la sociedad. Es un problema que nos afecta a todos.
La situación actual del consumo de drogas es muy distinta a la de hace algunos años, tanto en el mundo como en nuestro país, ya que se han producido cambios en la sociedad, cambios en el tipo de drogas consumidas y en los modos de consumo.
En todas las sociedades han existido y existen drogas, estas drogas se han utilizado de diferentes maneras y con distintos fines (terapéuticos, desinhibidores, sociales, estimulantes del rendimiento intelectual y físico, tranquilizantes, etc.) además existen drogas asociadas a la cultura de determinados pueblos (el alcohol en la cultura mediterránea, el Hachís en el norte de África, la coca en los países andinos etc.), por eso es importante conocer el contexto, es decir el medio social en que se da el consumo de drogas.
En estos tiempos las relaciones sociales parecen haberse flexibilizado, dando formas de relación más libertarias y una mayor permisividad social. Si pensamos en las relaciones que tenían nuestros padres con nuestros abuelos, la que tenemos nosotros mismos con nuestros padres y las que ciertamente tendremos con nuestros hijos, probablemente encontraremos grandes diferencias.
En lo económico nos encontramos con una situación de estrechez, profundos cambios se han llevado a cabo en nuestra sociedad. El temor de los jóvenes de no poder obtener lo que desean a partir de un empleo modesto influye en su perspectiva del futuro y los hacen tomar, a veces, caminos equivocados.
Pero, paradójicamente, a la vez ha habido un crecimiento económico, y nuestra sociedad es más rica en conjunto. Se ha pasado del predominio de valores basados en el esfuerzo personal y el valor del trabajo a la valoración de los resultados materiales de ese trabajo; el éxito social y el dinero. Existe un predominio de los valores materiales sobre los espirituales, tenemos un poco más de lo que tenían nuestros padres, queremos que los hijos tengan lo mejor, se trabaja para ganar dinero y conseguir bienestar material, y se tiene menos tiempo para estar con los hijos.
Además de los cambios sociales y económicos han tenido lugar cambios en la familia. Se ha hablado de una crisis en la familia, sin embargo creemos que lo que se ha producido en los últimos años es una evolución del concepto de familia. Se ha pasado de la familia extensa, formada por abuelos, padres, hijos, tíos y primos a la familia nuclear, que está compuesta por la pareja y sus hijos. Existen hoy en día nuevas formes en la familia: las familias monoparentales, compuestas sólo por un progenitor y los hijos y las familias reconstituidas, compuestas por dos familias monoparentales.
Los miembros de la familia extensa están muy relacionados unos con otros, están en contacto permanente, pueden vivir varias generaciones en la misma casa, se ven a diario, comparten las tareas domésticas.
La familia extensa actúa como una "red social" de apoyo, los miembros de la familia se ayudan unos a otros. Estas familias tienen un importante papel en la transmisión de valores y tradiciones. Pero cada vez son menos frecuentes.
Seguramente la mayoría de nuestras familias son familias nucleares, tenemos menos contactos con el resto de la familia, nos vemos con motivo de alguna celebración y tenemos pocas actividades en común. Si tenemos que dejar a los niños con alguien pedimos ayuda a los vecinos o amigos.
Estos cambios en la forma de la familia dan lugar a cambios en las funciones. La función tradicional de educación y transmisión de valores se ha visto afectada por:
Los cambios y la crisis de los valores tradicionales han producido una desorientación y confusión en los padres que ya no saben que valores transmitir a los hijos. No saben si inculcar disciplina o ser afectuosos, tienen miedo de ser demasiado severos o demasiado tolerantes, en fin, a veces no saben qué es lo mejor para los hijos.
La falta de experiencia y conocimiento en pautas de crianza y educación de los hijos. Muchos padres tienen el primer hijo sin ninguna práctica previa en el cuidado de niños, no han tenido hermanos menores o sobrinos, a su cuidado. Y se encuentra que no saben si lo que le ocurre a su hijo es normal o no, si tienen que hacer esto o aquello.
La disminución del número de miembros de la familia. Antes la familia extensa contribuía al cuidado y educación de los hijos. Ahora son menos para educar: están el padre y la madre, y a veces solo uno de los dos, y además están poco tiempo porque trabajan, el poco tiempo que le dedican están cansados por el exceso de trabajo. La educación de los hijos implica, en las condiciones actuales, un esfuerzo mayor.
La incorporación de la mujer al trabajo, también ha supuesto un cambio importante en el papel de los padres como educadores y en el rol de cada uno.
Todo esto ha contribuido a que la función de la educación en la familia se ha delegado en parte a la escuela y a los profesionales.
El papel tradicional de la familia como transmisor de valores, de la historia familiar y la tradición, ha sido sustituido también, en parte, por la televisión, los medios de comunicación y los grupos sociales. Ya no están tan cerca los abuelos o los tíos para contar historias. Las madres tienen que ir a trabajar y tienen menos tiempo para contar cuentos. Las historias se ven en la televisión, y las modas o los gustos de nuestros hijos vienen marcados por los medios de comunicación.
Estos son algunos de los elementos de la sociedad en que vivimos, algunos de los cambios que se has producido en los últimos tiempos. No son mejores ni peores; es la sociedad que tenemos.
La aparición del consumo de drogas está asociada a la presencia de algunos factores- factores de riesgo que son condiciones que facilitan el consumo de drogas. También existen otros factores que protegen frente al consumo de drogas, que hacen que sea más difícil que aparezca el consumo. Estos factores hay que tenerlos en cuenta a la hora de hacer prevención.
Cuando se introduce el concepto de factor de riesgo suelen realizarse una serie de aclaraciones. En primer lugar, se dice que el concepto de factor de riesgo es "probabilística", no determinista. El que un individuo muestre factores de riesgo no implica que necesariamente vaya a desarrollar conductas problemáticas; significa únicamente que si lo comparamos con un individuo sin esos factores, tendrá una mayor probabilidad de llegar a implicarse en esas conductas.
En relación con esta idea es necesario matizar que los factores de riesgo no llegan a tener el "status" de causas. Son elementos predictores, pero no implican una acusación directa y lineal. Por otra parte, es necesario también tener en cuente que hoy por hoy, ningún factor de riesgo por sí solo permite predecir adecuadamente la conducta problema. Se tiende a admitir que estos factores actúan en interrelación.
Factores de riesgo son los elementos o las condiciones que aumentan la posibilidad de que surja un problema.
Los factores de riesgo pueden ser características individuales, como la falta de seguridad, la inmadurez, la no-valoración de uno mismo, el tener actitudes y creencias favorables a las drogas, el fracaso escolar, el comportamiento antisocial, el hecho de consumir drogas a una edad temprana.
Pueden ser familiares, como el que haya una historia de alcoholismo en la familia o de consumo de drogas o la falta de habilidades o capacidad o estrategias educativas de los padres.
Y pueden ser sociales, como la disponibilidad de la droga, la existencia de normas sociales favorables o permisivas con el consumo de drogas, condiciones de escasez económica, de desarraigo y la escasez de vínculos sociales, formar parte de un grupo donde se consumen drogas...
Con respecto a los factores sociales cabe señalar que en nuestro país no se hacen sentir de una forma tan marcada, es decir, no hay una amplia disponibilidad de la droga y las normas sociales son poco permisivas al respecto. No obstante, cualquier cuidado que se tenga es poco y por eso lo incluimos en nuestro trabajo para dar una panorámica completa de los factores de riesgo que inciden en el consumo de drogas.
Frente a los factores de riesgo, los factores de protección son la madurez, la responsabilidad, la seguridad, la capacidad de ser autónomos e independientes, el tener actitudes favorables hacia la salud y de rechazo hacia las drogas, el tener modelos de hábitos de vida sanos y sin consumo de drogas en los padres o personas importantes, el tener unos valores y normas de conducta, la integración social de la familia, el tener un grupo de amigos que no consuman drogas, el establecimiento de vínculos y relaciones sociales.
Aunque ya definimos lo que es prevención, que es evitar un daño antes de que aparezca, ahora podemos agregar que la prevención de las drogodependencias va dirigida a evitar que los hijos consuman drogas o si surge un problema de esta índole se pueda frenar su avance y evitar que se haga mayor. La prevención se centra en evitar los factores de riesgo y desarrollar los factores de protección.
La prevención en la familia está dirigida a crear las condiciones que ayuden a que los hijos no consuman drogas. Por ello hay que hablar con los hijos de droga, cuando sea necesario y para eso los padres necesitan estar informados. Pero la prevención no es solo información, no basta con que les digan a los hijos que las drogas son peligrosas.
Hay que educarlos desde pequeños en actitudes sanas, ser ejemplo para ellos con nuestra conducta, crear un clima familiar de comprensión y comunicación que haga que la familia sea un lugar donde el hijo pueda estar a gusto y pueda desarrollar una personalidad madura.
En la familia no existe un único modo de educar, cada una debe encontrar su propio estilo educativo. Pero sí podemos decir que en cada familia se puede hacer algo para llevar a cabo esta tarea con mayor eficacia.
Como hemos venido afirmando la familia es un factor clave en la prevención de las drogodependencias, veamos porqué:
Una de las funciones principales de la familia es la educación y la transmisión de valores de a los hijos. los padres se encargan de enseñar a los hijos lo que ellos saben, lo que creen que está bien y mal, el modo en que deben comportarse. Muchos padres pueden pensar que ellos no lo saben todo con respecto a como educar a los hijos, y que para eso sus hijos van a la escuela. Efectivamente la escuela y la sociedad también educan, pero el papel de la familia es determinante en la educación de los hijos, es un papel muy valioso el que tienen los padres, porque la relación que se establece entre padres e hijos es única y porque, probablemente lo más importante que van a aprender lo hacen con ellos.
Desde esta relación privilegiada que tienen los padres con los hijos, pueden ejercer la función de educar, y para ejercerla bien no hace falta grandes conocimientos ni técnicas especiales, ni ser especialistas en educación infantil. Educar significa enseñarles a desenvolverse adecuadamente en la vida, esto incluye el que sepan afrontar el consumo de drogas. Implica inculcarles valores de autonomía y responsabilidad, que les lleven por sí al rechazo de las drogas.
En la familia se adquieren y desarrollan las actitudes, creencias, valores, hábitos, estilos de vida y, por tanto, el modo de relacionarse con las drogas.
Los valores son aspectos concretos a los que les damos una importancia especial, de modo que pasan a orientar lo que hacemos. Por ejemplo, la salud puede ser un valor dominante para una persona, mientras que otros pueden valorar el dinero por encima de otras cosas, el éxito, la inteligencia, la unión de la familia, etc. Las personas definimos lo que está bien y lo que está mal de acuerdo a los valores que tenemos.
Las creencias son ideas o convicciones que las personas tenemos acerca de las cosas que consideramos como verdades indudables. Podemos tener creencias más o menos racionales o irracionales. Por ejemplo, si la salud es un valor importante para nosotros, podemos tener creencias irracionales con respecto a nuestra propia salud "seguro que voy a enfermar, estoy predestinado para ello" o creencias más ajustadas a la realidad "la enfermedad le puede tocar a cualquiera".
