sábado, 9 de junio de 2012

Insólito: el gobierno considera el tráfico de pasta base como fuente de trabajo




No cierran las bocas de venta por temor a que aumente la desocupación
Para el gobierno
la pasta base es fuente de empleo
 
El Presidente de la República no recibe a las “Madres de la Plaza”, organización que agrupa a los familiares de adictos a la pasta base. Finalmente, después de mucha insistencia, Mujica las derivó al prosecretario de la Presidencia de la República y Presidente de la Junta Nacional de Drogas, Diego Cánepa. La reunión duró poco. La presidenta de la organización, Rocío Villamil, comprendió la inutilidad del diálogo ante la confesión de Cánepa en el sentido de que si se cierran las bocas de venta “crecería muchísimo el desempleo”.


“Madres de la plaza” denuncian que se
multiplican las bocas de venta de pasta base
 
 
Insólito: el gobierno considera el tráfico
de pasta base como fuente de trabajo
 
 
Rocío Villamil denunció que el prosecretario de la Presidencia de la República y Presidente de la Junta Nacional de Drogas, Diego Cánepa, alegó que si se cerraran las bocas de venta “crecería muchísimo el desempleo”.
Dormir con la riñonera puesta, esconder el dinero entre las ropas o llevarse los electrodomésticos al trabajo, parece ser algo normal para las madres de los adictos, cuya cantidad sigue aumentando y cuyas primeras víctimas son sus propias familias a las que despojan de cualquier cosa para canjearla por una dosis.
La organización que reúne a las madres de los adictos ya elevaron todas las quejas posibles al gobierno. Desde su formación ha reclamado el cierre de las bocas de venta de pasta base. Ya en el año 2006, había relevado 200 bocas de venta en Montevideo. Pero el tema una y otra vez vuelve al tapete público, porque las autoridades no han puesto freno a ese comercio ilícito. De hecho, estudios recientes comprueban que el tráfico interno de estupefacientes se ha expandido al interior del país.
El propio ministro del Interior, Eduardo Bonomi, días atrás dirigió un operativo que desbarató una banda de narcotraficantes, que según informes preliminares se dedicaban a ingresar droga por el río Uruguay, más precisamente por el departamento de Río Negro.
“Grupo de Madres”, así se llama el grupo de reunión para familiares de adictos de la Asociación Civil Madres de la Plaza. Es un grupo abierto para escuchar y ser escuchados, donde se puede encontrar personas con la misma problemática y cuyo principal objetivo es brindar apoyo.
Esta organización solicitó un encuentro personal con el Presidente de la República, José Mujica, quien después de la tercera carta ordenó a su secretaria que se pusiera en contacto con las Madres de la Plaza para informarles que no podía recibirlas pero que lo haría el presidente de la Junta Nacional de Drogas, Diego Cánepa. La reunión se fijó en el piso 11 de la torre presidencial a la que asistieron en representación del gobierno, tal como lo había dispuesto el presidente, Diego Cánepa y por el movimiento social Madres de la Plaza, Rocío Villamil y Pablo Stratta.
El saldo de la reunión fue dramáticamente desalentador, según se desprende del relato que Rocío Villamil hizo de la conversación que mantuvieron con Diego Cánepa. La misma no duró más de 10 minutos, dado que las respuestas del presidente de la Junta no colmaron las expectativas de quienes habían solicitado la reunión. Según Villamil, Cánepa los recibió muy “cancheramente como es su costumbre”, y su primera pregunta fue: “Che, ¿pero ustedes qué tienen contra la Junta?”
Rocío Villamil: “Nada, nosotros no tenemos nada contra la Junta. (…) el tema es que nosotros lo que buscamos es otra cosa, nosotros queremos que el dinero del narcotráfico se vuelque a tratamientos y que esto sea tratado como una enfermedad y que hayan centros de recuperación para todos los gurises y que se los trate para toda la vida, y no por un mes o por 15 días, y que después los larguen como locos, y que se crean que con eso los desintoxicaron. Esto es una enfermedad para todo la vida…”
Según la referente de la Asociación Civil, estas fueron las pocas palabras que pudieron intercambiar, dado que la respuesta de Diego Cánepa fue: “Cerrar las bocas es muy complicado, pero además hay mucha gente que vive de eso, crecería muchísimo el desempleo”. A lo cual Villamil respondió, “acá se terminó la conversación”.
Esta grave denuncia sale a luz, al mismo tiempo que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos analizó la pasta base y cocaína que ingresan a Uruguay y encontró sustancias químicas altamente tóxicas como raticidas. Además concluyó que la mayor parte de las drogas provienen de Perú.
Por su parte, el representante de la Junta Nacional de Drogas, Julio Calzada explicó que “todas las drogas ilegales por lo general en el marco del proceso de comercialización en los diferentes eslabones son estiradas para sacarles más dinero”.
Calzada además agregó que entre los productos químicos que se usan para estirar las drogas hay “sustancias de uso veterinario, sustancias analgésicas que tienen componentes cancerígenos, urea y demás. Los traficantes las estiran con aquello que les puede redituar una mejor ganancia.”
El problema que crece y se complejiza, afecta profundamente la vida muchas familias uruguayas, e indirectamente a toda la sociedad.
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