La actitud es la disposición que tenemos a pensar y comportarnos de un modo determinado. Las actitudes pueden ser más positivas o negativas, optimistas o pesimistas. Siguiendo con el ejemplo de la salud, una actitud positiva sería pensar "puedo hacer cosas para mejorar mi salud", mientras que una actitud negativa podría ser "es mejor no hacerse pruebas, porque si estás enfermo no puedes hacer nada para remediarlo y cuanto más tarde te enteres mejor".
Los hábitos son las costumbres, la capacidad y habilidad que tenemos para hacer algo por haberlo hecho en repetidas ocasiones. El estilo de vida es el modo de vida característico de una persona. Y los comportamientos son nuestras conductas, la manera de actuar que tenemos ante cada situación. Una persona que tenga, por ejemplo, creencias racionales y una actitud abierta y optimista hacia la salud desarrollará con más facilidades hábitos de vida sanos (higiene, ejercicio, alimentación adecuada, etc.), un estilo de vida basado en el orden, tranquilidad, etc. Y comportamientos sanos (práctica de deportes, salidas al campo, controles médicos periódicos, etc.).
Cada familia enseña a sus hijos de acuerdo a un estilo educativo, según las características de los propios padres y el modelo de educación que ellos mismos han recibido.
El estilo autoritario: los padres que adopten este estilo pretenderán que sus hijos hagan las cosas "porque ellos lo dicen", sin discutirlas, y es posible que utilicen el castigo cuando los hijos no obedezcan.
El castigo puede ser eficaz para mantener a los hijos a raya durante un tiempo, pero es probable que los hijos acaben rebelándose contra el castigo y sintiendo resentimiento hacia el padre que castigó. No cometerán la conducta prohibida por temor al castigo, pero cuando este desaparezca la conducta volverá, porque el hijo no ha interiorizado los motivos que le daban los padres.
El estilo basado en el premio: junto al estilo autoritario basado en el castigo, existe otro estilo basado en la autoridad de los padres, pero se basa en el premio. El premio puede ser un halago- "qué bien lo has hecho", "que bueno eres"- una expresión de satisfacción- "que contento estoy con lo que has hecho"- o cualquier otro tipo de reconocimiento. Si obedece y no le decimos nada, no sabrá que nos gusta que obedezca, por eso es importante decirle a los hijos lo complacidos que nos sentimos cuando hacen algo correcto.
Es más importante alabar lo que el hijo hace bien que castigar lo que hace mal.
No significa que no haya que castigarlos, cuando sea necesario, saber si el castigo es oportuno, y si lo es ponerlo sin temor, explicándole al hijo porqué se le castiga y que es lo que se espera de él.
Ahora bien si la educación de los hijos se realiza basada solamente en premiarlos cuando hacen algo que consideramos está bien tampoco les estamos dejando interiorizar las normas.
Si se quiere que los hijos sean disciplinados hay que saber que la única disciplina eficaz es la autodisciplina, y ésta responde al deseo interno de actuar bien para sentirse satisfecho con uno mismo.
El estilo positivo: un estilo positivo de educación prioriza el premio frente al castigo pero busca además que el niño interiorice las normas de los padres.
El niño no se convence de que algo que él desea está mal sólo porque los padres digan que está mal a esto es a lo que hay que llegar, a que el hijo vea que los padres le proponen que hagan lo mejor, pero no porque así evita un castigo o consigue un premio, sino porque se han tenido en cuenta sus razones y necesidades. Para eso los padres tienen que aprender a "negociar" con los hijos, a entender sus razones, sus motivos, sus deseos y buscar soluciones aceptables para ambos.
Para realizar la tarea de educar es importante, en primer lugar implicarse, sentirse responsables, tener el compromiso y la vocación de educar, y para ello es necesario dedicarle tiempo.
También es importante realizar esta tarea con gusto, encontrando placer en educar a los hijos, disfrutando de enseñarles y aprendiendo a la vez de este proceso.
Por último es preciso mantener una coherencia entre la educación dada en la familia, la escuela y la comunidad, y entre lo que los padres les enseñan a loa hijos y lo que hacen ellos.
No existe un patrón específico para la educación en cada familia pues cada una es diferente, pero lo que sí se puede hacer es prevenir el consumo de drogas actuando desde la educación que se les da a los hijos en cada núcleo familiar.
Existen diferentes etapas a ser enfrentadas en cada familia, todas nuevas y con sus peculiaridades. Una de ellas es contar entre sus miembros con uno o más adolescentes.
La adolescencia siempre ha tenido un mal cartel. La literatura la ha descrito en novelas y relatos como "edad difícil", "tormentosa", "critica", sin reparar en que hay otras etapas en la vida que son mucho más difíciles, tormentosas y criticas que ella. La crisis Del adolescente está, simplemente, en que se le trata como a un niño y se le exige como a un adulto. Ya no es niño, pero tampoco adulto. Esté en tierra de nadie y ahí reside su dolor.
La raíz de esta situación real que todos los padres conocen, reside en que olvidan que la adolescencia es una etapa de tránsito, en la que hay que trabajar conjuntamente con el hijo para ver que es lo que permanece de cuanto se hizo, se conquistó y se tuvo de infancia y que es lo que hay que cambiar, pues lo pasado ya no vale en su totalidad.
La etapa adolescente es una encrucijada, un momento de toma de decisiones de cara a las nuevas etapas evolutivas. Por eso tiene la doble vertiente de ser una "síntesis" de todo lo anterior, una "revisión" de cuanto hay que mantener y lo que conviene cambiar, así como una "plataforma", desde la que lanzarse hacia el futuro, no quedar infantilizado en el pasado sino para seguir creciendo con miras hacia el futuro.
Ante esta realidad, hay que plantearse como ayudar a los hijos en esa encrucijada. Facilitarle los medios para conocerse, no imponerle un camino para el que no está dotado, hacerle ver su propia realidad sin idealizarse ni idealizar lo que desea hacer.
Acertar en este terreno, saber que hacer en la vida, son requisitos para evitar que caiga en sentimientos de inadaptación, tedio o fracaso que lo lleven a buscar evasiones destructivas como puede ser, entre otras, el consumo de drogas.
Después de haber analizado diversos factores que pueden influir en la conducta de los hijos ante el problema de las drogodependencias se hace necesario concretar lo que pueden hacer los padres para ayudarles frente al riesgo. A continuación una serie de conclusiones que responden a lo anterior:
Fomentar la seguridad en sí mismos: para esto los padres deben:
Aceptar a los hijos como son: Aceptar no significa dejarle hacer lo que quiera "porqué es así", significa reconocer sus características particulares, las que son propias de él y valorarlas.
Valorar sus avances y logros: es importante fijarse en lo que el hijo hace bien y decírselo.
Los padres deben manifestarles su aceptación y cariño: que el hijo se sienta amado aumentará su seguridad.
Crear expectativas ajustadas a sus capacidades: no se debe esperar que un hijo de más de lo que él pueda, pero tampoco menos.
Ayudarles a madurar:
Dejarles la oportunidad de tomar decisiones: hay muchas cosa que los hijos pueden decidir, sobre todo las que atañen a ellos directamente.
Darles tareas: es importante que el hijo tenga la responsabilidad de realizar una serie de tareas concretas. Son sus obligaciones familiares.
No hacer las cosas en lugar de ellos: hay que correr el riesgo de que los hijos se equivoquen, y dejarles hacer las cosas por sí solos.
Darles autonomía: se les puede dar autonomía dándoles responsabilidades.
Enseñar autocontrol a los hijos: el autocontrol es la capacidad para dirigir adecuadamente las emociones (pena, ansiedad, rabia, frustración).
Estableciendo límites y normas: los límites y normas de cada familia, no importa cuáles sean deben ser claros y precisos. Los hijos necesitan saber cuáles son los límites y que pasará si se los saltan.
Establecer lazos sociales y familiares: estos constituyen un factor de protección. Las personas que se sienten vinculadas a la sociedad o la comunidad, sienten que forman parte de un proyecto en común y quieren vivir de acuerdo a las normas de ese proyecto.
Existen determinadas actitudes educativas con respecto a las drogas que los padres deben conocer para una mejor labor preventiva, y en su caso, la búsqueda de la mejor solución posible ante un caso de drogodependencias.
Educar o hablar de drogas con los hijos puede presentar a los padres algunas dificultades añadidas a la tarea general de educar. Estas dificultades vienen dadas por la falta de información, confusión o ignorancia sobre el tema, por tener temor o indignación frente al fenómeno, por la negación del problema, por no querer ver que el problema existe.
A continuación exponemos lo que a nuestro modo de ver deben hacer y evitar los padres:
Actitudes educativas a evitar:
La negación del problema. Las drogas existen y cualquier familia puede verse afectada por ellas, esconder la cabeza a este hecho no sirve de nada. Al contrario, ser conscientes de ello y saber que hay elementos para prevenir el consumo de drogas nos hace más fuertes, eficaces y capaces de enfrentar las drogas.
Tampoco es adecuado infundir miedo a los hijos, pues hay en los jóvenes una tendencia a creerse omnipotentes e indestructibles.
No son útiles las advertencias del tipo "si consumes drogas te vas a sentir mal". Al contrario el joven percibirá en principio solo los efectos placenteros de la droga.
Actitudes educativas a fomentar:
Anticiparse e informarse, aprender antes que sus hijos sobre temas relacionados con las drogas, para enseñarles a ellos.
Tener ideas claras, válidas y realistas con respecto al consumo de drogas.
Tener y mostrar una actitud firme de oposición al consumo de drogas.
Hablar con los hijos sobre drogas, conocer que es lo que ellos piensan y ayudarles a evaluar los riesgos que correrían si decidieran experimentar con drogas.
Dar mensajes que exalten la capacidad de los hijos de tomar sus propias decisiones y desataquen su sentido de responsabilidad. Por ejemplo decirles "ahora que puedes decidir lo que vas a hacer, también tienes que aprender todo lo que te puede pasar si consumes drogas".
Estar alerta ante la posible aparición de un problema de drogas en un hijo, pero no asustarse ni preocuparse anticipadamente y en exceso.
En el caso de que el hijo haya probado o experimentado con las drogas debe actuar con firmeza e inmediatamente.
En resumen, podemos decir que conviene dar a los hijos la información sobre drogas que ellos pidan. No es necesario dar más información que la que soliciten, para no despertar curiosidad, pero siempre que hagan preguntas al respecto hay que contestarlas.
Es conveniente tratar los temas de drogas con los hijos en familia, con naturalidad, sin moralizar, aclarando dudas y dejando abierto el diálogo.
No podíamos dejar de tratar en esta parte de nuestro capítulo lo referente a la comunicación en la familia, ya que resulta un ingrediente de vital importancia a la hora de la prevención.
Realmente para los padres es muy difícil en muchos casos intentar acercarse a sus hijos, que pueden mirarle de un modo despreciativo ("eres un anticuado", "lo que tú sabes no me puede servir para nada"). Intentar no solo que escuche, sino que hable de cómo se siente, cómo vive la vida, cuáles son sus valores; que realmente los padres puedan estar en contacto con lo que es la experiencia vital de los hijos, especialmente de los hijos adolescentes.
Esa es la base para poder hablar de drogas con ellos. El poder relacionarse con los hijos, en principio hablando de otros temas, de sus diversiones, sus aficiones, sus amistades. No en plan de escudriñar que aspectos problemáticos puede haber, no queriendo dictaminar si sus amistades son convenientes o no, porque inmediatamente se van a cerrar, se van a cerrar en sus amistades, se van a aislar de los padres y van a perder la oportunidad de tener información sobre los hijos, de poderles orientar y ayudar.
He querido ofrecer la mayor información que desde el punto de vista de la familia se puede dar ante el problema de las drogodependencias, aunque también se puede realizar prevención en otros lugares como pueden ser, la escuela, la salud, y la comunidad. No obstante considero que la familia es donde se debe efectuar la mayor y mejor prevención.

Cuantas nos perdemos

EstheR Sánchez Orantos


Cuantas nos perdemos............Cuantas señales nos perdemos cuando nos cerramos en banda y no queremos ver mas allá de nuestras narices, cuando solo pensamos en nosotros y nos olvidamos del mundo, para no tener que pensar, ni decidir nada, cuando solo nos acordamos del que tenemos al lado cuando no van bien las cosas, cuando no  nos volvemos fantasmas en un mundo real, que siempre has podido tener y lo has dejado pasar por cosas que son vanas y egoístas.

Cuantas señales nos perdemos cuando no sabemos ni estar ,ni ser, cuando todo parece que esta en contra y no sabemos el por que, cuando creemos que estamos donde debemos, pero todo te hace sentir que lo que estas haciendo es una completa excusa, para no ser coherente, para buscarte excusas, para no enfrentar las adversidades ,porque parece ser que se va mejor de la mano y que otros decidan por ti , que tomar tu las decisiones de tu vida, porque así siempre podrás echar culpas a los demás de lo que te sucede, si es bueno creerás que el merito es tuyo , y si es menos bueno te lavaras las manos, para no tener nunca que reconocer la cosas.

Cuantas señales nos perdemos al no saber coger el timón de la vida, y dejarnos arrastrar por lo fácil, lo superficial y lo que se ve solo por fuera, no dando sentido nunca a lo que tenemos, para no tener que agradecer nada , ni sentir nada, para solo actuar de una manera inconsciente, dejando de valorar lo que importa, para luego soltar la furia que llevamos dentro, porque no sabemos soportar la impotencia, que nos da el no ser responsable, ni consecuente, ni saber valorar de verdad todos los sentimientos, detalles, momentos que hay a tu alrededor.

Cuantas señales nos perdemos por nuestro orgullo, nuestro afán de ser siempre el centro de atención, para ser valoradas por los demás , pero sin embargo no somos capaces de confiar , creer y ser nosotras mismas, pues cuando te conoces quieres tener alas para volar con libertad, para no dejar nunca de ser tu, e ir madurando poco a poco, pero cuando no tenemos esa cultura que te da la vida, que te va formando, cuando no aprendes de tu pasado, y quieres estar en tu presente todo se convierte en murallas, que te ciegan y no te dejan actuar, y así te vas haciendo tu red en la que sola estas y por mucho que te quejes no podrás mas que deshacer los entuertos y volver a empezar.

Cuantas señales nos perdemos cuando no queremos evolucionar, cuando nos quedamos estancados y vale todo dando igual si pisas o arrasas, cuando no toleramos mas que nuestra razón, cuando no creemos alguien que no somos y nos alejamos de todo lo bello, mostrando lo que verdaderamente somos, sin dejar mas huella que la del huracán aquel que se mantuvo y luego arraso todo lo que estaba construido.

Cuantas señales nos perdemos, pero la vida siempre te va dando pistas para recuperar ese tiempo si eres capaz de ser la persona especial que eres, con tus dones, tus miedos, pero con la suficiente madurez, para volver a empezar de cero , dando lo mejor y no quedándote siempre en la oscuridad que tu misma te vas buscando.

Cuantas señales, cuantos momentos, cuanta tristeza, cuanto de todo, pero hoy lo hemos intentado, lo estamos contando y lo superaremos. EstheR SO se feliz

miércoles, 7 de mayo de 2014

Transformamos

EstheR Sánchez Orantos


Transformamos.............Transformamos el mundo cuando realmente sabemos lo que estamos haciendo, cuando damos lo mejor sin esperar grandes cosas, si no que lo hacemos porque queremos ser coherentes con nuestra forma y nuestro ser, pues nos damos cuenta que es necesario  conseguirlo, una vez que te conoces, sabes quien eres y quien no, y tienes suficiente confianza y seguridad para poder mostrarlo sin miedos, ni temores absurdos.

Transformamos el mundo cuando realmente sabemos valorar todo el sendero que hemos ido realizando, cuando los detalles se convierten en importantes por muy pequeños que sean, cuando afrontamos las cosas que nos vienen, y sabemos agradecer a la vida y lo que ella lleva por poder estar y contarlo día a día, cuando no nos dejamos arrastrar por dimes y diretes , cuando no nos hacemos victimas de nuestras propias historias, y así seguir haciendo el sendero, siempre sembrando cosas que sirvan de verdad, para dejar atrás aquello que nunca valdrá para nada en absoluto.

Transformamos el mundo cuando damos el valor verdadero que tiene cada cosa, cuando no confundimos los valores, y no dejamos el vale todo, si no que siempre tenemos en cuenta lo que es el respeto, la tolerancia, el amor, la expresión de cada cual y con ello tratamos de mejorar todo lo que nos rodea, dejando de buscar excusas, para cuando no actuamos como se debe, no tener necesidad de echar culpas o hacer sentir mal a los demás, porque nosotros no sepamos asumir nuestra responsabilidad, como personas que somos.

Transformamos el mundo cuando a pesar de todas las caídas, todos los impedimentos que encontramos, todas las montañas y las piedras nos levantamos, sonreímos y tratamos de luchar por aquello que creemos, sin pecar de soberbios, ni de orgullo, ni de todo lo que obstruye las vías de comunicación entre seres humanos, que es mas sencillo de lo que parece, y lo complicamos a veces para justificar lo injustificable.

Transformamos el mundo cuando miramos hacia delante, cuando no tenemos que bajar la mirada por no saber estar ni ser, cuando damos lo mejor sin esperar, cuando expresamos lo que sentimos y no lo dejamos para mas tarde, cuando sabemos agradecer, sabemos pedir perdón, intentamos construir puentes y no cerrarnos ante la primera novedad que nos surge, cuando dejamos de llamar la atención, para ser nosotros los importantes, y miramos hacia nuestro alrededor, para sentir que podemos cambiarlo, que podemos quitar esas injusticias que para salvar a algunos, hacemos que se produzcan, cuando nos queremos lo suficiente, para poder mostrar que la vida es algo mas bello de lo que se ve y se siente.

Transformamos el mundo cuando lo intentamos, cuando apreciamos que estamos cuando hacemos de cada caída un reto, por mucho que nos cueste, cuando somos personas y no gente de paso, cuando mostramos la sabiduría que no se adquiere en los libros, si no en el paso del tiempo cuando aprendes de lo que te ha pasado, esta pasando y pasara, siendo siempre realistas y teniendo en cuenta la capacidad de cada cual.

Transformamos el mundo cuando estamos, vivimos, agradecemos, perdonamos, nos equivocamos y lo aceptamos, cuando sabemos que hoy es hoy y es lo que vale.EstheR SO se feliz

martes, 6 de mayo de 2014

Siéntete Bien

AZUL CODEPENDIENTE








HIJOS Y DROGAS"""

SUS HIJOS Y LAS DROGAS""

Si usted no puede hablar con sus hijos acerca del problema de las drogas, alguien lo hará...

La atención y el diálogo previene que sus hijos hagan uso de las drogas.

La mayoría de los niños y jóvenes no tendrán la oportunidad de verse envueltos en los problemas de las drogas. Pero en el mundo actual es casi inevitable que los jóvenes entren en contacto con el tema de una u otra forma.

En estos tiempos, gente de todas las edades descubren el mundo de las drogas a edades cada vez más tempranas; a través de los medios de comunicación, de los amigos, de los compañeros de escuela, de barrio o a través de publicaciones o medios de información electrónica. Pero siempre será mejor si los niños y jóvenes pueden aprender esta información directamente de sus padres en lugar de sus compañeros de juego o de la televisión.

Simplemente a través de la conversación con sus hijos, usted puede influir sobre su decisión acerca del uso de drogas, además de que puede ayudarles en el caso de que descubra que ya están haciendo uso de cualquier tipo de droga.

¿ Porqué consumen drogas los jóvenes y los niños?

Si puede entender algunas de las siguientes razones del porqué un niño o joven puede caer en el uso de las drogas, será mucho más fácil poder hablarle a sus hijos sobre el problema. Cuando se pregunta a los niños o adolescentes que han consumido drogas ¿ porqué lo hacen?, nos responden:

· Como forma de rebelión hacia la gente. 

· Para sentir que se pertenece a un grupo, pandilla o club.

· Porque le gustan los riesgos.

· Porque les parece divertido.

· Porque está de moda.

· Por ser parte de la diversión en las fiestas.

· Porque te hace sentirte mayor.

· Como escape de las presiones de la vida moderna.

· Por sentirse aburridos.

· Porque una vez “dentro”, es muy difícil salir.

Algunas de las razones expuestas antes nos podrán parecer ridículas a algunos de nosotros, pero son muy reales para los niños y jóvenes que están viviendo el problema de las drogas. Cuando se es joven, no existe el mañana, se vive en el presente. Usted puede ayudar a sus hijos a descubrir que las drogas pueden ser peligrosos para su salud en el futuro.

¿Quiénes son los niños y jóvenes que toman drogas?

La simple respuesta puede ser: cualquiera. Todos los niños están ante la tentación de consumir drogas, no importa su condición social, la escuela que frecuentan, o lo muy inteligentes que puedan ser. No existe una explicación obvia para ello. Lo que importa es que usted puede ayudar a que sus hijos no se inicien en el uso de las drogas.

¿Cómo puede ayudar a sus hijos?

Usted puede marcar la diferencia en la conducta de sus hijos, aunque sea a veces difícil de creer. Existen muchos medios por los que usted puede influir en sus hijos para que no intenten el camino de las drogas. Nadie es un padre perfecto, y no todas las ideas que queremos compartir son fáciles de poner en la práctica, pero todas juntas podrán ser de gran utilidad.

No pierda el diálogo ::

Cada persona necesita que se le escuche y escuchar a las demás personas. Es una necesidad humana básica, especialmente entre padres e hijos. Si por alguna razón este diálogo se ha perdido, los problemas y los malentendidos podrán surgir en cada rincón, además de quedarse abandonado en cualquier lugar olvidado de sus hijos. Esto les deja a ellos en libertad para poder comunicarse con otro tipo de personas, que les podrán decir cualquir cosa y de muy diversos modos. Por lo tanto, no pierda el diálogo con sus hijos.

Escuchar ::

El saber escuchar es el aspecto más importante de una buena comunicación, pero no es tan fácil como el decirlo. El saber escuchar implica:

Demostrar que se pone atención. Tratar de entender lo que sus hijos intentan decir. Tomarse un tiempo para entender los puntos de vista de sus hijos, así como sus sentimientos, sin tener que pelear con ellos. No imponer los puntos de vista propios, no insistir en ellos ni ser testarudo. Es mejor que escuchar a sus hijos.

Hábleles acerca de usted :::

Los niños y los jóvenes encuentran difícil entender que usted también fue niño o joven en alguna época. Recuérdeles que usted también se enfrentó con problemas y tuvo que tomar sus propias decisiones ( pero esto no debe ser una excusa para inciar el monólogo con las consabidas y odiadas palabras: “Cuando Yo era joven …”) Cuénteles que usted tampoco fue perfecto, que cometió errores y tuvo sus fracasos importantes en ese momento. Se dará cuenta y descubrirá que hablar de sus problemas ayuda si no a resolverlos por lo menos a crear una empatía con sus seres queridos. Deje que sus hijos descubran que quiere compartir sus problemas con ellos en lugar de esperar simplemente lo contrario. Permita que sus hijos le vean como el ser humano que todos nosotros somos.

Póngase en su lugar ::

La gente joven siente que se enfrenta a problemas que nadie más ha tenido que enfrentar con anterioridad. Puede ayudar si les demuestra que realmente aprecia todo lo que les pasa. No es necesario que les de una respuesta a todas sus dudas o preguntas y menos que los aburra con historias de su pasado. Lo que importa es mostrarles que se interesa por ellos, que intenta ver el mundo a través de sus ojos.

Estar presente ::

No puede estar siempre presente cuando sus hijos le necesitan. Tiene necesidad de trabajar y de descansar y ellos deben aprender y apreciar esto. Pero también es importante que sus hijos sepan que su puerta aunque cerrada en algunos momentos nunca estará con llave, que en cualquier momento que tengan necesidad de usted, podrán entrar. Puede proponer un tiempo o un horario para platicar juntos acerca de sus problemas o preocupaciones pero recuerde que no son sus empleados, sino sus hijos , deben sentirse libres para poder platicar. Apesar de que no pueda estar con ellos todo el tiempo, sus hijos deben saber y sentir que siempre estará interesado en ellos. Los niños necesitan consistencia por parte de los adultos. Necesitan saber cómo van a reaccionar las personas y qué piensan hacer.

Ser firme, pero convincente::

La firmeza no significa agresividad. Significa que sus hijos conocen sus puntos de vista así como sus sentimientos y además los respetan. Debe ser consistente, no estar cambiando de ideas ni estados de ánimo. No haga tratos que no podrá cumplir. Si es consistente, en cualquier momento puede decir a sus hijos que dejen de decir que es injusto, si de todas maneras lo dicen será una mentira. Si desde un principio marca sus límites y sus objetivos en forma clara y precisa, sus hijos sabrán a que atenerse y que esperar de usted en cualquier momento.

Un buen consejo: Compórtese con tus hijos en la misma forma que quisiera que ellos se comportaran con usted. Hacer algunas cosas o actividades juntos Pasar el tiempo con sus hijos y platicar con ellos es muy importante, pero más importante es planear juntos las cosas o actividades que se pueden hacer en común. No tienen que ser grandes empresas o actividades especiales. Puede ser una simple salida al cine, o algún centro de diversión, o simplemente ver un programa de televisión juntos y poder comentarlo. Es vital para los jóvenes tener algún interés propio que les ayude a estar alejados de las drogas. Ayúdeles a estar interesados an algo o en alguna actividad y habrá logrado un gran éxito.

Ser amigo de los amigos de sus hijos

Normalmente un niño o joven que se inicia en las drogas lo hace con el grupo de sus amigos o por lo menos con uno de ellos. Los amigos pueden tener mucha influencia sobre lo que hacen sus compañeros. Su hijo se puede sentir bajo mucha presión enfrentándose sólo a sus amigos. Asegúrese de conocer y reunirse con los amigos de sus hijos, a pesar de que no sean los amigos que usted hubiera elegido para sí y mucho menos para sus hijos. Ínvítelos a su casa, permítales tener algún espacio dentro de su casa para que se puedan reunir, de esa manera siempre podrá tener alguna influencia sobre ellos y su hijo estará más protegido.

Recuerde que su hijo es único… :

Todos los niños y jóvenes son fuertes, y necesitan sentirse valorados por los demás, así ellos mismos se sienten importantes. Algunas veces sus aspectos más valiosos son difíciles de descubrir, pero existen en ellos. Todos tenemos nuestras riquezas. Usted puede ayudar a su hijo a desarrollar todas esas capacidades que posee y convertirlas en fuente de alegrías para propios y extraños. Cuando un niño o joven siente que puede lograr algo y que se le está reconociendo, le está ayudando por ese simple hecho a aumentar su auto estima. De esta forma el niño y el joven se siente comprometido a hacer más y más cosas, a ser más y más responsable y al mismo tiempo está ayudándole a alejarse de la ocasión de consumir cualquier tipo de droga.

Déle su ejemplo ::

Tabaco, bebidas alcohólicas y medicamentos, son todas ellas substancias que mucha gente utiliza. El uso indiscriminado de cualquiera de ellas puede causar problemas de dependencia. Claro está que estas sustancias son legales, pero el uso que de ellas haga representa un ejemplo para sus hijos. Les mandas señales acerca de la forma que usted piensa y actúa frente a las drogas.

Lo que no debe mencionar

Existen algunas acciones que se deben evitar:

· No se burle de sus hijos. Nadie reacciona correctamente ante la burla. · No les sermonee. Recuerde lo que se siente que alguien le de sermones. · No les atemorice con historias absurdas. No dan resultado. Para alguien que ha usado drogas o está metido en ellas y experimentado sus efectos se reirá de sus historietas.

Si su hijo está en el problema de las drogas :::

Si descubre que su hijo está ya metido en el problema de las drogas, primero que nada: cálmase y que no le entre el pánico. Deténgase y piense antes de hacer cualquier cosa.

¿ Qué puede hacer que ayude a su hijo?. ¿ Tiene conocimiento de los hechos verdaderos? ¿ Cómo puede mantener abiertas las líneas de comunicación con su hijo ? ¿ Fue solamente una experiencia de juego o está dentro del hábito o rutina de las drogas?.

Si fue simplemente una primera experiencia de sentir qué son las drogas, podrá platicar con su hijo de los problemas que le pueden ocasionar. Sea firme, consistente y cariñoso, pero desapruebe su conducta. Explique a su hijo sus razons para desaprobar el uso de cualquier tipo de droga.

- Son ilegales y le pueden provocar problemas serios con la policía. - El uso de drogas puede afectar su salud en este momento y sobre todo en el futuro.

La clave importante es el descubrir el porqué su hijo experimentó con esa droga. Una vez que tenga ese conocimiento, podrá pensar como evitarle otra recaida. Una vez conocida la causa reconocerá más fácilmente los síntomas. Si la conducta de su hijo le está demostrando que es un adicto habitual a las drogas, deberá tomar medidas más serias. Acepte que tienen un problema. No le desanime, aún hay mucho que puede hacer.

Demuestrele su apoyo ::

Su apoyo en toda circunstancia es de suma importancia, puede construir su relación con ellos y mostrarles que les quiere y se preocupa por ellos.

Confíe en ellos ::

Cuando un joven siente que se le tiene confianza le es más fácil soportar la presión externa. No trate de discutir por cualquier cosa, dele a su hijo toda su confianza.

Demuestre su preocupación ::

Los niños y los jóvenes necesitan sentirse valorados, sentir que alguien se preocupa por ellos, aún cuando hayan hecho algo que no está correcto. “No puedo aprobar lo que has hecho, pero a pesar de todo te sigo amando”, es una frase que se debería escuchar en labios de todos los padres de familia y es el mensaje que cada niño y joven debe recibir.

Busque ayuda para usted y para su hijo ::

Su hijo puede necesitar más ayuda de la que usted le puede proporcionar. Piense en alguna gente que le pueda ayudar. Existen muchos grupos o instituciones que podrían y están en la mejor disposición de brindarle apoyo. Pero debe pensar en usted mismo. También usted necesita ayuda y apoyo para que pueda dar ayuda a su hijo . Pida ayuda a sus familiares y amigos, si fuera necesario también a profesionales.

Lograr un cambio gradual ::

Si su hijo está consumiendo drogas , no espere que deje de hacerlo de un momento a otro. Cualquier logro debe ser gradual, y tal vez se tenga que enfrentar a varios fracasos en el proceso antes de lograr liberarlo de esta pesadilla. Debe por tanto ser realista.

No es su culpa el problema de su hijo

La gente joven normalmente hace uso de las drogas porque se encuentran en problemas personales o como demostración contra un estilo específico de vida. Son una forma de revelarse contra lo establecido, pero normalmente es una etapa pasajera. Recuérdeles que el uso de las drogas puede proporcionarles serios daños. Es su principal obligación ayudar a su hijo contra el problema de las drogas en lugar de estar achacándole todo el tiempo que es una persona problematizada. No le heche la culpa a los demás, tampoco usted la tiene.

¿ Cómo saber que su hijo está usando drogas ?

No es fácil poder determinarlo, sobre todo cuando ha tomado droga por única vez o lo hace de manera muy esporádica. Algunos de los signos se confunden con los del crecimiento. Antes de hacer algo, debe estar seguro de los hechos. Es muy importante no saltar a conclusiones aunque note usted algunos de los puntos que se anotan a continuación:

- Cambios repentinos de caracter. De estados de alegría y alerta a la apatía. - Irritabilidad y agresión inusual. - Pérdida del apetito. - Pérdida de interés en sus actividades favoritas: deportes, escuela, trabajo o amigos. - Períodos de somnolencia. - Evidente aumento de mentiras y conducta anormal. - Pérdidas de dinero sin explicación o de pertenencias de la casa. - Manchas, olores o marcas en su cuerpo o ropa, tal vez cerca de la casa y que no se puedan explicar normalmente. - Polvos raros, tabletas, cápsulas, chochos, jeringuillas, agujas hipodérmicas.

¿ Y con respecto a la Ley ?

Muchos de los padres de familia están conscientes de que sus hijos o hijas pueden estar en serios problemas con la ley. Pueden ser amonestados, multados y hasta quedar detenidos en centros de tutoría del estado, si son detenidos con posesión o uso de algún tipo de droga. Aunque la venta de solventes no es ilegal, si se puede tener problemas por la venta a menores de edad. Es posible quebrantar la ley, aún sin hacer uso de las drogas, por el simple hecho de permitir que alguna persona produzca o comercie con drogas dentro de su propiedad privada. Por lo tanto, si usted está enterado que su hijo participa de alguna forma en la cadena de producción, venta o distribución de drogas, por sí mismo o en colaboración con otros de sus amigos y usted no hace algo para detener esta conducta, usted es parte del problema y también puede tener problemas con el sistema legal.

Si llega usted a encontrar drogas… ..

Si llega a encontrar lo que usted cree que puede ser alguna droga, tiene la obligación moral y legal de entregarla a una agencia de policía o destruirla para prevenir que otra persona pueda comenter un delito o hacer uso indebido de la droga que usted ha encontrado. Usted no tiene la obligación de avisar a la policía o cualquier otra autoridad acerca de la sospecha o problema real de sus hijos en relación al uso de las drogas, pero usted sí tiene la obligación de brindarle toda su ayuda, apoyo y sobre todo, su cariño. Seguramente cerca de su domicilio existe algún centro de voluntarios para el combate contra las drogas. Pregunte en su centro de salud más cercano, en su parroquia o en el centro de orientación vocacional de la escuela a donde asisten sus hijos.

“Mejor prevenir que tener que lamentar, y recuerde que las flores se ven mejor en los floreros de las habitaciones de una casa, que adornando la lápida del ser querido en un cementerio”...

DROGAS Y MAS DROGAS

Las drogas legales son las permitidas por las leyes de una sociedad, por lo que su utilización no amerita un castigo, más aún, su uso es fomentado por algunas instancias sociales como los medios masivos de comunicación que regulan algunos vínculos interpersonales, como la convivencia en fiestas y reuniones. Dentro de esta categoría se encuentra el alcohol y el tabaco.
El consumo de drogas ilegales o ilícitas se caracteriza porque su consumo viola las leyes establecidas por la sociedad y es por eso que enfrenta el riesgo de ser sancionado. Algunas de estas drogas son la marihuana, cocaína, heroína, LSD e inhalables, éstos últimos se integran en este rubro, porque su uso es mal visto socialmente.
Las drogas de uso médico son aquellas sustancias que se pueden conseguir en farmacias, previa receta médica, y su uso adecuado debe darse bajo prescripción médica.
Su utilización puede ser peligrosa cuando se da la automedicación o para fines completamente diferentes del tratamiento de una enfermedad. Las más utilizadas dentro de esta categoría son los estimulantes y tranquilizantes.
.Cuando una persona inicia el consumo de drogas, está haciendo "uso" de la droga, pero a medida que su consumo empieza a ser habitual y posteriormente "necesario", generando una dependencia física y/o psicológica, es cuando se puede hablar de una situación de "abuso". Algunos conceptos que entran en juego son: Tolerancia: Es la necesidad que experimentan los consumidores de drogas de ingerir dosis mayores, con el propósito de obtener el mismo efecto inicial.Dependencia: Es la adaptación psicológica o física a una droga que resulta de su uso periódico o continuo. Las características específicas de la dependencia generalmente varían según la droga consumida.Dependencia Física: Estado de adaptación fisiológica al uso continuo de una droga.Dependencia Psicológica: Condición en la cual la persona requiere de la droga para sentir satisfacción o bienestar. Síndrome de Abstinencia: Conjunto de síntomas físicos que se presentan cuando ya se ha desarrollado la dependencia física y se suspende bruscamente el consumo de la droga. Las características de la abstinencia varían según las diferentes drogas y según los patrones de consumo desarrollados. Los casos graves de síntomas de abstinencia pueden ser mortales..

. FACTORES DE RIESGO
· Ambiente doméstico caótico, particularmente en donde los padres abusan de sustancias o padecen enfermedades mentales lo que puede originar violencia intrafamiliar. · Fracaso en el desempeño escolar. · Percepción de que el consumo de drogas es una conducta aprobada en los ambientes escolar, de padres y comunitario dando como resultado la presión de un grupo específico, que influye en los adolescentes en su afán de pertenecer a él y así poder diferenciarse de otros grupos o jóvenes, siendo importante para la construcción de su identidad. ).Se calcula que se presenta algún tipo de violencia doméstica en una de dos casas estadounidenses por lo menos una vez al año. La mayoría de los casos de maltrato físico, incluyen el maltrato del varón hacia su esposa. Esta violencia doméstica traspasa todas las líneas socioeconómicas, raciales y culturales. El maltrato ocurre de manera más común como parte de una relación crónica desadaptada dentro de la pareja. De manera común están involucrados el alcohol, las drogas, o ambas. Con frecuencia, los golpes están dirigidos a áreas del cuerpo "ocultas al público", como senos o abdomen, pero también es común el traumatismo cerebral. Por lo general, el maltrato ocurre en el hogar y rara vez enfrente de individuos fuera del ambiente familiar. Muchas de las personas que maltratan son posesivos, celosos y dependientes de manera intensiva de sus esposas; con frecuencia se llega al abuso, cuando se enciende su temor de ser abandonados (cuando la esposa comienza a trabajar, cuando enfoca su atención en los niños). Las víctimas de maltrato, con frecuencia se culpan por el mismo, y aquellas con poca autoestima tienen dificultad para dejar a la persona que abusa de ellas. .
Las anfetaminas, cocaína, crack y otros estimulantes se vinculan a menudo con una conducta agresiva. La fenciclidina es un fármaco que se relaciona comúnmente con una conducta violenta que a veces es de naturaleza extraña, en parte debido a la disminución del umbral del dolor. Los trastornos de control de impulsos resultan característicos del abuso físico, de ordinario por la pareja o niños domésticos del agresor, intoxicación patológica, actividades sexuales impulsivas o conducción descuidada de vehículos..La violencia intrafamiliar se manifiesta de diferentes maneras, y no sólo con golpes o agresiones físicas. El uso de expresiones descalificantes o insultantes hacia los miembros de la familia es también una forma de ejercer violencia, de la misma manera que el utilizar gritos en el momento de hablar, se esté o no enojado. Un temperamento violento y distante por parte de los padres puede generar un ambiente hostil en la familia. Por ello, la violencia a veces no se expresa de modo evidente, pero puede mostrarse de maneras muy sutiles. La falta de comunicación o la mala comunicación es un factor de riesgo común en jóvenes que adoptan conductas adictivas. Es probable que ciertas conductas de los padres, como la ausencia prolongada del hogar o la falta de participación en los problemas de los hijos, provoquen que éstos se sientan abandonados, poco importantes o no amados. La violencia dentro de la familia, independientemente del grado de agresión, explica que algunos jóvenes se refugien en las drogas, como un intento por huir de la difícil realidad que los rodea. La violencia intrafamiliar puede conducir a los hijos a escapar de la familia y a refugiarse en las drogas, cuyos efectos son imaginar una vida diferente a la real..

 CARACTERÍSTICAS DE LAS DROGAS
SEDANTES
La categoría de depresores o sedantes incluye gran variedad de sustancias que difieren notablemente en sus propiedades físicas y químicas, pero que comparten la característica común de originar depresión generalizada del sistema nervioso central. Los fármacos de este grupo son sedantes hipnóticos y fármacos contra la ansiedad. Algunos, como los barbitúricos, son depresores difusos del sistema nervioso central sin receptores específicos. Otros, como las benzodiacepinas, tienen un receptor particular en el cerebro y su acción también es más específica. Además de los efectos consistentes en euforia y reducción de los impulsos agresivos y sexuales, otros posibles efectos son somnolencia, depresión respiratoria y náuseas. Todos manifiestan cierto grado de tolerancia y dependencia cruzadas.
Barbitúricos:
Son los más antiguos de los sedantes hipnóticos y se pueden clasificar como de acción ultrabreve, breve, intermedia y prolongada. Los de acción ultrabreve, como el tiopental, se utilizan para la anestesia por el inicio rápido y la duración breve de su acción; pocas veces se abusa de ellos. Los de acción breve e intermedia son secobarbital y pentobarbital, y se usan sobre todo para tratar el insomnio. La duración breve de su acción y breve a intermedia de su desinhibición, los vuelve los fármacos de que se abusa más a menudo de entre el grupo de los barbitúricos. Los de acción prolongada tienen efectos que inician hasta una hora después, y la duración de su acción suele ser hasta de 16 horas, haciéndolos útiles como anticonvulsivos. Su potencial de abuso es muy bajo. Los pacientes que han tomado una sobredosis de barbitúricos u otros sedantes hipnóticos, presentan lenguaje "arrastrado", marcha inestable, nistagmo vertical y horizontal sostenido, reacciones lentas, letargo y depresión respiratoria progresiva que se vuelve superficial e irregular y que culmina en coma y, posiblemente, muerte. La mayoría de los individuos tratados por sobredosificación está intoxicado de manera aguda o se encuentra en estado de coma después de ingerir una dosis única de gran tamaño, pero no suelen depender físicamente del fármaco. A menos que se haya consumido todos los días, durante más de un mes a una dosis que equivaldría a 400 a 600 mg de un barbitúrico de acción breve, no se desarrollará un síndrome grave de supresión.
Benzodiacepinas:
Las indicaciones para su prescripción son ansiedad, espasmos musculares, convulsiones y tratamiento de los síntomas agudos de la supresión de alcohol. Tienen acciones de duración variable; algunas presentan acción breve (alprazolam) y otra, prolongada (diacepam). Sin embargo, todas tienen un potencial de abuso aproximadamente igual. Es casi imposible morir por una sobredosificación de benzodiacepinas, aunque el índice terapéutico y el peligro de sobredosificación se alteran en gran medida cuando se ingieren en combinación con alcohol. La mayoría de quienes toman benzodiacepinas dentro de los límites terapéuticos durante periodos prolongados, no experimenta supresión importante. Sin embargo, los individuos que tienen predisposición psicobiológica a la adicción y que las consumen a dosis dentro de límites terapéuticos durante cerca de tres meses suelen manifestar psicosis y convulsiones graves por supresión al interrumpir súbitamente su consumo. Todas las benzodiacepinas poseen el mismo potencial para el abuso. Si se toma una dosis terapéutica de benzodiacepinas durante cerca de un mes, puede desarrollarse dependencia física, y es posible que la suspensión abrupta origine síntomas de retraimiento sedante-hipnótico, como psicosis de aislamiento y convulsiones.

ESTIMULANTES
La mayoría de estas sustancias tienen valor medicinal legítimo, como el uso de cocaína para anestesia tópica. Las anfetaminas y los anfetamínicos están aprobados para su empleo en narcolepsia, hipercinesia y control de la dieta a corto plazo, así como para el tratamiento a corto plazo de la depresión (en el anciano). Los estimulantes potentes del sistema nervioso central tienen gran potencial de abuso. En la cultura de las drogas, las vías primarias de administración de cocaína son insuflación nasal, fumar la base libre de cocaína "crack" o "hielo" (un tipo potente de metanfetamina fumable) y la inyección. La administración de anfetaminas se efectúa por vía oral o al inyectarse. Puede desarrollarse dependencia del estimulante, pero primordialmente de naturaleza psicológica, sin síntomas bien definidos de abstinencia salvo depresión y letargo, pero por sí solos pueden originar consumo compulsivo y abuso de grandes dosis. Dado que el abuso de grandes dosis de estimulantes de acción breve como cocaína ocasiona por sí solo compulsión, pérdida del control y consumo sostenido a pesar de las consecuencias adversas, ello determina un tipo de enfermedad adictiva. Debido a que la cocaína "crack" se prepara por medio de una técnica de gasificación simplificada que produce cocaína de base libre en unidades de dosis pequeñas y proporcionalmente menos costosas, hay menos obstáculos para involucrarse con este tipo rápido de distribución. La cocaína de base libre se evapora aproximadamente a los 100ºC y puede fumarse con facilidad. La vía pulmonar aumenta de manera rápida y completa la concentración de cocaína en el plasma. La euforia es rápida y marcada, seguida por depresión grave, la cual típicamente se automedica con cocaína adicional, lo que a su vez lleva a progresión y empeoramiento de los síntomas. Las anfetaminas pueden ingerirse en dosis bajas para fomentar el rendimiento físico o emocional, o bien es posible tomarlas en grandes dosis, ya sea por vía oral o intravenosa, para originar euforia y "oleadas" (explosiones de energía acompañadas de sensación física placentera en cabeza y cuello). El consumo oral de grandes dosis también puede ocasionar reacciones psicóticas. Incluso las dosis moderadas de anfetaminas junto con esfuerzos físicos a temperaturas ambientales elevadas, pueden contribuir al golpe de calor por la interferencia con la regulación de la temperatura corporal. Además de los efectos de euforia , estimulación, alivio de fatiga y supresión del apetito, otros efectos posibles del uso de estimulantes incluye excitación, aumento de las pulsaciones y de la presión sanguínea e insomnio. Los pacientes pueden tener convulsiones con pérdida de la conciencia, crisis hipertensivas o incluso accidentes cerebrovasculares.

OPIÁCEOS Y OPIOIDES
La diferencia entre un opiáceo y un opioide es que el primero es un remedio que contiene opio o se deriva del mismo, y un opioide es cualquier narcótico sintético que tiene actividades tipo opiáceas, pero no se deriva del opio. Los fármacos de estas clases son sustancias naturales derivadas de la adormidera de opio, como opio, morfina y codeína; semisintéticas como diacetilmorfina (heroína) y analgésicos narcóticos sintéticos (opioides) meperidina, metadona y fentanil. Algunos opiáceos siguen siendo los analgésicos de elección para el dolor intenso. Estos opiáceos, cuyos efectos adversos son somnolencia, depresión respiratoria, constricción pupilar y náuseas, también se prescriben para reducir los impulsos agresivos o sexuales. Los efectos para quienes usan estas sustancias de manera ilícita son euforia y "escape". La combinación de pupilas puntiformes y disminución del nivel de conocimiento es prueba presunta de sobredosificación de un opiáceo o un opioide. Aunque las pupilas puntiformes constituyen un signo diagnóstico importante, pueden dilatarse como consecuencia de hipoxia en casos de coma avanzado. Las complicaciones médicas que acompañan a los efectos farmacológicos directos de opiáceos y opioides son relativamente infrecuentes, y consisten en estreñimiento, disminución del deseo sexual y alteración del funcionamiento. Sin embargo, en la cultura de las drogas opiáceas, la heroína se administra usualmente por vía intravenosa, originando una amplia gama de "enfermedades de agujas" que incluyen abscesos, hepatitis y endocarditis. Adictos que se inyectan meperidina u otro opioide farmacéutico como la heroína, así como quienes utilizan agujas esterilizadas, tienen menor incidencia de estas enfermedades.

FENCICLIDINA (PCP)
Las fenciclidinas son "anestésicos disociativos" con un mecanismo de acción muy diferente del de otros alucinógenos. En la cultura de las sustancias se emplean para experiencias que "alteran la mente". Tienen un gran potencial de toxicidad crónica. La PCP y sus análogos, incluso cetamina, son los fármacos "fantasmas" de la actualidad que pueden producirse a bajo costo y con facilidad mediante ingredientes disponibles en cualquier sitio. Su uso se ha incrementado entre grupos minoritarios y jóvenes de pocos recursos, pero es infrecuente entre las poblaciones "especializadas en sustancias". Cerca de 95% de los consumidores no experimenta crisis, pero la proporción de 5% que se intoxica de manera grave plantea un problema de tratamiento difícil. El consumidor puede alterar, sin advertencia previa, entre coma y violencia. La PCP origina sus efectos fijándose a la alta afinidad de los receptores de PCP en el cerebro. También parece que los receptores de PCP generan sustancias llamadas opioides sigma, que ocasionan efectos psicotomiméticos en seres humanos. La investigación muestra que los receptores de PCP son más densos en el hipocampo, la corteza frontal y el colículo superior. Al fijarse a los receptores de PCP, una sustancia bloqueará el receptor de glutamato del tipo del ácido N-metil-D-aspártico (NMDA), que se vincula con la excitación del sistema nervioso central. Así, un agonista de PCP tendrá un efecto antiexcitatorio sobre el sistema nervioso. El término "síndrome por PCP" se ha utilizado para describir el patrón de toxicidad por esta sustancia. Se manifiesta en las cuatro etapas siguientes, que pueden ser sucesivas o no:
Etapa 1 (Toxicidad Aguda por PCP): Las reacciones de toxicidad aguda por PCP son resultado directo de intoxicación por esta sustancia, y pueden consistir en coma, hipertensión, convulsiones, depresión respiratoria, psicosis y agitación. Es posible que los pacientes que experimentan toxicidad aguda lleguen a las unidades de urgencias psiquiátricas con síntomas de paranoia, trastornos del pensamiento, negativismo, hostilidad e imagen corporal muy alterada, o bien se hayan enviado a tratamiento como resultado de su conducta agresiva y antisocial.Etapa 2 (Psicosis Tóxica por PCP): El desarrollo de psicosis tóxica prolongada, al parecer no se relaciona con las concentraciones sanguíneas tóxicas de PCP y no sigue inevitablemente a la etapa 1.
Etapa 3 (Crisis Psicóticas Precipitadas por PCP): En algunos sujetos, la PCP precipita una reacción psicótica que dura un mes o más, y que parece ser semejante desde el punto de vista clínico a la psicosis funcional. Las características de las crisis psicóticas precipitadas por PCP son del tipo esquizoafectivo, con aspectos paranoides y un trastorno de pensamiento en vaivén. La mayoría de quienes se encuentran en la etapa 3, tiene trastornos de personalidad extraña o excéntrica, y éste es un indicador pronóstico de primera importancia.
Etapa 4 (Depresión Inducida por PCP): La PCP a menudo origina una reacción depresiva con alteración cognoscitiva grave. La depresión puede aparecer después de cualquiera de las etapas previas, pero muchos clínicos no advierten el diagnóstico, en particular cuando ocurre después de la etapa 3. Este trastorno dura entre un día y varios meses, pero suele ser totalmente reversible tras la abstinencia de PCP.

ANFETAMINA PSICOTOMIMÉTICA:
Algunas de las anfetaminas tienen características similares a las de las drogas "psicodélicas". La MDA (3,4-metilendioxianfetamina), la MDMA (M-metil-3,4-metilendioximetanfetamina) y la MDE (N-etil-3,4-metilendioximetanfetamina) son algunas de las sustancias psicotomiméticas más populares. La MDA se conoce en algunas áreas como "drogas del amor". La MDMA es llamada "Ecstasy" y la MDE se denomina "Eve". Estas sustancias de "diseñador" tienen dos cualidades básicas: aumentan el discernimiento y la introspección/empatía, y estimulan el sistema nervioso central. En dosis bajas, MDMA y MDE pueden ocasionar un estado de bienestar y autocomprensión, empatía aumentada y disminución de las defensas psicológicas, lo que conduce a una comunicación abierta, sin embargo, a dosis más altas emergen las propiedades estimulantes de estas sustancias. La investigación ha revelado síndromes de toxicidad aguda a la MDMA (a dosis bajas, medias y altas), síndromes de toxicidad prolongada y síndromes de ansiedad inducidos por MDMA. Los síndromes de toxicidad aguda y prolongada se relacionan con la dosis y pueden tratarse como la toxicidad a estimulantes. Sin embargo, los síndromes de ansiedad inducida por MDMA, que surgen algún tiempo después de su ingestión o que persisten en ausencia de MDMA en los líquidos corporales, deben tratarse como trastornos de ansiedad. En los límites superiores de dosis o en individuos con problemas cardiacos subyacentes, MDMA, MDE y MDA pueden originar la muerte por hipotermia, fibrilación cardiaca u otras complicaciones. Los sujetos que utilizan MDMA sólo han informado náuseas, tensión fuerte en el maxilar y rechinido de dientes, tensión muscular aumentada, visión borrosa y distrofia posterior a su uso. Los estudios con animales sugieren la posibilidad de degeneración de las células nerviosas serotoninérgicas y disminución de serotonina con el uso crónico; no se conocen con claridad las consecuencias que esto tiene para los seres humanos.

INHALANTES
La inhalación para originar un estado de conciencia alterado es una práctica antigua. El término inhalantes generalmente se refiere a sustancias volátiles como pegamento, gasolina, solventes, limpiadores, rociadores de pelo, líquidos de corrección, nitrito de amilo y desengrasantes. El óxido nitroso, "gas hilarante", también se considera un inhalante. El inhalante está compuesto de diferentes sustancias que tienen distintos efectos y toxicidades. Sin embargo, casi todas las sustancias son productos que pueden encontrarse en cualquier lugar cercano. Como grupo, son baratos, legales y fácilmente accesibles, en particular los solventes orgánicos. Los inhalantes generalmente son utilizados por individuos que tienen menos de 20 años de edad. Es poco usual que un sujeto que abusa de solventes aparezca en el hospital o como paciente externo para su tratamiento. Una persona sin experiencia puede sufrir anoxia o fibrilación ventricular, que progresan hasta la muerte. Los antecedentes proporcionados por el paciente o sus familiares, constituyen la fuente más importante de información acerca de los inhalantes. El DSM-IV caracteriza la intoxicación por inhalantes, al mencionar 13 síntomas posibles, incluyendo euforia, escasa coordinación, lenguaje "arrastrado" y marcha inestable. El individuo intoxicado por inhalantes puede parecerse claramente al alcohólico "ebrio", pero sin olor a alcohol. El DSM-IV reconoce delirio, demencia persistente, trastornos psicóticos con delirios y con alucinaciones por inhalantes; también menciona dependencia y abuso. La mayoría de los inhalantes no ocasiona cambios crónicos o irreversibles. Sin embargo, algunos (tolueno) pueden originar demencia, ataxia cerebral y espasticidad irreversibles si se inhalan de manera crónica.

MARIGUANA:
La mariguana, el hashish y otras preparaciones de cannabis tienen propiedades alucinógenas y sedativas. El componente activo principal es el tetrahidrocanabinol (THC). En dosis de baja a moderada, la mariguana casi siempre ocasiona una sensación de bienestar, relajación y desinhibición emocional. Puede ocurrir un grado variable de distorsiones sensoriales y preceptúales, más leves que las relacionadas con LSD. Son frecuentes el incremento de los índices cardíacos y del pulso, y una ligera reducción en la presión sanguínea. A dosis altas, origina efectos parecidos a los de LSD, como alucinaciones, pensamiento desorganizado, angustia, paranoia, agitación y reacciones psicóticas raras acompañadas algunas veces por ira y violencia. El DSM-IV describe la intoxicación, el delirio, el trastorno psicótico con delirios y el trastorno de ansiedad, todos por cannabis. Puede desarrollarse tolerancia a la misma, y también se ha visto un síndrome leve de abstinencia que consiste en insomnio, ansiedad, intranquilidad, transpiración, pérdida de apetito y malestar estomacal. El uso intenso crónico afecta el funcionamiento pulmonar y suprime la testosterona (un problema particular de los adolescentes) y el sistema inmunitario. Perez-Reyes (1988) informó que los efectos de la mariguana y el alcohol parecen aditivos, ya que aquélla aumenta los efectos del alcohol sobre las habilidades psicomotoras. Lukas (1992) encontró que la mariguana también puede alterar la biodisponibilidad del alcohol, reduciendo el nivel máximo en plasma. Un pequeño grupo de usuarios crónicos de mariguana satisface los criterios diagnósticos del DSM-IV para la dependencia de mariguana. Estos individuos típicamente la fuman a diario y tienen historias familiares y personales de dependencia a sustancias psicoactivas. Algunas veces, un sujeto con dependencia de otra sustancia (alcohol o cocaína) puede percibir a la mariguana como benigna e intentar usarla de manera controlada mientras se abstiene de la sustancia primaria. De modo invariable, esta persona regresará al uso de la droga primaria después de usar la mariguana. La abstinencia de todas las drogas que alteran el estado afectivo es el aspecto más importante de la recuperación.
ALUCINÓGENOS:
Aunque el LSD es el alucinógeno que se conoce en mayor medida, la mariguana y la PCP también pertenecen a esta categoría. Además de los efectos por los cuales se consumen (euforia y alteraciones de la percepción de los estímulos visuales y auditivos), otros efectos incluyen ilusiones y alucinaciones, juicio insuficiente, alteraciones de la percepción de tiempo y espacio, conciencia alterada sin delirio, sedación, sobreestimulación y alteración intelectual. Los alucinógenos originan con mayor frecuencia distorsiones preceptúales de un fenómeno real en el ambiente, en lugar de ocasionar un fenómeno inexistente. Así, los alucinógenos típicamente generan ilusiones en vez de alucinaciones.Toxicidad Aguda: En caso de toxicidad alucinógeno farmacológica aguda, los individuos se percatan de que han tomado una sustancia (LSD), pero se hallan en un estado grave de ansiedad y angustia. Sienten que no pueden controlar los efectos del fármaco, y quieren que se les rescate de su situación de inmediato. El diagnóstico depende de la comprensión adecuada de las fases de la experiencia alucinógena. Se puede considerar que la evolución del "viaje alucinógeno" (basado en la ingestión de 100 a 250 mg de LSD) consta de tres frases sobrepuestas. La duración precisa de cada fase dependerá de la dosis, la idiosincrasia individual y el ambiente en que se ingiere la droga.
1. Fase 1 (Fase Sensorial): Esta fase que dura entre la ingestión y la quinta hora, se caracteriza por cambios sensoriales consistentes en efectos visuales, auditivos, táctiles, olfatorios, gestatorios y cinestésicos, y percepción de las funciones corporales internas.
2. Fase 2 (Fase Simbólica, de Recolección y Analítica): Desde la segunda hasta la octava horas, las manifestaciones consisten en aparición de imágenes visuales que se caracterizan por colores vívidos, "alucinaciones" (ilusiones), alteración de las percepciones visuales, cambios de humor y afecto, y alteraciones de la comunicación.
3. Fase 3 (Fase de Incremento de la Sensibilidad): Desde la segunda hasta la décima horas, se incrementa la introspección, integración y transformación de las percepciones. Las manifestaciones consisten en: 1) Preocupaciones por la filosofía, religión y cosmología; 2) Intensificación de los rasgos de carácter y conflictos psicodinámicos; 3) Intensificación de las emociones y 4) Sensación de que aumentan la percepción psicológica y la introspección.
Toxicidad Crónica: Son cuatro las reacciones crónicas que se reconocen a los alucinógenos o psicodélicos: 1) Reacciones psicóticas prolongadas; 2) Lagunas mentales; 3) Depresión de intensidad suficiente para poner en peligro la vida